<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940</id><updated>2012-02-16T06:11:45.374-08:00</updated><category term='gender'/><category term='politica'/><category term='poemas'/><category term='lieratura'/><category term='literatura'/><title type='text'>Palabras a la Deriva</title><subtitle type='html'>… En el agitado mar de este mundo, hay palabras que se las lleva el viento, palabras a las que se hace caso omiso, porque son palabras que van a la deriva….


Se ha abierto este espacio cibernético, como se abren las puertas de la casa comunal de un barrio pobre, para que entre quien quiera que llegue en son de paz.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-6315884004243570827</id><published>2011-10-07T07:08:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T07:20:46.787-07:00</updated><title type='text'>Algo ha comenzado a cambiar …</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vce19cmnj6A/To8KsUl22EI/AAAAAAAAAQQ/eLPmLXdiPc8/s1600/Bild%2B2.bmp"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 186px; height: 139px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-vce19cmnj6A/To8KsUl22EI/AAAAAAAAAQQ/eLPmLXdiPc8/s320/Bild%2B2.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660755013186017346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ocLBtb7JjIg/To8J0IQUXQI/AAAAAAAAAQI/7Ws2XUW3C3E/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 186px; height: 139px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-ocLBtb7JjIg/To8J0IQUXQI/AAAAAAAAAQI/7Ws2XUW3C3E/s320/images.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660754047801777410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol se ponía lentamente bañando de arreboles dorados el horizonte hacia la selva. El tugurio ”Palestina” no pudo ese día ser demolido. Se retiró a descansar el conjunto de autoridades allí reunidas. Seguido por sus guardaespaldas, vagó Erwin Fogelback en su espléndido vehículo ”todoterreno” aspirando el salobre aroma del litoral. Pensaba y repensaba en todas las alternativas posibles, consideró incluso echar mano a su propio personal armado.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Llegó a su casa, la mesa ya estaba puesta, pero la familia no comía aún; lo esperaban a él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras cenaban Fogelback contaba a su mujer lo sucedido. Ella dirigió una mirada a sus hijos que departían alegremente sentados al otro extremo de la mesa magníficamente servida. -Algo ha comenzado a cambiar en este país –comentó la mujer.&lt;br /&gt;Erwin Fogelback, huellas de pecas en la nariz, barbirrubio, hablaba el portugués de manera atropellada, como lo haría un austríaco. El latifundio de su propiedad, no era el más grande del Estado, tampoco el más pequeño; eso sí, uno de los más voraces en cuanto a expandirse, a industrializar y comercializar los recursos dentro de sus linderos, y cuando era necesario, los de fuera de los linderos. Los que colindaban con él eran pequeños y carecían de ciertas relaciones que a él le sobraban. En fin, ¿quién no entiende los límites de un terreno como elementos pragmáticamente movibles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierto ejercicio de introspección que acostumbraba, entendía que se limitaba a seguir un impulso heredado, y la voz de su propia conciencia. No le movía ninguna ideología política, ni religiosa, mucho menos filosófica. Le parecía bien pues de ese modo dirigía sus negocios y relaciones, de acuerdo a la confianza o desconfianza que despertaba en él la contraparte. Esto también le permitía estar en condición de cambiar de culto el día que le perdiera la confianza al pastor de la iglesia metodista a la que no pertenecía, pero acudía los domingos puntualmente, con su mujer e hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ecologismo se le revelaba tan farsante como el comunismo. La misma explotación de sus propiedades le había demostrado que el verdor de esas tierras es recalcitrante. Tendía a regenerarse con pasmosa rapidez, a tal grado que las inversiones en herbicidas que tenía que desembolsar eran cada vez más altas. Allí donde la tierra se dejaba a su propio arbitrio, en un par de años se volvía una maraña impenetrable. Cierto, de flora y fauna muy, pero muy diferentes a las originarias. Predominaban ortigas, arbustos espinosos y alimañas venenosas; pero en fin, fauna y flora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa caravana de miserables errabundos que recorrían el país en busca de tierras en donde asentarse no le quitaba el sueño porque había podido comprobar que no eran tan peligrosos como los medios decían. Ellos sólo se posesionan de terrenos ociosos y abandonados. Además, estaba seguro de imponer su autoridad hasta en el último rincón de sus propiedades; contaba con suficiente personal armado con modernos pertrechos, cuya movilidad podía ser en vehículos con tracción en las cuatro llantas o a caballo. Contaba con suficientes contactos en la gobernación política, entre los jefes de la policía y aún en el estado mayor del ejército. Su esposa era fiel y sosegada; sus hijos, muy buenos estudiantes y de mentalidad empresarial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más podía pedir a la vida? Nada! Sólo que le conservara la buena salud y seguir empujando adelante! Cierto, no había conquistado el cielo, pero le rozaba con las yemas de los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin que nadie tratara de convencerlo, sabía a ciencia cierta que aquellas, inicialmente, pocas familias habitantes del villorrio levantado con láminas, varas y pajas, no eran usurpadores bajo la égida de comunistas apátridas, sino antiguos colonos suyos, caídos en la desocupación, producto de la acelerada tecnificación de las labores agropecuarias. De un momento a otro podría necesitarlos de nuevo; por eso les cedió un lugar para vivir. Los vaivenes de la economía son impredecibles y hay que prevenir, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo en menos de un lustro, los habitantes del tugurio dieron muestras de multiplicarse peligrosamente. Fogelback llegó a la conclusión que definitivamente, de cara al futuro ya no los necesitaría como fuerza de trabajo, aunque sí necesitaba las parcelas que ocupaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mente del terrateniente bullían planes de una mejor distribución y una mejor economía de la superficie productiva. Había meditado muy bien el asunto. Su conciencia decía que él no tenía la culpa que el avance de la tecnología agropecuaria fuese tan veloz. Tampoco de que la fuerza laboral caída en la cesantía careciera de alternativas. En estricto, tal cosa era un problema del gobierno. De los políticos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida laboral de Hámilton Dos Santos, había transcurrido por todos los oficios imaginables con el ingenio suficiente como para no dejar caer a la familia, mujer y nueve críos, en la hambruna. Agricultor, carpintero, albañil, obrero fabril, vendedor, electricista, soldador… hasta llegar a tractorista, empleado del departamento de “Obras” de la gobernación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hámilton no veía ante sí una masa descolorida e informe como la que miraban Erwin Fogelback, el delegado de la gobernación y el oficial de policía, quienes le había llevado a colocarse frente al tugurio tripulando una descomunal pala mecánica de las que se usan para terrazear terrenos destinados a la construcción.&lt;br /&gt;Hámilton miraba cabañas precarias y malolientes, remedo de muebles y una infinitud de trastos diversos, difícilmente identificables, pero en fin, un poblado de seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía había sacado del tugurio a los pobladores y los mantenían reunidos a distancia. Ahí se les leería por altavoz la expiración del ultimátum y la orden de desalojo, dictados por el juez de lo civil. &lt;br /&gt;Había gentes de todas las edades, desde recién nacidos hasta ancianos que no podían caminar sin ayuda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perros y gallinas merodeaban en los alrededores incapaces de entender lo que estaba por suceder. Al interior de algunas cabañas dormitaban gatos, totalmente indiferentes a todo aquel alboroto; se escuchaba gritos de algunos papagayos en el interior del tugurio. Se impacientaban por la prolongada ausencia de sus amos, y por sus estómagos vacíos. Hamilton dirigía la mirada a los angustiados pobladores. Miraba a su propia familia, multiplicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delegado del gobernador se acercó a la enorme pala mecánica; se dirigió a Hámilton: -En cuanto termine de leer la orden de desalojo, te doy la señal y metes la máquina por todo eso, a manera que ”no quede piedra sobre piedra”! (se atrevió a una cita bíblica). Luego se dirigió hacia donde la policía retenía a los pobladores. Los niños lloraban de hambre y angustia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol había traspasado ampliamente el cenit, las palabras del funcionario resonaban con autoridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la inminencia de lo que había de venir, las manos de Hámilton Dos Santos comenzaron a sudar copiosamente. Observó en los alrededores congregaciones de curiosos. Aparte de los burócratas ahí presentes no había entre ellos ninguno de clase media. El único de clase alta era Erwin Fogelback, pero éste se situaba a una prudente distancia en el interior de su vehículo de vidrios polarizados. Se mantenía informado de los detalles, vía celular, por el representante de la fiscalía general, que también estaba presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las autoridades allí concentradas eran minoría en relación a los pobladores retenidos y los curiosos que aumentaban en número. &lt;br /&gt;Hamilton ya había vivido lo suficiente en ese ambiente para entender que aquella desproporción, no significaba mayor cosa en el resultado final de ese tipo de conflictos. Los pobres, siempre protagonizan grandes aglomeraciones alrededor de los acontecimientos novedosos. Rara vez se atreven en contra de la fuerza policial, por demás vengativa e implacable. Cuando se atreven sufren severas derrotas. Y cuando logran sus objetivos, estos son revertidos por el aparataje gubernamental.&lt;br /&gt;¿Qué podría pasar si todos aquellos curiosos desarrapados cobraran conciencia de pertenecer a un solo cuerpo violentado y reaccionaran como tal? &lt;br /&gt;Alguien había bautizado al tugurio como ”Palestina”; quizá como una forma de incitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasaría si aquél mar de curiosos, experimentaran un único sentimiento de indignación y se lanzara a la acción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por la puta! ¿Estás ciego y sordo!!? ¿Que no ves ni oyes la orden de proceder!!?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reclamo del representante del gobernador, que había llegado otra vez a la par de la enorme máquina con grandes aspavientos, sacó de sus abstracciones al tractorista, quien reaccionó sobresaltado. El acto reflejo hizo que su mano se posara sobre el encendido, pero no lo accionó; se limitó a acariciar la llave suavemente, con la mirada dirigida hacia ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vamos hombre! ¿Que esperas? –volvió a gritarle el delegado, ya fuera de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hámilton volvió la cabeza hacia el que le daba órdenes imperiosamente. Le miró intensamente, parecía no oír los gritos cada vez más histéricos que le dirigía. Con una lentitud, nada acorde con la urgencia que se le exigía, bajó trabajosamente de la gigantesca máquina con la llave de encendido en la mano, y se la tendió al sorprendido funcionario. -No puedo hacerlo -le dijo. Había en sus ojos una mirada inmensamente triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te has vuelto loco? –inquirió el oficial– ¡Esto significa desacato! ¡Desobediencia a la ley! Serás despedido! ¡Irás preso!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabizbajo, Hámilton replicó a su vez: -Proceda como mejor le parezca, pero yo no puedo hacerlo! –Y comenzó a caminar hacia la carretera, en busca de un autobús que lo llevara a casa. Iba meditabundo y temeroso. ¿Perdería el trabajo? ¿Le acusarían, de qué? ¿Iría preso? Un dejo de esperanza le alivió la pesadumbre al recordar la cercanía del extraordinario acontecimiento que había conmocionado al país entero. Un obrero sindicalista había llegado a la presidencia de la república. –¡Algo tiene que cambiar! Esperaremos, a ver qué pasa, –se consoló y siguió caminando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-6315884004243570827?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/6315884004243570827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=6315884004243570827&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6315884004243570827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6315884004243570827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2011/10/algo-ha-comenzado-cambiar.html' title='Algo ha comenzado a cambiar …'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vce19cmnj6A/To8KsUl22EI/AAAAAAAAAQQ/eLPmLXdiPc8/s72-c/Bild%2B2.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-3259691608363314952</id><published>2011-08-02T05:13:00.000-07:00</published><updated>2011-08-02T05:22:41.813-07:00</updated><title type='text'>La matanza</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-fU2dyyzbyII/TjfsBQwDf0I/AAAAAAAAAQA/FHn56ZOXrMU/s1600/imagesCAMOCVDF.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 256px; height: 160px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-fU2dyyzbyII/TjfsBQwDf0I/AAAAAAAAAQA/FHn56ZOXrMU/s320/imagesCAMOCVDF.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636232965098012482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;–Necesito una información que sólo tú puedes proporcionarme de manera fidedigna –dijo a su abogado, tres días después de los hechos, Anders Behring Breivik.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Estoy a tu disposición –contestó Geir Lippestad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Dime con exactitud, ¿cuántas chicos he matado? Yo perdí la cuenta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los gajes del oficio de abogado es el control de las emociones; el jurista contestó sin alterarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Aún no se sabe con exactitud; no son pocos los que yacen con pronóstico reservado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos hablaban serenamente, casi en secreto, sin divagar, sin diferir un ápice. Cualquiera diría que trataban otro tipo de negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al interior del centro de detención, los hombres intentaban estructurar la estrategia a seguir. Habían, sin embargo, momentos que Lippestad rozaba la exasperación. Su cliente no proporcionaba datos, ni argumentos de valía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mi propósito es mandar una fuerte señal al país y Europa –repitió por enésima vez–, provocar el despertar de las conciencias; defender el cristianismo de la violencia mahometana. Golpear el propio corazón de los traidores que han infestado mi país de cabezas negras; poner paro al reclutamiento de jóvenes a la causa de los traidores. Reconozco. Cada una de las muertes fue atroz, pero todas fueron necesarias.&lt;br /&gt;Aunque se tenga que matar jóvenes bellos para salvar la patria, hay que hacerlo! Sólo los imbéciles son incapaces de comprender. Las cruzadas que tenemos que librar hoy día, los caballeros templarios, no son en Oriente Próximo! Son aquí en nuestro propio suelo! Los cabezas negras son el caballo de Troya, y los traidores han abierto las puertas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Geir Lippestad opinó que no aportaba nada, pero el acusado insistió en hablar de Suecia. –Es un Estado totalitario. Va hacia el colapso. Está cercado por fuerzas combinadas: la Yijad Islámica,la Unión Europea, el multiculturalismo…, la excesiva ideologización... El país que nos dio a Ingvar Bergman, ABBA y la Volvo, va ser conocido como la Bosnia del norte europeo. Ese modelo significará únicamente locura ideológica. No será algo digno de admirar. Nuestro deber es encender la guerra contra la Europa comunitaria; contra el Islam. Provocar la revolución!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera entrevista, la retórica de Anders Behring le pareció impresionante a Geir Lippestad . Pero a medida que fue aquél explayándose, éste pudo darse cuenta, que extensos argumentos que exponía Behring, y daba por suyos, eran plagio de lo escrito por Timothy Mc Veigh, y por Ted Kaczynsky, célebres, autores y teóricos del terrorismo con fines políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí que Geir Lippestad, decidió centrar su estrategia en que Anders Behring Breivik estaba loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viviendo en casa de la madre, en diciembre del 2010, comenzó a compilar armas de guerra, municiones, chalecos antibalas y disfraces, que enterraba en zulos para que ella no se enterara. Desarrolló los contactos necesarios para pasar a la fase superior de preparativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simultáneamente escribía su diario de faena. Resultó monumental: 1500 páginas. Le llamó “Manifiesto2083”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegada la fase superior, abandonó la casa de su madre. Arrendó una granja en Rena, afueras de la capital, a fin de encubrir la adquisición de grandes cantidades de Nitrato de Amonio, fertilizante sensible a ser convertido en explosivo rompedor. Adquirió además gran cantidad de polvo de aluminio. Con ambos materiales elaboró, poco más de una tonelada del explosivo Amonal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra vía distinta (internet), pudo hacerse con detonantes eléctricos, en suficiente cantidad para explotar todo el material que había elaborado.&lt;br /&gt;Breivik, insistió a la policía que actuó solo.  Ante el juez, sin embargo, admitió la existencia una logia, hermética de manera tal, que no es posible descubrir la identidad de sus miembros. Se trata de la compartimentación mística por excelencia, absolutamente compacta, sin indicio alguno de filtraciones; un perfecto nudo gordiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trece de junio culminó la fase superior de preparativos. Hizo un recuento meticuloso. Todo estaba absolutamente en el lugar que debería. Se sintió relajado. A partir de ahí, como un tigre al asecho aguardó pacientemente la víspera de la convención anual de jóvenes socialdemócratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 20 de julio fletó un auto arrendado con 950 kilos de amonal. El dispositivo detonante de la carga lo acopló a la recepción de señal de un teléfono celular. El día 21 condujo este vehículo al complejo gubernamental, lo estacionó en la entrada principal del Ministerio de Estado, y regresó a la granja, en bus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos días después, luego de un almuerzo frugal, escribió en su diario: “Creo que éste será mi último mensaje. Ahora es viernes 22 ”. Bebió su dosis diaria de esteroides anabolizantes. Calzó botas y pantalón de policía. Al interior de un maletín plateado acomodó un fusil recortado y munición suficiente para combatir un día entero. Colocó el pesado maletín en el asiento copiloto. A la par del maletín colocó una chaqueta y una gorra de policía. Abordó el vehículo y volvió al complejo gubernamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dio un par de vueltas en los alrededores. Comprobó que el vehículo que había aparcado junto al Ministerio de Estado, seguía en su lugar. Se dirigió hacia la periferia oeste de la ciudad. Fuera del perímetro urbano, aparcó a un lado de la carretera, subió una colina con un teléfono celular en la mano. Marcó un número y dio paso a la señal de llamada. Cuando la señal llegó a su destino, un ensordecedor estruendo y un temblor de tierra sacudió la ciudad, a la vez que elevaba una densa columna de humo y polvo en dirección del complejo gubernamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anders Behrin Breivik hizo la señal de la cruz conmovido hasta las lágrimas. Bajó corriendo la colina, abordó el auto y siguió por la carretera hasta el embarcadero del ferry que va y viene de Isla Utöya. Buscó el aparcadero, estacionó. Antes de salir del auto se colocó la chaqueta, la gorra de policía, tomó el maletín; se dirigió al ferry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partió la embarcación. Los minutos se hicieron eternos. En la pequeña isla, pululaban no pocos centenares de muchachos llegados de todo el país.&lt;br /&gt;Desembarcado, sin mayor dilación Anders Behring se dirigió al centro del campamento, contactó a los organizadores, se identificó verbalmente como agente de policía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pidió a los líderes convocasen a los jóvenes a un descampado; un anfiteatro natural. Había ocurrido un atentado en la capital del país. Él llevaba la misión de informar medidas de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudieron en multitud muchos jóvenes y niños, (pocos adultos); unos sentados sobre el césped, otros parados a pocos metros del “agente de policía”.  –Atención! –dijo, serenamente, y con suficiente fuerza para que oyeran todos– ¡Debo mostraros un arma!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mucha parsimonia, abrió el maletín plateado, extrajo dos bandoleras con abundantes magazines repletos de munición; se las colocó en equis sobre ambos hombros. Extrajo el fusil automático, le colocó mira telescópica, magazín de alimentación y colocó un tiro en la recámara. El público le observaban intrigado…..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Y ahora os voy a matar a todos! ¡Hijos de la gran puta! –gritó, disparando ráfaga tras ráfaga a la multitud; entregándose completamente a la matanza.&lt;br /&gt;                                                                                                                                                  Lobo Pardo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-3259691608363314952?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/3259691608363314952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=3259691608363314952&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3259691608363314952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3259691608363314952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2011/08/la-matanza.html' title='La matanza'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-fU2dyyzbyII/TjfsBQwDf0I/AAAAAAAAAQA/FHn56ZOXrMU/s72-c/imagesCAMOCVDF.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7114095022702655996</id><published>2007-12-16T05:39:00.001-08:00</published><updated>2007-12-16T06:14:03.130-08:00</updated><title type='text'>Epílogo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UyUxLlcoI/AAAAAAAAAKs/kBN4SGo1QpE/s1600-h/Palabras.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144573481721361026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UyUxLlcoI/AAAAAAAAAKs/kBN4SGo1QpE/s320/Palabras.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Amigos lectores de `Palabras a la deriva´:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;`Exodo´ es el capítulo final de esta colección de relatos.&lt;br /&gt;Como ustedes podrán apreciar, la técnica del blog puede abordarse desde ángulos diferentes. En éste, Lobo Pardo intentó hacer el esbozo de una colección de relatos cortos, como una forma de introducirse en el ámbito literario; colección que más tarde se intentará tome forma de libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado el período dicembrino, el autor se entregará a meditar acerca de cómo podría configurarse una segundo esfuerzo que le adentre más a profundidad en el ejercicio de las letras. Seguramente que de concretarse este segundo esfuerzo, se apoyará asimismo en la técnica del blog, porque esta técnica permite hacer el esbozo, y exponerlo al previo juicio de los lectores. En este caso, acá en este mismo blog `Palabras a la deriva´, aparecerá la dirección de el nuevo blog que surgiría.&lt;br /&gt;Una idea que surge, que no se sabe si se concretará es la de abordar el género `Novela´, por entregas, o el comentario político... No se sabe... Ya lo veremos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por hoy, sólamente nos queda desear que pasen, en la medida de lo posible, unas fiestas navideñas y de año nuevo, con el mínimo de innecesario estrés......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lobo Pardo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7114095022702655996?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7114095022702655996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7114095022702655996&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7114095022702655996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7114095022702655996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/12/eplogo.html' title='Epílogo'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UyUxLlcoI/AAAAAAAAAKs/kBN4SGo1QpE/s72-c/Palabras.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-6986208098792423487</id><published>2007-12-16T05:33:00.000-08:00</published><updated>2007-12-17T04:39:24.212-08:00</updated><title type='text'>Éxodo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UqAxLlckI/AAAAAAAAAKM/mSNCQRtHLTE/s1600-h/Tugurio.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144564342030955074" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UqAxLlckI/AAAAAAAAAKM/mSNCQRtHLTE/s320/Tugurio.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;l interior de Estados Unidos, la crisis inmobiliaria que estalló a causa de la desmedida especulación de los banqueros, hizo nada más que unos pocos millones perdieran sus viviendas, y otros cuantos millones temiesen la recesión, y quizás la decadencia. Al sur del Río Bravo, en otros países que habían adoptado la divisa de la potencia, como propia, sin embargo, las consecuencias eran ya desvastadoras. Ahí, sin que se viese luz al final del túnel, cada día centenares de ciudadanos, perdían la capacidad de pagar el alquiler de las viviendas que habitaban.&lt;br /&gt;Al hermano Noldo esta situación multiplicó las revelaciones celestiales acerca del tiempo por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todas las visiones del hermano Noldo se mostraban fidedignas, pues el predio baldío que en el sueño se le prefiguró como la “tierra prometida” para el pueblo que él conducía, no era “tierra sin dueño”, según lo revelado. En el Registro de la Propiedad estaba asentado como propiedad de la compañía financiera Bienes Raíces SA de CV. Y a pesar de ser un predio rústico en donde aún hedían los restos de un antiguo basurero, crecían matorrales espinosos y medraban alimañas ponzoñosas; estaba valorado en unos cuantos millones de dólares, dada su ubicación en pleno corazón industrial de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraba el mes de diciembre. Silbaba un viento frío que viniendo del norte se dirigía hacia el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa revelación había sido precedida de otra que resultó más exacta. Soñó con su hijastra Rosalba, quien en esa época terminaba la escuela primaria, y de hacía unos dos años, menstruaba. Rosalba era hacendosa, tímida, obediente y de mirada intensa. El hermano Noldo la soñó desnuda, y de ahí en adelante hizo presa de él el insomnio. Se lo comunicó a Enma, la madre de la chica.&lt;br /&gt;Más que amante, Enma había sido la madre que nunca tuvo el hermano Noldo, pues le superaba en veinte años. Ella también era sumisa, obediente y devota, así que cuando supo del sueño de su marido y pastor, le miró a los ojos. En el rostro del hermano Noldo estaba retratada la solemnidad. No había el menor asomo de sonrisa. La sonrisa es el escondrijo de la malicia. Mientras desviaba la vista hacia el suelo, la hermana Enma dijo: –amén!&lt;br /&gt;Dentro de las cuatro paredes de la estrecha habitación que servía de hogar a los tres, antes era Rosalba quien por las noches escuchaba gemidos provenir de la cama de Enma. En adelante sería Enma quien escucharía gemidos provenir de la cama de Rosalba. Enma no se mortificaba por ello, pues desde mucho antes, a través de la atenta mirada del hermano Noldo, observando cotidianamente la indetenible y hasta cierto punto voluptuosa maduración del cuerpo de la pequeña Rosalba, esa nueva situación, también a ella le había sido previamente revelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde muy chico el hermano Noldo aprendió a evitar en lo posible la risa. De el modo de ser de su padre, y de su abuelo, había entendido que la solemnidad y el semblante serio, carente de risa, protegen y dan poder. Pueden proteger del hambre, y dar el poder de ser creído y obedecido.&lt;br /&gt;En aquel tiempo que no había qué comer en la despensa de la casa paterna, recorría el campo y las calles de la ciudad en busca de un quehacer remunerado, con tal solemnidad y seriedad en el semblante, que el hambre terminaba por ausentarse de su estómago, y las personas con las que conversaba, no se atrevían a poner en duda la autenticidad de cuanto él hablaba.&lt;br /&gt;La solemne carencia de risa obró en él el milagro de, sin ayuda de nadie, aprender a leer en la biblia. Fue como si las páginas del libro sagrado le hablasen. De esa manera le fue revelada por primera vez la palabra de dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudado de Enma y Rosalba hizo el censo de la totalidad de ovejitas que el señor había puesto en su redil. Eran mil quinientas. También Moisés hubo de censar primero las que fueron puestas bajo su guía, antes de conducirlas en éxodo hacia la tierra prometida.&lt;br /&gt;No existe noticia de que en aquel tiempo los conducidos hubieron de pagar alguna cantidad de dinero por el derecho de sumarse a la marcha; mas hoy los tiempos han cambiado, había necesidad de cobrar una cuota de doce dólares por cabeza, no en calidad de compra de la tierra, sino en calidad de costos correspondientes a los trámites que habíanse de gestionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hasta los recién nacidos de las poco más de mil quininientas ovejitas del pastor Noldo hubieron pagado doce dólares por cabeza, se puso en marcha el éxodo hacia la tierra prometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos dicho antes que los tiempos han cambiado, de modo que ésto no se dió como una gran marcha a través del desierto, durante cuarenta años, como fue para los seguidores de Moisés. A los del hermano Noldo bastaron unos cuantas horas para alcanzar la promisoria tierra; y lo hicieron a la manera guerrillera, en pequeñas tandas, y por diferentes rumbos, a las que en llegando se les asignaban un poco más de sesenta metros por familia, cuyos límites eran marcados con estacas. Vinieron gentes de todo el país, de los mismos lugares a donde el hermano Noldo había llegado llevando en la mano la luz de las sagradas escrituras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si la noche anterior hubiesen arribado las hordas de Atila subrepticiamente, amaneció el extenso predio, en mitad de la zona industrial convertido en un vasto campamento levantado con materiales precarios; y ya bautizado como “Asentamiento La Navidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El revuelo fue inmediato en los más altos círculos del gobierno, pues no pocos de sus prominentes miembros eran socios accionistas de la la financiera Bienes Raíces SA de CV. Absolutamente imposible permitir que la propiedad privada sea violentada de ese modo! Sobre todo cuando está valorada en muchos millones de dólares! Sería el caos! El principio del fin de todo ordenamiento civilizado! El comunismo en estado puro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto se trató con el carácter de repentina crisis de seguridad nacional. Algo asi como sufrir el inesperado asedio de un ejército desconocido. El gobierno se declaró, sin que lo advirtiera la prensa, en reunión permanente. Se formó un Estado Mayor General de Crisis, y despertaron de su letargo los estados mayores de ejército, de policía, el Estado Mayor Presidencial; y cada uno de ellos presentó su táctica y estrategia a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado el veinticuatro de diciembre los acampamentados aún enfrascados en la organización de el asentamiento, entre jornadas de trabajo, oraciones y vigilias, decidieron hacer un alto en las labores para deliberar acerca de la mejor manera de celebrar la Navidad. Necesitaron la opinión del hermano Noldo… Donde está el hermano Noldo…? Quién le ha visto…? Pregunten a la hermana Enma…! La hermana Enma no sabe donde está el hermano Noldo…! Tiene varios días de no aparecer por el campamento! De seguro debe estar enfrascado en alguna tarea importante, de esas tareas en las que él es imprescindible….! Ya aparecerá…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pobreza les empujó a que se decidieran por celebrar la navidad elaborando tamales pisques (sólo maíz, sin carne). Desde distancias lejanas tuvieron que acarrear el agua, pues el predio no era otra cosa que tierra reseca y árida. Desde esa misma distancia tuvieron que acarrear la masa de maíz, y todo tipo de maderos para encender fogatas. Ante la carencia de hojas de huerta recurrieron a envolver los tamales con papel aluminio. Al caer la tarde, encendieron muchos fuegos, colocaron sobre las hogueras grandes calderos repletos de tamales y los pusieron a hervir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, los estados mayores gubernamentales ya había logrado introducir los primeros espías confundidos entre los mismos acampamentados, y logrado colocar el primer cerco alrededor del campamento con policías vestidos de civil.&lt;br /&gt;Pero no sólo eran policías los que estaban formando un círculo alrededor de los acampamentados. También habían curiosos atraídos por el fenómeno, y algotros extraños que pugnaban por conseguir espontáneamente, sumarse al asentamiento, para también ellos escapar a la crisis habitacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los espías infiltrados, orquestaron su primer ataque psicológico. Hicieron correr el rumor que el gobierno pensaba desalojar a los usurpadores, al filo de la media noche cuando el estruendo de los petardos navideños estuviera en su apogeo…!&lt;br /&gt;Se vieron en la necesidad de consultar al hermano Noldo. Qué hacer ante un eventual ataque…? Dónde está el hermano Noldo…? Aún no aparece el hermano Noldo!… No es demasiado extraño. También Moisés hubo de retirarse a Meditar, mientras el pueblo celebraba la fiesta de la acción de gracias.&lt;br /&gt;Pensaban convidar con tamales a los policías del cerco, para ablandarles el corazón. Pero quiénes de esa otra multitud que rodeaba el campamento eran policías y quiénes no lo eran…? Qué hacer…? Hay que consultar al hermano Noldo, pero el Hermano Noldo sigue sin aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos minutos antes de la media noche, mientras deliberaban acerca de la mejor manera de actuar, un cometa zurcó el cielo por el oriente. Los acampamentados vieron en ello una señal, y ante la imposibilidad de diferenciar quiénes eran policías y quiénes no, se lanzaron a convidar con tamales a todos aquellos que formaban un anillo espectante alrededor del campamento. Eran tantos o más que ellos mismos! Los acampamentado se quedarían sin comer!… Dónde está el hermano Noldo hay que consultar a él qué hacer en este caso…! El hermano Noldo no aparece aún…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel tiempo, cuando el pueblo buscaba desesperadamente a su guía, repentinamente desaparecido, era el momento preciso que dios entregaba a él, las tablas de la ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras repartían los tamales que habían elaborado, a la otra multitud que formaba un anillo alrededor de ellos, los hijos de los acampamentados gemían de hambre.,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mismo momento, a unos tresmil kilómetros al norte de ese lugar, frente a un enorme árbol de Navidad profusamente iluminado, a la entrada del “Hotel de la Frontera” en la ciudad de Tijuana, aparcaba un autobús proveniente de Ciudad de México. El hermano Noldo y Rosalba descendieron a tierra mezclados entre los pasajeros. Se inscribieron como huéspedes, el hermano tomó posesión de las llaves de la habitación, luego se encaminaron al restaurante del hotel. Mientras esperaban les sirvieran la cena, él trataba de mentalizar a la joven acerca de que al siguiente día cruzarían la frontera hacia el norte, ocultos en el interior de un furgón cargado de mercadería. Eso no le preocupaba mucho a Rosalba. Con la mentalidad de niña que aún persistía en ella, volvió a hacer la misma pregunta que por enésima vez dirigía a él, y que el hermano Noldo, con toda paciencia contestaba, en el mismo sentido, pero cada vez en una versión diferente.&lt;br /&gt;–Porqué no nos quedamos con mamá y los otros hermanos en el Asentamiento La Navidad? –preguntó ella.&lt;br /&gt;–En la vida, cada hombre o mujer, o cada grupo de seres humanos tiene su particular éxodo hacia su particular tierra prometida –dijo él–. Ellos tuvieron ahí el éxodo de sus vidas hacia su tierra prometida. Y nosotros vamos aquí en nuestro propio éxodo, hacia nuestra propia tierra prometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Amén! –contestó Rosalba, según le había enseñado su madre desde muy pequeña, a contestar las exortaciones del hermano Noldo, y sin embargo, seguía sin entender. Se llevó la mano derecha al vientre. Algo se movió en el interior de ella. Sintió que un dejo de ansiedad le invadía al recuerdo de su madre, pero a la vista del otro árbol adornado con foquitos de colores que había en un rincón del restaurante, se obsequió con un pequeño hálito de alegría.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-6986208098792423487?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/6986208098792423487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=6986208098792423487&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6986208098792423487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6986208098792423487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/12/xodo.html' title='Éxodo'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R2UqAxLlckI/AAAAAAAAAKM/mSNCQRtHLTE/s72-c/Tugurio.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2077983646784921918</id><published>2007-11-26T02:26:00.000-08:00</published><updated>2007-11-26T02:45:43.358-08:00</updated><title type='text'>Nigromante</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0qgO339KMI/AAAAAAAAAKE/omBzeOcrlo0/s1600-h/Nigromante.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5137094502346729666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0qgO339KMI/AAAAAAAAAKE/omBzeOcrlo0/s320/Nigromante.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;l reverendo y a los dos soldados que se negaron a interrogar bajo tortura a la mujer que el gran tribunal había puesto en sus manos, se les encarceló acusados de desobediencia. Fueron sustituidos por el reverendo Friedrick Rute, de comprobada perversa misoginia, y dos psicópatas condenados a muerte que a su vez, esperaban su turno al patíbulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su declaración, aquellos manifestaron que habiendo despojado de sus vestiduras a la mujer, para dar comienzo a la faena, cayeron en la cuenta que no era una diabólica bruja a la que iban a maltratar, sino a la mismísima madre de dios. No se atrevierona a revelar al tribunal que, una extraña fuerza les obligó a caer de hinojos ante la desnudez de la mujer. Le besaron los pies y le pidieron perdón con lágrimas en los ojos. Ella les miraba con una compasión infinita. El tribunal les envió a la cárcel, bajo el reconvenimiento que María no fue madre de dios, sino madre de el hijo de dios. En el tribunal, el incidente no hizo otra cosa que aumentar la presunción de culpabilidad sobre la acusada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, el 18 de junio de 1782, después de repetidas sesiones de interrogatorio que duraron días y noches, fue decapitada la bruja de Seenwald, en la comuna helvética de Glaris, de confesión reformista. Se le acusó y juzgó por colocar, furtivamente, agujas en los alimentos, de provocar que vomitaran agujas, y de provocar extrañas enfermedades; todo ello en perjuicio de Anne Miggeli, y Susanna Tschudy, dos de las cinco niñas, que tenía a su cargo como sirvienta en casa de esa familia. Le denunció ante el alto Domstol (tribunal), su patrón, el médico Johann Tschudy, quien mediante un extraño relato, refirió los hechos acusatorios con un lenguaje no del todo coherente, según aclaró en su testimonio, a causa de la misma maléfica influencia de la maldita bruja.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni el lenguaje, ni el relato son exclusividad del ser humano. Hay en la naturaleza, entre otros, el lenguaje de los delfines, los relatos de las abejas exploradoras, y los relatos de los grandes simios, que asemejan en mucho los relatos de los bebés de seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero desde la perspectiva puramente humana, el relato no es un género literario, sino la cualidad que existe para interactuar con otra cualidad que es el lenguaje. El origen del lenguaje responde a la necesidad humana de relatar. El más insignificante de los seres humanos ha nacido al mundo para, cotidianamente relatar y ser relatado por sus semejantes. De ahí que las diversas formas del relato escrito, no deberían servir para exacervar el alter ego de los autores que se enriquecen a partir de ser ungidos por un príncipe, por un rey o por un poderoso editor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un asunto, cada vez que se relata coloquialmente o en forma escrita, recrea el arte de las muñecas rusas: queda circunscrito en el marco de un relato anterior, parecido pero distinto. Es decir, el asunto se vuelve un relato encerrado dentro de otro relato, y éste a la vez encerrado dentro de otro relato, y éste de otro, y de otro, y de otro, y así sucesivamente, tendiendo al infinito. Los más palurdos de mis compatriotas, observan el fenómeno y le llaman ”chambre” (chisme).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay aún consenso entre los filósofos de la filología, alrededor de que cada vez que se relata un asunto, se purifica o se corrompe. Muchos de estos filósofos, sobre todo los cientificistas, niegan la existencia de este fenómeno, y también lo niegan no pocos galardonados escritores monárquicos. Atribuyen el postulado a un intento de serruchar el piso del puesto que ocupan en el mercado de las letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que Anna Goldin era una mujer tímida, cuya silueta, estatura y grandes ojos grises, atraían poderosamente la mirada de hombres y mujeres, tal que la humildad tallada en ella por doscientos años de reforma, le aconsejaba no esmerarse tanto en cuidar de su apariencia, para poder pasar lo más desapercibida posible entre sus coetáneos; consejo que siguió sin dificultad, porque pertenecía a la clase más pobre de la muy orgullosamente antimonárquica, aunque súbdito de la reforma, comuna Seenwald, cantón San Galo, distrito Werdenberg, en plena Helvetia, al pie de los montes Alpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que se rigen por la astrología creen ver en el mismo año que nació la Godin, presagios: en 1734 es derrotada Austria por Montemar en la batalla de Bitonto. En consecuencia España recupera Nápoles, y se reaviva la caza de brujas, tanto en las regiones reformadas, como en las católico romanas.&lt;br /&gt;Este mismo año nace Caspar Wolf, quien va a rescatar de las garras inquisitorias, la nueva ciencia de la embriología. Se publican las obras de Voltaire.&lt;br /&gt;Pero este mismo año también se dejan ver hechos funestos: muere Johann Dippel, quien asimismo había rescatado de la hoguera, las ciencias químicas; y mueren Giovanni Ceva y Richard Cantillón que habían hecho lo propio con las matemáticas y la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ciertos trucos de ventrolocución, descubiertos por ella propia, Anna Goldin aprendió a distorcionar el tono de su voz, porque descubrió que el auténtico timbre que salía de su garganta causaba un efecto narcotizante en quienes conversaban con ella, y les predisponía a cierta dependencia, de modo que de la primera vez que le escuchaban en adelante, con los pretextos más futiles, las gentes, en particular los hombres y los niño, buscaban intercambiar palabras con ella, por el sólo hecho de percibir la vibración de sus cuerdas vocales.&lt;br /&gt;Del mismo modo evitaba a toda costa el contacto visual con sus interlocutores (sus ojos eran grandes, muy grandes, y brillantes. Cuando se concentraban en un objeto, sin perder su serena belleza, parecían salirse de sus cuencas; sus pupilas hermosamente grises se dilataban y contraían como las pupilas de una gata en cacería). El contacto visual de Anna Goldin causaba en sus interlocutores un efecto hipnótico, mediante el cual, ella, si quería, jugaba el papel de madre, cariñosa o autoritaria; y quien o quienes interactuaban con ella, se predisponían al papel de chiquillos obedientes, caprichosos, o bien, sumisos, según ella lo insinuara. Era un juego que ella, en lo posible, evadía, y por eso rehusaba mirar directamente los ojos de quienes con ella conversaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palmas de sus manos, poseían el don sedativo y curativo; pero muy pocos sabían de ello, porque a la misma Anna Goldin asustaban sus particularidades, le llenaban de temor y humildad, no le interesaba dinfundirlas. Poseía también el don del convencimiento; los pocos que conocían sus dotes, guardaban con ella, el secreto.&lt;br /&gt;Y los pocos que tuvieron alguna vez el privilegio de poseer su cuerpo, besarle la boca, o simplemente, atestiguar alguna vez su desnudez, jamás volvieron a recuperar el equilibrio emocional, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajando como sirviente, dio un hijo ilegítimo al rico comerciante Jakov Rhodumer, estando al servicio de su casa. Este fue arrastrado por la ruina cuando Anna Goldin dejó ese empleo, para pasar a servir en casa del jurista Karl Zwicky, a quien dio dos hijos asimismo ilegítimos. Zwicky cayó en la locura cuando la Goldin dejó su casa para pasar a servir en la del médico Johann Tschudy, padre de cinco niñas, quien la sedujo con la promesa de una mejor paga.&lt;br /&gt;Era el tiempo en que la nigromancia, la presdigitación y la medicina, significaban para no pocos médicos, ramas de una misma raiz, por lo que Johann Tschudy, en potencia, era capaz de aparecer y desaparecer objetos a voluntad, de y en los lugares más inverosímiles. De el oído de un niño, podía, por ejemplo, si alguna vez hubiese querido, extraer un huevo de gallina, una moneda de papel, o de metal; o cualquier otra cosa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las prácticas nigrománticas y presdigitadoras de Johann Tschudy, sin embargo, ni sus pacientes, ni sus hijas, ni su misma esposa, eran sabedores. Tal circunstancia se deduce de el hecho que el Tagsatzung (parlamento de confesión reformista), del Orte (la ciudad), con el objeto de separar la superchería de la medicina, y redimir esta ciencia a favor de la reforma, castigaba tales prácticas con la hoguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las cinco hijas de el médico, la sirvienta cobró un mayor afecto por Anne Miggeli y Susanna, (ocho y  siete años, respectivamente). Se dedicaba a ellas con el fervor de una madre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Johann Tschudy comenzaron a posesionar extraños espíritus, desde que Anna Goldin se mostró invulnerable a los conjuros nigrománticos que él lanzaba hacia ella desde cualquier rincón de la casa, incluso penetrando, amparado por las sombras de la noche, a la misma alcoba de la sirvienta, con el propósito de sujetarla a su entera voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De el nigromante enamorado, perteneciente al culto negro, se posesiona el espíritu del odio ante una personalidad femenina indiferente a sus conjuros. Si esa personalidad se muestra superior a su propio poder, le estigmatiza como peligro inminente. Y si ésta demuestra preferencia sentimental hacia otro hombre, entonces del nigromante se posesiona el espíritu del feminicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la nigromancia negra, la muerte no es castigo, sobre todo cuando sucede en ausencia de sufrimiento; el castigo está en la agonía prolongada y dolorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Anna Goldin, exenta de todo atractivo sentimental hacia su patrón y atemorizada por aquel extraño comportamiento, hizo saber a éste que dejaría el servicio de su casa para pasar al servicio de Klavsen Eschen, también médico y más joven que él; fue entonces que de Johann Tschudy, se posesionó el espíritu del feminicidio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2077983646784921918?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2077983646784921918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2077983646784921918&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2077983646784921918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2077983646784921918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/11/nigromante.html' title='Nigromante'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0qgO339KMI/AAAAAAAAAKE/omBzeOcrlo0/s72-c/Nigromante.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-9209039301699437819</id><published>2007-11-19T01:54:00.000-08:00</published><updated>2008-01-09T08:08:15.772-08:00</updated><title type='text'>Hipotermia</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0Fef339KLI/AAAAAAAAAJ8/FwUnjfQIVUo/s1600-h/Hipotermia.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5134488951846676658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0Fef339KLI/AAAAAAAAAJ8/FwUnjfQIVUo/s320/Hipotermia.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; primeras horas de la mañana, en un lugar desierto, matizado por graznidos de aves salvajes y lejanos aullidos de lobos, al pie de la montaña Bieszczady al lado de Ucrania, el hombre, de nacionalidad chechena, como ella, detuvo el vehículo, se apeó, rodeó por la parte delantera, abrió la portezuela y dijo a Kamisa (treintiseis años), que viajaba en el asiento copiloto llevando en brazos a su hijo Mahomet de dos años de edad: –aquí es! Coge tus cosas y comienza a caminar que el camino que tienes por delante no es corto!&lt;br /&gt;Luego abrió la portezuela de la parte trasera y dijo a Xaea, Ceda y a Elina (trece, diez y seis años respectivamente, hijas de Kamisa): –vamos niñas! Se acabó la parte divertida del viaje! A caminar se ha dicho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Pero qué es ésto!? –protestó Kamisa–. Esto es una montaña desierta! Cómo nos vas a dejar abandonados en este sitio!? El trato fue que nos llevarías a la frontera de Eslovenia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No querrás que te lleve al puesto fronterizo para que te atrape la policía? La línea pasa exactamente por la parte media de esta montaña. La cruzas y estarás en territorio esloveno, en donde podrás hablar ruso y comerciar con rublos! Atraviesas Eslovenia y llegarás a Austria, que es a donde quieres llegar ! Todo lo que tienes que hacer es comenzar a caminar de inmediato para que no te anochezca en el camino. Eso sí! Tienes que caminar en línea recta, pues si te desvías al norte, estarás en Polonia, y si al sur, en Hungría o Bulgaria. En esos lugares te servirá de poco el ruso, menos la lengua chechena!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento soplaba con fuerza; tiritaban. Los charcos del suelo habían amanecido convertidos en hielo. A excepción del hombre que llevaba una gruesa chaqueta, la mujer y sus hijos vestían en ese lugar, ropas de verano.&lt;br /&gt;Kamisa se sentía estafada, pero no lo dijo. Decirlo, sólo complicaría las cosas. Dudó poder con el cometido de alcanzar Eslovenia a través de una montaña desconocida. En el trato que había hecho con los contrabandistas, a los que había pagado dosmil euros, se habló de vadear el puesto fronterizo, pero no de atravesar montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Prefiero regresar a Moscú –dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Como quieras, pero el viaje desde este lugar a Moscú vale mil euros! Con qué pagarás? Yo no soy de los que cobran con sexo! Además, en este momento no me dirijo a Moscú, sino a Kiev. Y vamos! Abajo de una vez, que yo también debo darme prisa! –dijo el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pie frente a la montaña, mientras el auto se alejaba del lugar y sus hijos la miraban interrogantes, tiritando de frío, pero en silencio, revisaron sus pertenencias: una segunda mudada de ropa veraniega para cada uno de ellos, un paquete de galletas, una botella con agua y unos cuantos caramelos. Entonces dudó Kamisa de su propia cordura, pero antes que le invadiera el pánico, ordenó a los chicos, colocarse sobre la ropa que tenían puesta, la segunda mudada que llevaban en unas bolsas de plástico. Acto seguido se internaron en la montaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio el bullicio de los niños y la juventud de la madre, recordaban una excursión escolar, dirigida por una maestra, pero a medida que transcurrieron las horas y se agotaron las galletas, la marcha se volvió penosamente lenta, y la algarabía de los niños se transformó en intermitentes quejidos desembocados en llanto. Kamisa no debía llorar, pero en su cabeza percutía una especie de mantram: –estoy loca…?… No, no estoy loca…!… Estoy…? No estoy loca…!… Claro que no estoy loca… Joder…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hacía altos, volvía a ver hacia atrás para asegurarse que avanzaban en línea recta, y seguía caminando, llevando al pequeño Mahomet en brazos. Las chicas le segúian tomadas de la mano en fila india. Cruzaron un pantano que les cubría arriba de los tobíllos. Cuando salieron de él, Elina, la menor de las niñas había perdido los zapatos. La marcha se hizo más lenta aún. Elina lloraba inconsolable, pero seguía caminando. A ratos, Xaea, la mayor la cargaba sobre sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el sol comenzó a acercarse al horizonte les envolvió una niebla lechosa que le hizo dudar si caminaba en línea recta, pero Kamisa no quiso detenerse porque necesitaba desesperadamente encontrar un ser humano, antes que cayera la noche. Pero la noche cayó sin el menor signo de vida humana. El viento y el frío arreciaron.&lt;br /&gt;A tientas se arrimaron a una gran roca. Hicieron un nido de musgos y helechos a sotavento de la roca, y se acomodaron muy juntos haciendo un solo haz con sus cuerpos. El hambre, el agotamiento y el frío les concedieron a los chicos la gracia de traerles el sueño, sin muchos contratiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo Kamisa no podía dormir. Era la única que meditaba:&lt;br /&gt;"Al comenzar la primera guerra nacía Xaea, su hija mayor. Vistos los ataques aéreos sobre Grozny desde Shali, la guerra no llegó a asustarle. –El paisaje era similar a una ruidosa celebración del año nuevo. Las guerras como las catástrofes, hace aflorar la solidaridad entre los vecinos. Fue hasta que las bombas destruyeron su casa y los escombros cumplieron un año sin ser removidos. Fue hasta que se cumplió el primer año de hambruna, cuando ella, la soñadora Kamisa, pensó por primera vez en huir hacia el occidente; se lo dijo a Tzohair, su marido, pero él entendía la política, confiaba en la futura prosperidad de Chechenia, cuando la lucha cesara, y no secundó la idea".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kamisa sin embargo, no entendía la política:&lt;br /&gt;”Un día Dudayev, que era moderado y dialogante dejó de ser querido por los rusos, se convirtió en el enemigo a batir, y lo mataron. En las nuevas elecciones se eligió a Masjádov, tan dialogante como Dudayev, y como él, primero querido y después odiado por Moscú. Moscú entonces eligió su propio presidente al más viejo de los Kadyrov, que antes fue su enemigo. Surgieron entonces dos gobiernos y prendió la segunda guerra. En esta segunda guerra, los que antes eran amigos hoy son enemigos y viceversa.&lt;br /&gt;Nadie sabe quién mató a Kadyrov el viejo, como tampoco se sabe quién envenenó a Anatoli Popov; y los rusos mataron a Masjádov. Hoy hay un sólo gobierno central, cuyo presidente es el más joven de los Kadyrov, antes enemigo y hoy amigo de Moscú, y hay muchos pequeños gobiernos por todo el territorio checheno. Unos de esos pequeños gobiernos empeñados en llevar la guerra a Moscú, y otros de ellos empeñados en establecer la teocracia en Chechenia. En fin, hay muchos dirigentes y gobiernos en mi país, lo que no hay es paz, ni pan, ni algún otro modo de ganarse la vida, que no sea al servicio de uno de los muchos señores de la guerra; cada uno de ellos con un proyecto de país, radical y belicosamente distinto a los proyectos de los demás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quién dirigía tanto razonamiento Kamisa, tumbada entre sus hijos, hambrienta y tiritando de frío, enmedio de una montaña oscura, desconocida y helada?&lt;br /&gt;Razonaba para ella misma, para alejar de su cabeza la sospecha que estaba loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amaneció. A instancias de Kamisa, el grupo reanudó la marcha. La niebla seguía densa, la visibilidad era poca, para matar el hambre y la sed, comían los pimpollos de ciertos helechos insípidos. Anduvieron gran parte del día, y cuando ya no pudieron más, se detuvieron a descansar en un lugar que les pareció familiar. Era el lugar donde habían pasado la noche anterior. Por largas horas habían descrito un enorme círculo que les llevó al mismo lugar de partida. Kamisa se sintió aterrorizada, pero no dijo nada, para que no cundiera el pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los primeros signos de la hipotermia están la pereza mental y una somnolencia seminarcótica. Los chicos tirados en el nido, abrazados unos a otros, apenas tenían fuerzas para gemir debilmente. Ella andando como sonámbula, recogió aún más musgos y helechos de los alrededores, y cubrió a sus críos para protegerlos del frío. Descansó un breve momento. Luego tomó al pequeño Mahomet, lo cargó en su regazo y dijo a las chicas: –no se muevan de acá eh! Mamá regresará pronto con algo de comer!&lt;br /&gt;Las chicas apenas la oyeron, sumergiéndose poco a poco en el sopor de la hipotermia, asintieron débilmente, y le dijeron adiós, viéndola partir envuelta en brumas, con una extraña sensación de lejanía. La idea de Kamisa era explorar los alrededores en busca de ayuda y regresar al rescate de sus hijas.&lt;br /&gt;Le llevó una cuantas horas bajar una prolongada pendiente y subir una colina. Al otro lado de la colina descubrió una vereda como hecha por el paso de personas y ganado. Caminó hacia allí, se colocó sobre la vereda, y avistando los alrededores, hizo un esfuerzo por intuír en qué dirección debía de caminar. El esfuerzo fue demasiado. Sufrió un mareo que la tiraba hacia el suelo, pero se cuidó de dejarse caer suavemente, acunando contra su pecho al pequeño Mahomet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tenue sol estaba por buscar refugio, una vez más tras la lechosa y difusa línea del horizonte. Los montañeses que encontraron a madre e hijo, lograron reanimarlos a base de leche caliente y pan, entonces, ya entre las primeras tinieblas de la tarde y ayudados de linternas, pudo ella conducirlos hasta el lugar donde había dejado aguardando a las chicas. Las encontraron rígidamente abrazadas unas a otras, bajo un grueso manto de musgos y helechos. La hipotermia había paralizado en ellas el aliento, el cerebro y los latidos del corazón. Kamisa lloró con dignidad, calladamente; y cuando pudo decir algo, dijo: –oh hijas mías! Os traje a morir a Eslovenia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No señora –le corrigió, enteramente conmovido y con todo respeto, uno de los montañeces–, estamos en Polonia, no en Eslovenia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-9209039301699437819?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/9209039301699437819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=9209039301699437819&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/9209039301699437819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/9209039301699437819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/11/hipotermia.html' title='Hipotermia'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/R0Fef339KLI/AAAAAAAAAJ8/FwUnjfQIVUo/s72-c/Hipotermia.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-6357907407519909389</id><published>2007-11-12T02:09:00.000-08:00</published><updated>2007-11-12T02:12:02.207-08:00</updated><title type='text'>Falso profeta</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rzgm1ZdbQOI/AAAAAAAAAJ0/njNvlihdVEc/s1600-h/EvoluciÃ³n.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131894474197909730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rzgm1ZdbQOI/AAAAAAAAAJ0/njNvlihdVEc/s320/Evoluci%C3%B3n.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cada ser de la naturaleza tiene su forma de llorar. A Bokito le basta un solo suspiro, una sola lágrima, un leve gemido, para haber llorado desesperadamente. A pesar que nunca le faltan alimentos, agua, suficientes, y una guarida tibia; en el transcurso del tiempo con mayor frecuencia, se separa breves lapsos de sus tres compañeras y su triple prole para llorar en soledad. Otras veces veces mientras alguna de las hembras le espulga los lomos, o los gorileznos utilizan su cuerpo como tobogán le asalta de improviso, el llanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres hembras y los tres críos le perciben cada vez más uraño, y más irascible…Ellos no conocen más allá del tibio refugio que les ofrece el parque zoológico de Rotterdam. Ellos no conocen la selva, no saben lo que es la sensación de libertad; pero Bokito no nació en cautiverio, y el grito de la selva no le deja dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un sueño recurrente que le roba el sueño: un universo vegetal donde él va cabalgando sobre los lomos de su enorme madre. En ese sueño, él no se llama Bokito, como le bautizaron sus carceleros; sino Tam Tam –en el lenguaje de los grandes simios: el osado–, como se dió en llamarlo su progenitora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porqué hay siempre muchos ojos que le miran tanto…? Es como si cada uno de los vegetales de la selva hubiese cobrado forma humana e hiciesen de él y su familia el centro de la atención.&lt;br /&gt;Muchos de esos ojos le miran con curiosa morbosidad, otros al verse asimismo bellos y a él feo, se burlan y le escarnecen, algotros agradecen que tales monstruos estén prisioneros antes que en libertad. No pocos religiosos advierten a sus acólitos que esas formas humanoides son consecuencia de un castigo divino. No hay nadie de los que se acercan a mirarle, que no le vea con aire de prepotente superioridad… Es muy raro que algunos de esos ojos le dirijan una mirada filial, ni siquiera los niños, porque los niños van perdiendo la inocencia, en la medida que la sustituyen por el germen de la corrupción que les inoculan los adultos. No pocas veces es en los ojos adultos que ha visto Bokito el deseo de lanzar, a su familia, piedras, y en los niños ha visto la realización de ese deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes simios suelen ver el reflejo de la muerte en la profundidad del agua, y en lo posible evitan los lagos, los ríos profundos y los estanques; por eso a los diseñadores del parque zoológico de Rotterdam bastó construír un profundo estanque alrededor del nicho levantado para Bokito y su cohorte, y en el límite exterior del estanque una leve valla, para asegurar que la familia simio se mentuviera dentro de los límites de sus dominios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo los humanos observan curiosamente a Bokito y su familia; también Bokito les observa a ellos. El busca entre esos ojos que sospecha hermanos de sus propios ojos, un camino hacia recuperar la libertad y la selva, perdidos; pero sólo ha encontrado burlas estólidas, risas sin sentido, gestos morbosos, y al caer la tarde, de nuevo la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus cincuentisiete años, y a partir de el peso que cobró la influencia ideológica del nuevo papa, sintió Petronella en su fuero interno, la necesidad de refutar, punto por punto, los asuntos centrales de la teoría de Carlos Darwin en lo concerniente a que el hombre es pariente de los simios. Y para inspirarse de argumentos se dió a visitar hasta cuatro veces a la semana a la familia gorila del zoológico de Rotterdam; y también para matar el tiempo. De esa manera el tiempo se hacía más corto, esperando que el esposo llegara del trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se plantaba Petronella frente a Bokito y le sonreía. En el lenguaje de los grandes simios, el que una hembra muestre los dientes a un macho, según la posición que tomen las comisuras de los labios, puede significar hostilidad o interés sexual. Se conmovió profundamente Bokito de el gesto de Petronella, porque en el gesto de esa hembra podría anidar el primer paso hacia la libertad; el retorno a la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el guarda que advierte al público no dar de comer a los animales se descuida, lanza cacahuetes Petronella a Bokito, y éste los acepta encantado.&lt;br /&gt;En el lenguaje de los grandes simios, el que una hembra comparta su comida con un macho, es muestra que está dispuesta a compartir con él un mismo destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cacahuetes, sonrisas, y algotra chuchería hasta cuatro veces por semana, creó cierta complicidad entre Petronella y Bokito, que éste vivía con la apasionada intuición que no todo era hipócrita escarnio entre los seres humanos, y que se le revelaría de algún modo el camino de regreso hacia su orígen montaraz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rasmus no era interesado en teología ni en zoología. Esa tarde de mayo, acompañó a su esposa Petronella al parque zoológico, simplemente para distraerse en su día libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde Bokito no tuvo sonrisas. Petronella temía hacer el ridículo frente a Rasmus, sonriéndole a un simio. Tampoco tuvo cacahuetes, porque Petronella no quería contrariar a su esposo, fiel observante de las reglas (no dar de comer a los animales). Es la observación de las reglas lo que ha llevado a los Países Bajos hasta el lugar que hoy ocupan. Tampoco pudo Bokito alimentar su esperanza en el glauco reflejo de los ojos de Petronella, pues ella se ocupaba más de buscar el contacto visual con Erasmo mientras conversaban, de otras cosas totalmente alejadas de gorilas y teólogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los esposos le dieron la espalda tomados de la mano, con total indiferencia; tuvo la sensación Bokito de que en el mundo de los humanos volvía, a prevalecer la hipocresía, el engaño, la mentira; entonces hizo caso omiso al reflejo de la muerte en el estanque, se lanzó a él y lo cruzó a nado, alcanzó la orilla opuesta, saltó a tierra, superó la leve valla que separa al público y saltó sobre Petronella que cayó al suelo. Cuando Bokito vio a Rasmus alejándose a toda carrera con el espanto reflejado en el rostro, supo que la batalla estaba ganada. Arrastró un tramo a Petronella tirándola de los cabellos, y luego con sus cientoochenta kilos de peso, brincó sobre ella pisoteándola brutalmente, le mordisqueó todo el cuerpo, y luego la abandonó y se dirigió a la cafetería. Cundió el pánico entre los comensales. Una mujer intentado escapar, cayó de bruces rompiéndose la cadera. Al momento de ser acorralado y adormecido con un dardo sedativo por los guardas, un empleado del zoológico que se topó con él sufrió un desmayo. Al caer al suelo se golpeó la cabeza hasta la conmoción cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lenguaje de los grandes simios, de la misma manera como Bokito procedió con Petronella, se castiga, de las hembras, la infidelidad y la hipocresía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El veinticuatro de mayo del año 2007, todos los afectados se encontraban retenidos en diferentes salas de recuperación. Recluido en una jaula especial de observación, de Bokito se pretendía obtener la certeza que no estaba padeciendo de alguna psicosis irremediable. Mientras tanto en su lecho, Petronella, con los brazos en cabestrillo y vendada de las costillas, se ocupaba en diseñar mentalmente los términos de la demanda legal que interpondría en contra del parque zoológico de Rotterdam, por daños y perjuicios; segura que entre tales monstruos y el ser humano, no existe mínimo grado de parentezco alguno. El papa era sincero y tenía la razón de su parte. Carlos Darwin era el falso profeta, el iluso, el gran equivocado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-6357907407519909389?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/6357907407519909389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=6357907407519909389&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6357907407519909389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6357907407519909389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/11/falso-profeta.html' title='Falso profeta'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rzgm1ZdbQOI/AAAAAAAAAJ0/njNvlihdVEc/s72-c/Evoluci%C3%B3n.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4749421487421349844</id><published>2007-11-05T05:03:00.000-08:00</published><updated>2007-11-06T01:59:54.767-08:00</updated><title type='text'>Las dormilonas</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129341753159629954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Ry8VJeiovII/AAAAAAAAAJs/4S9c_8WkrFo/s320/Dormilonas.bmp" border="0" /&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;I&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;H&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;artado de matar a los suyos y de morir a manos de los propios, todo, para la gloria de un tirano, huyó Majid Hussein, agente de los servicios especiales. Voló hacia el norte, llevando consigo importantes secretos que hubieren servido, para que el jefe de Estado acrecentara su ya ilimitado poder.&lt;br /&gt;Meses más tarde fue encontrado su cuerpo, troceado en cuarentiocho pedazos que estaban repartidos en dos maleteros de viaje, en las afueras de la capital de Suecia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;II&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;l tirano mandó llamar a su presencia al edecán para asuntos confidenciales y le dijo: –necesito una mujer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Para esta noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En cuanto más pronto, mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo una tarea habitual, sobre la cual tenía harta experiencia, consideró el edecán no necesitar más, y pidió permiso para retirarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Espera! Esta vez necesito describirla! –le dijo el dictador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edecán aguardó en sumisa obediencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Tiene que ser, sumamente inteligente y astuta como una zorra; fría y calculadora como una serpiente; agresiva y ágil como una tigra; y carente de escrúpulos como una hiena….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edecán volvió a hacer el intento de pedir permiso para marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Espera! –volvió a decir el jefe de Estado–. Esto es muy importante: esa mujer tiene que ser terriblemente bella, irresistiblemente seductora e insinuante como una virgen perversa!… Comprendes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Oh señor! –respondió el edecán–, puesto que por la misma acción de tu justa mano, se ha creado en nuestra sociedad una cultura y una moral tan contraria a la personalidad que me describís, me veré obligado a buscar esa mujer en el extranjero, en alguna nación de bárbaros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Búscala en los prostíbulos del país!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Habeis olvidado poderoso señor que por las mismas sabias leyes por vos dictadas, hemos erradicado de nuestra nación, absolutamente, todos los prostíbulos, y prohibido todo comercio de carne de mujer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Y tú! Me tomas por un idiota? Que no estoy al tanto de que eres tú el regente de la más vasta red de prostíbulos clandestinos de la capital ……..?&lt;br /&gt;Ahora vete y no regreses hasta que traigas esa mujer a mi presencia! Y que sea pronto! Esto es un asunto de Estado! No necesito prevenirte de las consecuencias que acarrean en este país las órdenes incumplidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El edecán lloraba conduciendo su auto por la avenida central. Conocía una a una, mejor que sus propios padres, a las mujeres que se movían en su red clandestina, y ninguna de ellas llenaba semejantes requisitos. Muchas de ellas eran perversas e inescrupulosas, pero no virginalmente bellas, como el presidente la quería. El llanto del edecán se volvía inconsolable cuando caía en la cuenta que en las señas que el jefe de Estado explicó de la mujer que deseaba, estaba describiendo claramente, ni más ni menos que a su sobrina Yamila al-Shafej, a quien él había ayudado a descubrir los secretos de la sexualidad desde la temprana infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el edecán no sólo era astuto, sino también ambicioso, y comprendió que renunciando a las hechizantes gemas que tenía Yamila por ojos, a su aterciopelada piel, a los embriagantes besos de esos labios de fresa, y a las endiabladas caricias que sólamente ella era capáz de prodigar, aseguraría de una vez y para siempre su futuro, a la sombra del Estado.&lt;br /&gt;No le dió más vueltas al asunto. Pocos días más tarde entraba acompañado de su sobrina, al palacio presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe de Estado se tomó unas cuantas semanas para conocer a fondo la personalidad de Yamila, para lo cual ella, durante ese lapso fue huésped en el palacio presidencial. Al cabo de cierto tiempo, el tirano, mandó llamar al jefe de los servicios de inteligencia, le presentó a Yamila y la puso bajo su mando. Cuando se hubieron marchado jefe y subordinada, levantó el presidente el teléfono, se comunicó con el edecán diciéndole: –te felicito! Cumpliste a cabalidad con la misión encomendada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe de la inteligencia, presentó dos hombres a Yamila y les urgió se pusiesen inmediatamente a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco menos de medio año después de que fueron presentados, el febril trabajo a que se entregaron, llevó a los tres hasta una estación del metro de Estocolmo. Ella se dirigió a Majid que esperaba confundido entre la multitud. Los otros dos observaban la escena desde ángulos diferentes, y a prudente distancia.&lt;br /&gt;Yamila abrió sus grandes ojos marrones y corrió dando graciosos saltitos hacia Majid, que la miraba sorprendido. Se plantó ante él diciéndole: –primo querido! Ya no te acuerdas de mí? –y le tendió los brazos tan seductoramente, invitándolo a un abrazo, tal que Majid no pudo resistirse. La estrechó suavemente hacia sí. La leve esencia de rosas que emanaba del cuello de Yamila, y de su pelo, hizo que Majid no hiciera el menor esfuerzo de liberarse inmediatamente de los enternecedores brazos que le rodeaban el cuello. Al fin, de la manera más delicada que pudo se separó y le dijo: –te conozco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Primo Khalev! Khalev al Farid! Soy yóYamila!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Oh! Cómo me gustaría ser tu primo Khalev! Pero yo soy Majid Hussein!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No somos primos entonces? –No, no lo somos. –Mejor aún, pues entonces somos hermanos, hijos de la madre Mesopotamia! No te parece? –Sí así es…. Estoy recién llegada! Me siento tan sola! Tan necesitada de hablar mi lengua en este país extraño! Podemos tomar un te en alguna parte? –Por supuesto, ven vamos, salgamos afuera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde era oscura y fría. El viento soplaba desde todas direcciones, pero no fue capaz de llevarse consigo la esencia de rosas que formaba un halo invisible alrededor de Yamila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el propio plan por ella elaborado, en una primera fase, en cada encuentro, embriagó a Majid con esencia de rosas salvajes, mezclada con aceite de cáñamo de la India, que se aplicaba Yamila en el pelo, el cuello, el pecho y las axilas.&lt;br /&gt;Luego pasó a una segunda fase en la que vertía sobre el té de Majib, calculadas dosis del polvo que resulta de refinar la resina del bulbo de las amapolas. Entonces se volvía Majib un conversador imaginativo, locuaz, incansable, le invadía un placer indescriptible a la compañía de Yamila, y se dió a contar, minuto a minuto las horas que faltaban para la próxima cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el único encuentro en que consistió la tercera y decisiva fase, que sucedió en el interior de la habitación del Hotel Arcadia, en el centro de Estocolmo, vertió ella repetidas veces sobre el te de Majib, crecientes dosis de belladona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprobó que Majid dormía profundamente narcotizado. Tomó el teléfono e hizo una breve llamada. Apenas cinco minutos después, entraban al cuarto del hotel, los compañeros de Yamila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas después de los hechos, el informe entregado al jefe de Estado hablaba de Yamila: ”Con la astucia de una zorra le localizó y con la paciencia de una serpiente aguardó el momento adecuado; con la agilidad de una tigra le tendió la trampa; con su terrible belleza de virgen perversa le sedujo, y con la inescrupulosidad de una hiena, le puso en manos de nuestros vengadores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este informe, debidamente codificado para ocultar la identidad de los protagonistas, y la identificación del teatro operativo, pasó a formar parte de el material obligatorio que los aspirantes a oficiales de los servicios especiales estaban obligados a estudiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre los detalles de la operación, el jefe de el servicio de inteligencia, recibió orden del jefe de Estado, que organizara una conferencia sobre el tema, exclusivamente dedicada a la alta oficialidad de la Seguridad del Estado. El jefe de la inteligencia concluyó su conferencia con el siguiente epílogo: –el procedimiento utilizado es para nada privativo de los servicios de inteligencia. En paises como El Salvador, proceden de esta manera seductoras ladronas para desbalijar incautos. Y es tan potente narcótico, la belladona, que la utilizan asimismo en complicidad con perversos cirujanos, para robar los riñones a sus víctimas. En ese país, a este tipo de mujeres les llaman ”las dormilonas”; pero la primera arma que utilizan, tal como en el caso que nos ocupa, es la seducción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4749421487421349844?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4749421487421349844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4749421487421349844&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4749421487421349844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4749421487421349844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/11/las-dormilonas.html' title='Las dormilonas'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Ry8VJeiovII/AAAAAAAAAJs/4S9c_8WkrFo/s72-c/Dormilonas.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-3601184707251949649</id><published>2007-10-29T02:43:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T05:20:57.333-07:00</updated><title type='text'>La prueba</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RyWyvOiovHI/AAAAAAAAAJk/dLUT8s_oHTA/s1600-h/Mara.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5126700275258145906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RyWyvOiovHI/AAAAAAAAAJk/dLUT8s_oHTA/s320/Mara.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;egún el reporte policial, Xiomara Lourdes, diecisiete años, quien deja en la orfandad una pequeñuela de un año de edad, fue asesinada cuando salía de su casa, presumiblemente a causa de rencillas personales. Del hecho se acusa a un menor de edad, que esperaba a la víctima en las cercanías del lugar, quien fue capturado por una patrulla que casualmente pasaba por ese sector. Al menor se le decomisó una pistola nueve milímetros con el cargador vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Walter Argumedo no le daba pereza asistir a la escuela cuando no ayudaba a sus padres, porque quería ser médico. A su tío Nuño no le parecía mala idea, porque en la clica vendría bien un médico. Cuántos bróderes (hermanos), llegan a morir por falta de un médico en la clica!?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando no los acompañaba, acostumbraba Walter regresar de la escuela mucho antes que sus padres terminaran la jornada diaria. En realidad eran tres en una, esas jornadas diarias: vender, huír y combatir a la policía municipal. La misión de la policía municipal es mantener las calles libres de vendedores ambulantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa, muchas veces encontraba Walter a su tío, de rodillas, con las manos metidas en las bolsas del pantalón, rezando oraciones que él mismo conocía, porque son parte del catecismo católico.&lt;br /&gt;En esa época Nuño Argumedo gestionaba su admisión en la academia de policía. Ante la curiosidad del chiquillo, intrigado por el fervor religioso del tío. Este le explicó: –Mirá! Las mismas oraciones del catecismo católico sirven para rezar al diablo. Para ello, en lugar de la señal de la cruz se hace la señal de ”má”, y para que la gente que te observa no se entere, se meten las manos en las bolsas del pantalón –la muy salvadoreña señal de ”má”, es el símbolo de la fornicación, y consiste en cerrar el puño, de modo que el dedo pulgar se deslice entre el índice y el dedo mayor– . Si en lugar de la señal de la cruz, cuando rezás una oración del catecismo, hacés la señal de ”má”, entonces la rogatoria no llega a dios, sino al diablo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Y cuál es la ventaja que la rogatoria vaya al diablo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Lógico! Para que dios te conceda un favor, debés ser un niño bien portado, hablar correctamente, no decir vulgaridades, no robar, no mentir, no matar pajaritos…., todo lo cual cuesta mucho. Y sin embargo, para que el diablo te conceda algo, nada de eso es necesario, por el contrario, si violás las leyes de dios, te convertís en hijo predilecto del diablo, y te concede favores cada vez más grandes. Te puede volver un hombre inmensamente rico, y te puede dar la mujer que le pidás!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mente infantil no le permitió a Walter comprender el porqué puede ser deseable poseer mujeres como utensilios. Y sin embargo, no dejó de parecerle interesante la posibilidad de una alternativa que le condujera a cambiar de mamá, porque la que tenía, le trataba francamente mal. También le interesó la posibilidad de llegar a tener dinero, pues era capaz de entender que la principal causa del mal carácter de su madre estaba en la permante carencia de dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de esas explicaciones, comenzó Walter a llegar más temprano a casa para acompañar al tío en sus oraciones, haciendo la seña de ”má” con las manos ocultas en las bolsas del pantalón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto el interés del chico le dijo el tío Nuño: –te voy a bautizar como discípulo del diablo con la señal del zorro.&lt;br /&gt;Le tomó la mano derecha, se mojó de saliva la yema del dedo pulgar, colocó el dedo sobre el dorso de la mano del chico y lo frotó con mucha presión por largos minutos, hasta que Walter sintió dolor y trató de liberarse. Su tío, mucho más fuerte que él, contuvo asida la mano frotándola con el pulgar hasta romper la epidermis, llegar a la dermis y hacer brotar la sangre. Adolorido pero asombrado, Walter quedó atrapado entre el deseo de acusar al tío ante sus padres y la intriga de haberse iniciado como discípulo del diablo. Optó por guardar silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana más tarde, volvió a cubrirse con epidermis la lesión en el dorso de la mano de Walter, pero el área lesionada quedó como un lunar oscuro e indeleble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que Walter no hubo llorado al momento del ”bautizo”, y tampoco le había acusado ante sus padres, le dió confianza al tío Nuño que el chico era leal. Entonces le dijo: –ya estás bautizado, ahora te toca la confirmación!&lt;br /&gt;–Cómo así?&lt;br /&gt;–No me has dicho que querés ser rico? –Sí quiero!&lt;br /&gt;–No me has dicho que querés ser invencible? –Sí quiero!&lt;br /&gt;–Acaso no estás ya bautizado? –Sí lo estoy!&lt;br /&gt;–Acaso no sabés que después del bautizo viene la confirmación? –Sí lo se.&lt;br /&gt;–Querés ser confirmado? –Sí quiero!&lt;br /&gt;–Bueno, no perdamos tiempo, vení para acá. Incate de rodillas con las manos en las bolsas del pantalón como cuando oramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se colocó Walter de rodillas con las manos en las bolsas del pantalón, y el tío Nuño se colocó de pie frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ahora incliná la cabeza, cerrá los ojos y repetí lo que yo diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inclinó Walter la cabeza y cerró los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yó Walter Argumedo…., quiero ser un hombre invencible, poderoso, rico…., y quiero tener la mujer que yo quiera…. Para eso he comprometido mi alma por medio del bautizo…., y quiero ahora confirmar la promesa hecha…. Juro ser leal a la bestia, en donde quiera que yo me encuentre….: en la casa, en la calle, en el hospital o en la cárcel….. Y si algún día no cumplo con mi juramento y flaqueo o traiciono, disponga de mi vida la clica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Walter repitió las palabras dictadas por su tío, luego intentó abrir los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Esperá! No abrás los ojos hasta que yo te diga –dijo Nuño.&lt;br /&gt;Echó mano a la bragueta del pantalón, se sacó el pene y lo puso sobre la frente de su sobrino. Entonces, al ver que Walter no reaccionaba, sin poder contenerse, estalló en estruendosa carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Que tonto he sido! Me engañaste como un maje! Oh tío hijueputa! –reaccionó el chico, riendo de mala gana, lanzándole trompadas juguetonas al tío; pero en el fondo se sentía profundamente humillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente era la humillación del chico ante él, lo que el tío Nuño buscaba. Entre los pandilleros como en las jaurías de perros, la humillación es el preámbulo de la lealtad y la pertenencia al grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que Walter recordaba la escena, lanzaba inofensivas trompadas al tío.&lt;br /&gt;–Calmate! –le respondía éste–. Son pruebas! Los discípulos deben pasar por muchas pruebas! Vos pensás que ser discípulo del diablo es cosa fácil! No hombre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mañana no vayas a la escuela –dijo a Walter el tío–, tenemos una mirin (reunión) con la clica, y te voy a llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en la mirin, –quién es este cipote? Qué hace aqui? –preguntó el negro Calimán, segundo jefe de la clica. Nuño era el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Es mi sobrino! Ya lo tengo iniciado –respondió Nuño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Entonces deberá pasar la prueba –volvió a decir el negro Calimán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ya lo sé, tenemos un caso no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí! Tenemos que entregar el alma de la Xiomara a la bestia!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cuáles son los cargos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre de la hija de Xiomara Lourdes, habló con profundo rencor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Anda puteando con la mara del Palmar! Nos ha traicionado! Yo mismo la he mandado a llamar, pero esta es la tercera mirin a la que no viene, la muy traidora!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Y porqué no dejamos esa loca que se vaya con esos cerotes? Ni que fuera el gran culo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tomó medio minuto para responder, para asegurarse que quedase suficientemente oculto su orgullo herido; que nadie de la clica se enterara que deseaba esa mujer hasta la depresión. –No me quiso creer. Le dije que la prefería muerta que en la cama de otro cabrón –pensó. En eso le asaltó la idea que ella, no solamente no le temía, sino que además lo despreciaba. Entonces, tragando una mezcla de odio y pasión respondió con toda la fingida indiferencia que le fue posible: –Lo que pasa es que se fue llevando cinco “pastas” (anfetaminas), que no eran de ella, sino de la clica! Y nosotros aquí en el gran “agüite” (síndrome de abstinencia). Además esa cabrona anda diciendo que nosotros le valemos verga, que no nos tiene miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Votemos pues! –Votemos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clica votó y nadie se opuso. La traición, la deslealtad, son las faltas más grave entre las maras. Entonces le dieron una pistola nueve milímetros a Walter, con cinco cartuchos en el cargador, para que pasara la prueba.&lt;br /&gt;–Un cohetazo por cada pasta que nos robó la puta! –le dijeron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-3601184707251949649?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/3601184707251949649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=3601184707251949649&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3601184707251949649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3601184707251949649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/10/la-prueba.html' title='La prueba'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RyWyvOiovHI/AAAAAAAAAJk/dLUT8s_oHTA/s72-c/Mara.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2254734786345037573</id><published>2007-10-22T00:36:00.000-07:00</published><updated>2007-10-22T04:27:19.846-07:00</updated><title type='text'>El capellán</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxxTfepViMI/AAAAAAAAAJc/PoxzCUXljO0/s1600-h/Christian.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124062276308273346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxxTfepViMI/AAAAAAAAAJc/PoxzCUXljO0/s320/Christian.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;egún lo dicho por destacados investigadores, es impropio atribuir a ciertas primitivas tribus germánicas, la invención de dotar de carácter religioso al instinto nacionalista. Ya lo hacían los romanos; antes de los romanos, los imperios que le antecedieron; y después de los romanos, los aztecas y los emperadores del Tahuantinsuyo.&lt;br /&gt;Lo que sí puede atribuírse a esas tribus es la contemporanización de la mística nacionalista, agregándole actos de pedofilia, bestialismo, y otros ritos sexuales tendientes a demostrar que la cópula con perros policías, el orgasmo, como la fecundación y el alumbramiento de bebés en los límites de la tortura y los umbrales de la muerte, inducen al arrepentimiento, y llenan de humildad el espíritu de los que sobreviven para contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe atribuirse no a otra cosa que a un caso fortuito, el que haya habido un Germansson (asesor militar) en El Salvador, ofreciendo caramelos a los escolares que pasaban frente a su casa, como paso previo para adentrarles al misticismo de la pedofilia ritual, a la sombra de las cruces gamadas con que decoraba su dormitorio; como caso fortuito es que pocos años después hubo un von Wernich (párroco y capellán de la policía bonarense), redimiendo almas al borde de locuras y muertes, por él mismo provocadas, entre otras formas, ejerciendo la ginecología ceremonial, trayendo al mundo y bautizando recién nacidos, para luego separarlos de la madre, en las cárceles clandestinas de el régimen de los generales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La no pertenencia a un plan preestablecido, lo fortuito de estos casos queda confirmado en que nunca se encontró vínculo directo entre Germansson y von Wernich, y de ninguno de éstos, con los líderes de Colonia Dignidad en las afuras de Santiago de Chile, ni con los redentores de niños de la calle que actúan en Tailandia, Laos y Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único vinculo que se pudo establecer de el párroco von Wernich con Aribert Heim, fue una apología en verso compuesta por Wernich en honor al ”carnicero de Mauthausen”, que guardaba el capellán entre las páginas de El Viejo Testamento”. Tampoco se pudo establecer vinculación concreta entre el capellán de la policía bonarense, con los ”ángeles de la muerte”, aunque sí una suerte de vinculación espiritual, en el hecho que tanto von Wernich como Alfredo Astiz tenían como libro de cabecera, las anotaciones médicas de Josef Mengele, inventor de la cirugía mayor sin anestesia, como método de interrogatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay entre aquellos destacados investigadores, algunos que opinan que tampoco lo agregado al ritual nacionalista por Wernich, Heim, Mengele o Astiz, es invento de las antesdichas tribus, lo cual se demuestra en que algunas de sus víctimas, fueron capaces de revivir antiguas doctrinas equivalentes, iguales métodos con simbología y ritos propios, para imponer su particular nacionalismo, en perjuicio de sus vecinos, y comercializar su aplicación política a muchos gobiernos alrededor del mundo.&lt;br /&gt;Estos otros investigadores postulan, que la aportación de las tribus mencionadas, está en haber redimensionado el ritual de la doctrina nacionalista, que languidecía obnubilada por el auge y la consolidación de los regímenes napoleónicos, para que esa doctrina no fuese a perder su carácter dual: político religioso, o de religiosidad de la política (el orden de los factores no tiene porqué alterar la naturaleza del producto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta labor redimensionante tampoco tiene porqué estar exenta de humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Restar peso al drama, en beneficio del humor, es la intención de el capellán von Wernich, cuando se permite introducir la mano bajo la camiseta de Luis Velasco, esposado y extenuado después de una sesión de tortura, a cargo de la policía bonarense. Pasea seductoramente su mano derecha sobre los pezones de Velasco, mientras en la izquierda, el capellán sostie una biblia y un rosario, diciéndole al torturado con voz dulzona: –pobrecillo de tí! Te han quemado todos los pelitos del pecho con la picana…! –Luego acerca sus labios al oido de Velazco y le susurra dramáticamente–: confiesa tu culpa! Denuncia lo que sabes, y serás perdonado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dramatismo del capellán, sin embargo ganaba todo terreno al humor. A las puertas de la locura Néstor Buzzi se arrodilla ante él con las manos esposadas hacia atrás, baja humildemente la cabeza suplicándole: –padre! Soy inocente! Interceda usted para que no me maten!–. Tomando la biblia con ambas manos y colocándola sobre la cabeza inclinada de Buzzi, el capellán responde solemnemente: –de cierto os digo que, la vida de los hombres, como la tuya propia, la decide Dios, y tu colaboración con las autoridades.&lt;br /&gt;Da media vuelta el capellán y sigue de largo con ceremoniales pasos muy bien estudiados.&lt;br /&gt;Dos alumnos de policía llegan con sendos recipientes colmados con las sobras del comedor de los agentes. Es la hora del almuerzo para los presos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco centros de detención tuvo a su cargo von Wernich.&lt;br /&gt;Dirigiéndose hacia la calle, a continuar el periplo diario por esos cinco centros llamados en clave castrense, Cicuito Camps, en la puerta de la comisaría se encontró con Elena Taybo. Ella le pidió ayuda para conocer la situación de su hijo ahí recluído. El capellán preguntó a Elena cuántos hijos más tenía. –Cinco –respondió ella. Urgido como iba hizo un brevísimo alto para relatar a Elena una apretada versión de la fábula de la cabrita que ha perdido a uno de sus cabritos. Deja la cabrita en el redil a sus hijitos y sale a buscar al perdido. No lo encuentra, y al regresar encuentra el redil vacío. En su ausencia, los lobos han devorado a todos. –Moraleja –le dice, para terminar el capellán–: devuélvete a tu casa, no vaya a ser que los pierdas a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al siguiente día no se entretiene mucho en el Circuito Camps. Pasa fugazmente entre los reclusos repartiendo consejos. “Los masajes son buenos después de la picana! En la falta de antibióticos, buenos son los orines en las heridas! El Estado es por la voluntad de Dios! Habeis aprendido la lección? Habeis obrado en contra de la obra del señor! Arrepentíos! El final está muy cerca de vosotros! Hasta mañana! Quedad con mi bendición!” Mientras se encamina hacia la salida del recinto, se prepara para pasar frente a la celda de castigo, donde se hacinan los que han rechazado su consuelo espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que pasa frente a las rejas de esa celda, apretuja con ambas manos el libro de las escrituras y el rosario contra su pecho, camina solemne y pausadamente, inclina la cabeza hacia el suelo, cierra los ojos y se le oye murmurar con vehemencia: –malditos! Perded toda esperanza!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa semana sin embargo la dedicó, no al circuito, sino a contactar a los familiares de siete jóvenes estudiantes, de ambos sexos, para los cuales había un plan. Por haber obtenido de ellos cierto grado de colaboración, se les gestionaría pasaporte y exilio, con financiamiento a cargo de sus familiares. Cuando el último centavo exigido a esas familias estuvo en manos del capellán von Wernich. Este, personalmente se ocupó de tramitar los siete pasaportes, pero en cada uno de los documentos, en el espacio donde irían las fotografías de los titulares (los siete chicos), se colocó la fotografía de un agente de la policía secreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sucedió en horas de la noche, ese día que los pasaportes estuvieron listos, años despúés que los hechos se transforman en difusos recuerdos, lo relata el ex agente Julio Emmed más o menos de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Conducíamos a los siete en una camioneta de la brigada. Como se les había prometido exilio, al notar que no íbamos rumbo al aeropuerto comenzaron a hacer muchas preguntas. Para callarlos, von Wernich les conminó: –silencio! No me interrumpais que estoy rezando por vuestras almas!–. Entonces cundió la rebelión entre ellos, y como no queríamos disparos los atacamos con las cachas de las pistolas y las culatas de los fusiles. Fue una sangría! El interior de la camioneta quedó absolutamente teñido de sangre. Debo decir que nunca estuvimos en peligro de perder el control de la situación, porque ellos estaban esposados, y al final fueron reducidos. Todos ellos habían perdido el sentido. En un descampado de las afueras de Buenos Aires, les bajamos de la camioneta y les tiramos al pasto boca arriba. El médico que nos acompañaba aplicaba a cada uno de ellos la inyección de un líquido rojizo directamente en el pecho a la altura de el corazón. Al notar extenuado al médico, el capellán von Wernich se ofreció voluntariamente a ayudarlo y aplicó la inyección a los últimos dos que restaban. Volvimos a cargar los ya cadáveres a la camioneta y nos fuimos a entregarlos a otro personal que nos esperaba en Avellaneda.&lt;br /&gt;Luego de eso nos dirigimos a la jefatura de la policía donde nos esperaba el Comisario General, quien nos invitó a bañarnos y a cambiarnos de ropa, porque estábamos, como carniceros, con sangre hasta en las pestañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que nuestro grupo de tarea partiera a descansar, nos reunió el capellán von Wernich, en una improvisada capilla al interior del recinto, nos leyó unos pasajes del viejo testamento, nos arengó diciendo que nuestras tareas eran necesarias, bienaventuradas y benditas, porque estábamos salvando al Estado y a la patria que son obras de Dios. Tomó la biblia y el rosario con su mano izquierda, con la derecha trazó ante nosotros una gran cruz en el aire y nos dijo muy emocionado: –recibid en lo más profundo de vuestros esforzados corazones, la bendición de Dios todopoderoso! Podeis ir en paz!– Entonces salimos a la calle y fuimos a beber unas cañas, para relajarnos, en el estanco donde solíamos hacerlo”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2254734786345037573?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2254734786345037573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2254734786345037573&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2254734786345037573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2254734786345037573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/10/el-capelln.html' title='El capellán'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxxTfepViMI/AAAAAAAAAJc/PoxzCUXljO0/s72-c/Christian.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2647218155353554976</id><published>2007-10-15T00:55:00.000-07:00</published><updated>2007-10-15T04:13:26.272-07:00</updated><title type='text'>El ciclo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxMk-upViLI/AAAAAAAAAJU/hMeSbqY4Nvs/s1600-h/hIPOTECA.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5121477861342283954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxMk-upViLI/AAAAAAAAAJU/hMeSbqY4Nvs/s320/hIPOTECA.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;E&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;n aquel tiempo, cuando los dioses culminaron felizmente las estructuras del oligopolio, se formaron los océanos en donde los peces que nadaban en él eran los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inevitablemente necesitados de la guerra, los oligopolios, para prosperar, desataron como vientos las guerras. Las guerras necesitan imperiosamente liquidez para su cometido; entonces los dioses echaron al océano sus anzuelos cebados con una carnada probadamente infalible: ”hipotecas de alto riesgo” orientadas a la adquisición de vivienda, y una bajada general de los tipos de interés.&lt;br /&gt;Nunca se dejó ver alguna excepción en aquella regla de oro: había que incentivar el consumo, y el crédito!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dieron por llamar esas hipotecas ”de alto riesgo”, porque están dedicadas a clientes de limitada capacidad de pago, los cuales tienen el común denominador de, en el momento menos pensado, incumplir  los términos contractuados, a causa de su escasa solvencia, por lo que al cabo de cierto tiempo se ven obligados al embargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los peces de escasa solvencia, que medran en el océano de los dioses, sin embargo, reacios a las experiencias, y ávidos como siempre de un techo seguro, mordieron el anzuelo, y aceptaron las hipotecas ofrecidas por los habitantes del Olimpo financiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su sueño americano Pedro Martínez tenía dos empleos. En un restaurante trabajaba de mesero, en otro de cocinero. Para qué quería más, si en un mes en Estados Unidos ganaba lo que en El Salvador en un año?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había desmedida en la ambición de Martínez. El explicó al enviado de los dioses (llegado a él bajo la forma de corredor de bienes),  que sólo anhelaba un apartamento sencillo, de acuerdo a sus ingresos. El enviado sin embargo, pacientemente, se tomó todo el tiempo necesario para convencerle que sus cualidades le dotaban para adquirir, no un sencillo apartamento, sino una verdadera mansión. Que triplicase o cuadruplicase el valor de un apartamento, no era ningún obstáculo para el genio que habita el interior de la lámpara del sueño americano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incontables fueron los hombres y mujeres que igual a Martínez, amortizaban en hipotecas de alto riesgo, toda la liquidez que para ellos era posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la guerra se prolongó más allá de lo que era prudente, por lo que los dioses se vieron en la necesidad de un mayor, y más urgente volumen de divisas, lo cual sólo podría generarse exigiendo mayor rendimiento, a todo tipo de hipotecas, y todo tipo de préstamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces dijeron ellos: –necesario es elevar los tipos de interés, unos cuantos grados porcentuales! –Y así lo hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzada de ese modo la renta general, las hipotecas y préstamos de todo tipo, arrojaron mayor liquidez al sistema; con la excepción de las hipotecas de alto riesgo, dada la limitada capacidad de pago de sus abonantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Martínez recibió de la financiera, la primera notificación que los intereses hipotecarios aumentaban substancialmente, e inmediatamente vió rebasada su capacidad de pago, porque él no esperaba un sueño futuro. El ya vivía el sueño americano. Acaso no en su casa, aunque al crédito, habían todas las comodidades propias de el referido sueño?: televisor de pantalla gigante y plana, banda ancha con quemador DVD, consola de videojuegos, consola de sonido, hemeroteca musical y fílmica, tan vasta como la hemeroteca municipal, aunque sumergida en el caos; muebles de cuero en la sala de estar, muebles de mimbre bajo techo en el jardín; un pick up de trabajo y una camioneta todoterreno en el garage…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Martínez se hace llamar ”el salvatrucho”, porque él es un salvadoreño vivaracho, que sabe de economía, y no se deja majear, ni siquiera por las financieras; así que para defenderse, cuando se dió la primera alza de intereses hipotecarios, adoptó el método de retrasar un mes la amortización de la hipoteca de la casa. Le parecía muy buena la estrategia de, en dos meses juntar el pago de un mes. Pocos meses después se vió obligado a retrasar la amortización dos meses, porque el atraso de un mes le condujo a la duplicación de los intereses a pagar, además de pagar recargo por el atraso mismo, y por la notificación mensual del atraso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que la acumulación de mayores intereses, y mayores recargos, le obligaran a retrasar las amortizaciones por tres meses, ideó el salvatrucho, retrasar un mes otros pagos pesados. Comenzó por lo correspondiente a lo que consideraba menos vital: los muebles de jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semejante a un caballo salvaje, para que resulte en incentivo a la economía, es necesario sujetarle firmemente las riendas a la guerra, para que no se desboque y escape al control de su jinete. Sin embargo volvíase caótica la conflagración. Habían signos visibles que daban a entender que los dioses perdían la perspectiva. Ninguno de ellos daba muestras de saber cuál era el objetivo estratégico. Cuál era el exacto momento de cantar victoria e invocar la paz, antes que el conflicto comenzara a volverse en contra de las bases de sus propias estructuras económicas. En consecuencia, se volvió necesaria una mayor liquidez, y los  tipos de interés vovieron a subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal situación hizo trascender a Pedro Martínez, de el retraso a la suspensión de pagos. Un par de meses bastaron para que ulteriormente trascendiera de la suspensión al embargo. El tiempo que necesitó para poner en orden todos sus asuntos, le obligó a abandonar uno de sus dos empleos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se dejó sentir con toda su fuerza el tsunami económico que volvió taciturno, huraño, desconfiado, irasciblemente nihilista a Pedro Martínez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no todo es cruel desengaño en el sueño americano. El mismo corredor de bienes que le atendía, le ayudó a encontrar un cuartucho, insalubre pero barato, no muy lejos de su lugar de trabajo; ayudándole además, sin costo alguno, a trasladar las escasas pertenencias que le quedaron, a su nueva vivienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el transcurso de unos pocos meses. Todas las viviendas embargadas por el sistema, fueron restauradas por las financieras y puestas de nuevo a la venta, con precios muy atractivos para gentes de limitada capacidad de pago, y a muy bajos intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corredor de bienes volvió a visitar a Pedro Martínez. Este se quejó diciendo: –pasé quince años de mi vida trabajando para enriquecer a la finaciera, y he terminado en la ruina!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su interlocutor contestó: –desde tiempos inmemoriales, la economía continúa comportándose de la misma manera: al alto período de las vacas gordas, sucede el bajo período de las vacas flacas. Todos lo sucedido fue que estuvimos ante el cierre, a la vez que en la apertura de el ciclo natural de la economía, en el marco del mercado de la vivienda!&lt;br /&gt;Tú, Pedro Martínez! Eres joven! Eres parte del sueño! Debes intentarlo de nuevo! Vamos! No te dejes vencer!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2647218155353554976?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2647218155353554976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2647218155353554976&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2647218155353554976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2647218155353554976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/10/el-ciclo.html' title='El ciclo'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RxMk-upViLI/AAAAAAAAAJU/hMeSbqY4Nvs/s72-c/hIPOTECA.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4146656748156233048</id><published>2007-10-08T04:18:00.001-07:00</published><updated>2007-10-19T04:18:27.679-07:00</updated><title type='text'>Matador</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwoSJupViKI/AAAAAAAAAJM/4pimo7qGJAg/s1600-h/Exterminador.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5118923884809521314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwoSJupViKI/AAAAAAAAAJM/4pimo7qGJAg/s320/Exterminador.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;J&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;usto ahí mismo en donde treintisiete años atrás, por ganarse algunos pesos, el sargento Mario Terán había puesto fin a la vida del legendario guerrillero y a sus compañeros hechos prisioneros, los seguidores de éstos, que venían andando sobre las huellas dejadas como herencia a las nuevas generaciones, levantaron una clínica que devolvía la vista a los pobres cegados por las cataratas. Lo hacían abrumados por los miles de hombres y mujeres que al envejecer erraban en las sombras, innecesariamente, sólo por el hecho de ser pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella fecha ya remota, empujado por su desesperada existencia, al sargento Terán no le importó de dónde venía la orden, y de dónde el dinero prometido. Después se supo que la orden y el dinero que hasta hoy día continúa en calidad de prometido, vinieron de Washington.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo la sensibilidad humana es capaz de liberar a los hombres y mujeres nacidos en los recónditos abismos de la miseria, porque les dota de alas. No era el caso de el sargento Mario Terán, porque por el contrario, la ausencia de sensibilidad humana convierte a hombres y mujeres en una fauna extraña.&lt;br /&gt;Había un tigre en el alma de Mario Terán, sediento de sangre, pero una suerte de tigre nacido en cautiverio, sólamente capaz ante una víctima firmemente atada, por el cuello, a un poste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía, por habladas, que el guerrillero combatía para que alguna vez los pobres, incluso los soldados, tuviesen acceso a la atención hospitalaria, pero el sargento Mario Terán ya no se consideraba pobre. El gobierno pagaba por matar, y él gustoso mataba, como lo hace un tigre nacido en cautiverio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un aula de la escuela de La Higuera, yacía el guerrillero herido, sobre una cama de tablas improvisada.&lt;br /&gt;Motivado por el dinero prometido, Terán se ofreció voluntariamente a beber de esa sangre, si le entregaban la presa, así, firmemente maniatada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sargento se soñaba tigre. Y sin embargo, el tigre era el otro, que así herido y maniatado como estaba, envió a sus captores, dijesen a la maestra de la escuela que su última sed le pedía beber de sus ojos verdes. Fue ella y dió, piadosamente de beber a él de sus ojos verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terán sin embargo, necesitó beber ingentes cantidades de alcohol para llenarse del coraje suficiente y entrar a la prisión improvisada. Entró temblando como una hoja azotada por el viento, y el tigre rugió: –carajo! Serénate, que vas a matar un hombre! –Terán vió al guerrillero agigantarse y que las amarras cedían!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las corvas le temblaron como gelatinas. Corrió hacia afuera necesitado de más alcohol. Después, sintiéndose con más pulso volvió a intentarlo. Entró de nuevo al aula convertida en celda, sintiéndose otra vez aturdido..., acongojado. Y el guerrillero que no era de mucha paciencia le hubo de gritar:&lt;br /&gt;–Dispará de una vez! Cabrón hijo de la gran puta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, ahogándose en los vapores del alcohol, y los gases de un intestino a punto de evacuar, entendió que el tigre era el otro, el que yacía maniatado; que él, el sargento Mario Terán, que venía de disparar sobre los compañeros de éste, igualmente maniatados, no era más que una asquerosa cucaracha. Entonces disparó al pecho que se le ofrecía inflamado de coraje.&lt;br /&gt;Cuando todo estuvo consumado, los soldados se jugaron a los dados las pertenencias del guerríllero contenidas en su mochila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Treintisiete años después de esos acontecimientos, un viejo desdentado caminaba hacia las afueras del poblado de la Higuera, con pasos más ágiles de los que le habían conducido ahí. Había llegado desde Santa Cruz, a tropezones, abriéndose paso con un bordón, cegado casi totalmente por las cataratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la medicina contemporánea la extirpación de cataratas no es una operación especialmente complicada, pero las clínicas privadas colocan el precio de esta cirugía fuera del alcance del bolsillo de la gente pobre. Los médicos de los hospitales públicos, que son a la vez propietarios de las clínicas privadas, se declaran incapaces de operar en las instalaciones hospitalarias por falta de equipos adecuados, inaccesibles por déficit presupuestario. Casualmente, según el análisis de mercadeo, esta carencia tiene el efecto de mantener elevado los ingresos y el status de las clínicas privadas, porque los pacientes con capacidad de pago, se obligan hacia esas clínicas, manteniéndose de ese modo, siempre al alza, el precio de la cirugía, como los honorarios de los cirujanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo desdentado que caminaba hacia el autobús, antiguo soldado jubilado, de tan mísera pensión que no alcanzaba a cubrir los costos de una operación que le retirase las cataratas de las pupilas; ahora se veía feliz. Venía de ser intervenido en la clínica que los compañeros del guerrillero asesinado años atrás, en ese mismo lugar, habían levantado, para honrar la memoria de una vida entregada a favor de los pobres del mundo. Ahí ofrecían atención médica gratis, sin costo alguno a los pobres de aquellos parajes regados con sangre guerrillera, para demostrar la conveniencia que la atención médica no sea considerada mercancía, sino derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yendo hacia el autobús, el viejo desdentado pasó frente a un grupo de niños bulliciosos que jugaban a encaramarse sobre la estatua de un guerrillero de piedra. Le pareció maravilloso, porque a su llegada había percibido sólo la algarabía, pero no a los niños, ni la estatua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en el asiento delantero del autobús, no dejaba de asombrarse porque todo lo que antes eran sombras, ahora eran paisajes, rostros, colores y luz. El viejo rememoró los acontecimientos de antaño, y le pareció curioso, cómo la vida de aquel hombre al que los pobladores de la Higuera levantaron una estatua, trazaba un asombroso paralelismo con la vida del pescador de Galilea: después de matarlo, los soldados disputaron sus pertenencias, porque esas pertenencias se transformaron en valiosas reliquias, que cualquiera en el mundo desearía poseer; un hombre, tan vasto que era capaz de tender una mano amiga a sus mismos asesinos, aún despues de muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo solía, al parecer inutilmente, buscar sosiego en las iglesias y en los evangelios, tal que bien podía recitar de memoria pasajes enteros que aprendía saliendo de la boca de predicadores de toda laya. Por momentos le envolvía tal mística que, ya rodando el bus por la carretera, otro viejo le requirió: –creo que te conozco! Quién eres tú? –De cierto, en verdad os digo, que yo soy Mario Terán, matador de tigres y guerrilleros–, le contestó.&lt;br /&gt;Y sin embargo, con toda la intención del mundo, evitó aclarar que para ello, los guerrilleros y los tigres que mataba, le tenían que ser entregados firmemente maniatados, totalmente incapacitados de defenderse. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4146656748156233048?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4146656748156233048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4146656748156233048&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4146656748156233048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4146656748156233048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/10/matador.html' title='Matador'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwoSJupViKI/AAAAAAAAAJM/4pimo7qGJAg/s72-c/Exterminador.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-1660773740079449870</id><published>2007-10-01T04:25:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T05:09:51.053-07:00</updated><title type='text'>Polémica</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwDgmepViII/AAAAAAAAAI4/wK96fR-8KKU/s1600-h/PolÃ©mica.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116336128358975618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwDgmepViII/AAAAAAAAAI4/wK96fR-8KKU/s320/Pol%C3%A9mica.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;a polémica quedó definitivamente servida desde el instante mismo que el autor presentó su trabajo bajo el titulo ”Jinete del caballo verde”. El hecho se dio sobre la base que, según los rudimentos de literatura que habían en su cabeza, ”El Caballo verde”, fue el primer poemario que completó Pablo Neruda, cuando la juventud le era temprana. Muchos de entre el público asistente ni siquiera lo sabían, por lo que ese título les fue totalmente indiferente.&lt;br /&gt;En el transcurso de la lectura, se dejaron ver las primeras muestras de desafío. En la mesa del rincón extremo, a la entrada del pasillo que lleva hacia el lado de atrás de los bastidores, uno de los bohemios ahí reunidos, se atrevió a cuchichear al de la par en el oído, pero antes que éste pudiera contestarle, el resto les hizo callar. Según se supo después el conato de cuchicheo se debió a cierta familiar sonoridad que había encerrada en los versos que se leían. Pronto se supo que esa familiaridad se debía a que habían ahí contenidas, frases enteras de la obra nerúdica. Los más exaltados, que son harto conocidos, no por la envergadura de sus trabajos, sino por su fanatismo doctrinario, no se atrevieron a despotricar a voces, como suelen haceerlo de ordinario, pero pensaron en voz alta: plagio!&lt;br /&gt;Entre el público asistente, muy pocos conocían el significado de la palabra, plagio, pero llevados por la fidelidad que imponen los lazos consanguíneos o la simple amistad de pacotilla, no pocos también pensaron en voz alta, plagio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación dada posteriormente a preguntas que se le hicieron al autor, convenció a unos, y desconvenció a otros. En efecto. En cada verso hay una frase nerúdica; ya que el intento del autor es dar cuerpo a un poema con los títulos de las obras más conocidas de Pablo Neruda. El plagio intentó ser conjurado colocando esas frases entre comillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir que la polémica tomó pábilo y se transformó en incendio entre los profanos. Los expertos sin embargo, al final de la lectura aplaudieron no sin cierto entusiasmo. Luego después, en el marco de la polémica que por momentos se vuelve furibunda, simplemente, callan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rifirrafe no cesó con la explicación del autor y el silencio de los expertos. El debate se centró repetidamente, ya en la pretendida brevedad del poemario, ya en los errores de ortografía que aparecieron en la edición impresa, o en la incongruencia del título general: Elogio del verso. Muchos han llegado a acusar al autor de apostasía o alta traición al arte poético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, fracasada que fue la redistribución de la edición impresa, y para que el público decida si hay en él, traición, apostasía o plagio, se dio a circular el breviario, Elogio del verso, en Palabras a la deriva:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwDcBOpViHI/AAAAAAAAAIw/R6bFMau6F_Q/s1600-h/Elogio.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116331090362337394" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwDcBOpViHI/AAAAAAAAAIw/R6bFMau6F_Q/s320/Elogio.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;...Puntual alzose el sol a las alturas&lt;br /&gt;no le arredró la indiferencia,&lt;br /&gt;ni el desánimo en el hombre&lt;br /&gt;se dió en el pan,como antes en la levadura&lt;br /&gt;alumbró el sendero de la ciencia,&lt;br /&gt;y talvez por el tiempo y la premura&lt;br /&gt;se fue olvidando hasta de su propio nombre...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Elogio del verso&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel tiempo el grito gutural remoto y tosco/ arraigaba en la arena, en las aguas y la tierra./&lt;br /&gt;En ese entonces sólo era el bramido de la fiera./ Tiempo que un día recordé y hoy desconozco./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la honda fragua el fuego vino dibujando/ montañas, cúspides de antorcha encendida,/&lt;br /&gt;germinando aquí y allá la tea de la vida./ Cesó la noche, la aurora vino andando./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sopla el viento dúctil sembrador, el mensajero;/germen de tempestades, arquitecto de relieves,/&lt;br /&gt;empujando las lluvias, precipitando las nieves./ Ha abierto un botón, es el capullo primero./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llora innumerables sus lágrimas de agua/ la tierra, multiplicando por mil la madreselva;&lt;br /&gt;no vaya a ser que la piedra muerta revuelva,/ se apague el verdor reencienda la fragua…/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… hierva de nuevo el celeste piélago del mar/como antes de los tiempos hervía todo,&lt;br /&gt;labrábanse abismos; y era de ese modo/ que mostraban los cíclopes su forma de amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí la selva, la verde vestimenta de la roca,/ lujurioso viene el fuego otra vez y la desgarra/&lt;br /&gt;en donde hizo su húmeda casa la cigarra./ Una casa humilde levantada en tierra poca./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí donde prevalece el calor del fuego,/ impone su dominio la nada, el suelo es muerto/&lt;br /&gt;y las gargantas resecas en mitad del desierto;/ igual la rosaleda que la vid, se mueren luego./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya pacificados los brazos del océano/ abrazan en su líquida cópula a la tierra,/&lt;br /&gt;germina la semilla, el monstruo y la fiera,/ y van en busca más allá del ancho médano./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el magma, la lluvia. el océano, o talvez el profundo/ silencio insondablemente infinito; o quizá la piedra/ merced al viento, la ola; o talvez la callada hiedra,/ que abrazándose a la roca vuelve al abismo, fecundo./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese abismo el mono se hizo hombre;/ el gemido gutural se hizo palabra;/&lt;br /&gt;la palabra se hizo verso, en tí, en mí, en aquellos otros,/ y el verso habitó para siempre entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Jinete del caballo verde&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Las tardes de Chile traen para siempre un ”Crepusculario”&lt;br /&gt;desde antes que trajeran sosiego a mi alma desbandada,&lt;br /&gt;en ”Veinte poemas de amor y una canción desesperada”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desde entonces, desde Tierra del Fuego a Iquitos&lt;br /&gt;late la ”Tentativa de un hombre infinito”&lt;br /&gt;que conoce de ”El habitante y su esperanza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevando a ”España en el corazón”&lt;br /&gt;fija su ”Tercera residencia” ’&lt;br /&gt;ahí donde vibra el eco en ”Versos del capitán”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la patria de ”Las uvas y el viento”&lt;br /&gt;que amanece con las ”Odas…&lt;br /&gt;y anochece con la ”Nuevas odas elementales”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se adivina en esos hombres y mujeres&lt;br /&gt;la herencia del ”Extravagario”;&lt;br /&gt;de ”Cien sonetos de amor” depositarios,&lt;br /&gt;desde que se dieron a ”Navegaciones y regresos”&lt;br /&gt;lo mismo que a los ”Cantos ceremoniales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maestros en el ”Arte de los pájaros”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cómo habría de ser? Si denuncian en la frente el&lt;br /&gt;“Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Navegantes de ”La barcarola”&lt;br /&gt;cuyos remos sujetan&lt;br /&gt;con ”Las manos del día” hasta el ”Fin del mundo”&lt;br /&gt;o ”Hasta el próximo maremoto” con ”La espada encendida”&lt;br /&gt;Alertados que fueron por el eco del ”Discurso de Estocolmo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acólitos de la ”Incitación al nixonicidio”&lt;br /&gt;y a las alabanzas a la revolución.&lt;br /&gt;Han hecho su libro sagrado&lt;br /&gt;del ”Libro de las preguntas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cultivadores del ”Jardín de invierno”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el aroma del mosto chileno sumergido&lt;br /&gt;yo también ”Confieso que he vivido”&lt;br /&gt;y reconozco por lo mismo que ”Para nacer he nacido”&lt;br /&gt;Por esta razón ineludible&lt;br /&gt;Fue que me dí a a navegar&lt;br /&gt;sobre el caudal de ”El río invisible”;&lt;br /&gt;y en ello aprenderé a separarme&lt;br /&gt;a la hora de marchar hacia la nada.&lt;br /&gt;Es la sugerencia que descubro&lt;br /&gt;en la ”La rosa separada”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Embajador de la legación del combate por la paz.&lt;br /&gt;Mano que se tendió a los restos de una república perdida&lt;br /&gt;a levantarles un refugio, a devolverles el hálito de vida&lt;br /&gt;encadenado como estaba al mandato: no matarás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio a cabalgar los lomos de un ”Caballo Verde”&lt;br /&gt;antes y después de fijar su ”Residencia en la Tierra”&lt;br /&gt;Lo pretendido era tender un cerco a la guerra;&lt;br /&gt;renegar a la poesía de simple piedra inerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en su canto final&lt;br /&gt;Encaminó a unirse a la interminable marcha&lt;br /&gt;de América Latina, y no le pudieron retener&lt;br /&gt;las lluvias, los vientos, el frío o la escarcha;&lt;br /&gt;tampoco pudieron lágrimas de mujer&lt;br /&gt;que le querían a un tibio lecho&lt;br /&gt;al resguardo de un seguro techo&lt;br /&gt;a la dicha sublime que dá un querer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partió y no volvió la soledad a Isla Negra.&lt;br /&gt;Vinieron las gentes a sus juguetes extraños:&lt;br /&gt;un madero del mar, una caracola, una piedra,&lt;br /&gt;una Venus de Milo envejecida de años,&lt;br /&gt;el incógnito mascarón de la proa de un barco,&lt;br /&gt;un minotauro de marfil, unos versos de Plutarco,&lt;br /&gt;una flecha araucana, un Caupolicán de Cristal,&lt;br /&gt;o talvez páginas inéditas de el Canto General.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Día que asomó borrasca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;En las aguas de nuestro océano apasible&lt;br /&gt;hubo asomo, y sólo asomo de borrasca&lt;br /&gt;como si el viento empujando la hojarasca&lt;br /&gt;confrontase otra vez el sueño y lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de hoy o de ayer, o de cuándo, el orgasmo en el éter?&lt;br /&gt;O los fluidos del amor confiados al espacio cibernético?&lt;br /&gt;Como si Eros en su afán, impredecible y frenético&lt;br /&gt;los protozoos vitales confiase al mensajero Deméter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desnudó para mí la intimidad de sus secretos,&lt;br /&gt;y tuve ahí la visión de la huella de un amante;&lt;br /&gt;desfallecí, casi morí, mas entendí en adelante:&lt;br /&gt;requiere el amor de tiempo y espacio, concretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviéronse las aguas a su cause normalmente,&lt;br /&gt;se alejaron los vientos, y con ellos la tormenta,&lt;br /&gt;y al no quedar ni rastro de querella o de afrenta;&lt;br /&gt;continuamos la teoría del amor más francamente.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;V&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El monstruo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ya está aquí el aciago y señalado día/ estando anunciado, de antes se temía/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Principio y fin; abismo y cima juntó/ en tanto intento el monstruo consiguió/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;abarcar lo que había sido inabarcable/ manosear lo que ayer era intocable/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha robado humedad al verdor, ya no retoña/ Al ganado hizo hartar su misma carroña./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha urdido la cópula del hombre, la fauna con la flora/ trastocando del tiempo el segundo, el minuto, la hora./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De el hombre y la serpiente ha mezclado la genética/ a mi gente antes apacible ha vuelto paranoica y frenética./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha secado los ríos, ha envenenado, aire, tierra y mar/ ha falsificado el significado originario del verbo amar./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viene convirtiendo en desierto, en piedra, la madre tierra/ sembrando tempestades, instigando, viene, con él la guerra./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha llegado el enemigo enchido de encono/ viene destruyendo toda la capa de ozono./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha hecho posible el enemigo, lo que antes yo creía imposible/ y el pan nuestro de mis hijos ha convertido en combustible./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya están aquí los asesinos de mis propios sueños/ ya se han proclamado de mis territorios, los dueños./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vienen a enmudecer estos versos una tarde callada, bajo la ventisca de abril./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí quedará la tarde en silencio, una silla vacía, y un vacío en el atril.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;VI&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Epílogo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como Eduardo Carvajal a la traidora suerte,&lt;br /&gt;yo también he dejado de temer a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya que depués de mucho discutir y discernir al respecto,&lt;br /&gt;con lenguaje exacto, singular y el rostro circunspecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevados de la mano por divino mosto en plena ebullición,&lt;br /&gt;arribamos a la inevitable y muy juiciosa conclusión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… que igual a muchos predicadores, videntes y anacoretas,&lt;br /&gt;y a diferencia de el fanático, alienado, homicida;&lt;br /&gt;los hacedores de versos, los juglares, aedas y poetas…&lt;br /&gt;no necesitan morir en un combate suicida&lt;br /&gt;o poniendo los puntos que faltan a las íes&lt;br /&gt;para ser conducidos al cielo&lt;br /&gt;por un cortejo de uríes (*)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*): Desde cierto punto de vista, en los bacanos ritos de la poética, las uríes podrían muy bien equipararse a las oncemil vírgenes del rito tradicional, con la diferencia que, si las oncemil vírgenes romanas se dedican exclusivamente, vestidas con pesadas y oscuras sotanas, a atender las aflicciones espirituales de sacerdotes, obispos y papas; el cometido místico de las uríes es, sin embargo, vistiendo, sólo y únicamente (en el sentido más estricto y literal de la palabra), breve túnica de la más sutil transparencia, hacerse presentes ante el poeta que exhala su último suspiro, para conducirlo al paraiso eterno, entre cánticos eróticos y éxtasis libidinosos. Ahí convivirán con él, devorando el fruto prohibido, libres de todo falso ropaje, u otros innecesarios atuendos, por los siglos de los siglos, hasta la consumación última del último de los tiempos....&lt;br /&gt;... Así sea!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;PD: &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo que resta de este breve poemario, está en la entrega anterior de Palabras a la Deriva.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta la próxima!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-1660773740079449870?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/1660773740079449870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=1660773740079449870&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1660773740079449870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1660773740079449870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/10/polmica.html' title='Polémica'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RwDgmepViII/AAAAAAAAAI4/wK96fR-8KKU/s72-c/Pol%C3%A9mica.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4403880181258065632</id><published>2007-09-24T06:08:00.000-07:00</published><updated>2007-09-24T08:26:33.579-07:00</updated><title type='text'>El mundo del año dosmilcientocinco</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rve3qOpViGI/AAAAAAAAAIo/akeWS0sWFOo/s1600-h/Diluvio.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113757838016350306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rve3qOpViGI/AAAAAAAAAIo/akeWS0sWFOo/s320/Diluvio.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Epígrafe:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El texto a que invitamos a continuación, es de difícil clasificación. No pertenece al género relato, y quizá tampoco al cuento. Hay una sugerencia que posiblemente sea el primer texto de un género nuevo: el “alucine”, pues su vínculo con la realidad se dá en un marco alucinatorio: una muy conspicua señora cuyo nombre me abstengo de mencionar, con el objeto de proteger intimidades, y que vive en el Barrio del Arroyuelo, ejerce demoledora influencia sobre las almas acongojadas del vecindario.&lt;br /&gt;Internet, la telefonía móvil, y toda esa gama de artilugios electrónicos que cada semana lanzan al mercado un producto nuevo, no le permiten a la señora salir de un permante asombro, que bien podría interpretarse como otra forma de alucine. Quizo entonces ella, en cierta ocasión, tener idea de qué comodidades a la vida diaria iría a traer la última generación de estos artilugios en el año dosmilcientocinco. Y contando en su haber con más de una experiencia acerca de que, el síndrome de abstinencia alcohólica tiene la propiedad de transformar a su locuaz compañero de trabajo, en vidente; pidió a éste, en un momento totalmente propicio, que hiciese un esfuerzo por atisbar el año dosmilcientocinco, y le relatara luego lo que hubiese atestiguado.&lt;br /&gt;Lobo Pardo, tuvo la oportunidad de recoger literalmente lo dicho por el interpelado, dando forma a este texto que fue hecho público por primera vez en un breve poemario titulado, Elogio del Verso, que se puso a la venta, y nadie, a excepción del escritor chileno Enrique Durán (que probablemente lo hizo por curiosidad), quiso comprar, durante el recital homenaje a Pablo Neruda, que se llevó a cabo el 23 de septiembre, precisamente ahí en el Barrio del Arroyuelo. “Elogio al Verso” se ofrecía por seis monedas de la más baja denominación. Luego se supo que el folleto en mención, estaba sobrevalorado, dado los errores de ortografía que en algunos párrafos se pudieron descubrir, de lo cual doy fe que así sucedía.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En el año dosmilcientocinco ya todo estaba consumado. Predominaban en el mundo los insectos y todo tipo de alimañas venenosas. La historia de los hombres se había reducido a unas pocas tribus de frágil salud que se disputaron ferozmente y con la máxima crueldad que es capaz de ingeniar el ser humano, las asimismo reducidas altas cumbres de la tierra. En el Asia el monte Everest y otros puntos altos de la cordillera Himalaya. En Europa las crestas más altas de los Alpes. En Escandinavia el monte Kebnekaise. En Africa el cráter Kilimanjaro. En Indonesia el cráter Krakatoa. En América las crestas más altas de los montes Apalaches y de la gran Cordillera de los Andes. La fragilidad de la salud de los hombres se debía a que cuando cesó el diluvio universal y todo quedó inundado, se espacieron por las aguas, todos los venenos que el hombre había con la industria acumulado; y la predominancia de los insectos y alimañas se debía a que estos poseen un organismo, a diferencia del ser humano, capaz de mutar en tan poco tiempo, tal que transformaban rápidamente los venenos en alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos años antes había de haber concluído la guerra entre; por un lado los que escaparon del gran diluvio producido por el derretimiento de los polos y el cambio climático global en embarcaciones de todo tipo, que eran la última versión de arca de Noé multiplicada por mil; y por el otro lado los aborígenes que por la vía terrestre habían escalado paso a paso los puntos más elevados del planeta Tierra. La guerra se saldó con cierto empate que devolvió al drásticamante disminuido ser humano a la edad de piedra, perdida por completo la memoria sobre su historia pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente antes se había dado la etapa histórica del descifrado del genoma humano. La manipulación genética permitió al hombre acceder a la capacidad de crear extraños seres vivientes; poder que antes fue dominio exclusivo de Dios. Y con ese poder en sus manos, se dió el hombre también a hacer travesuras, incluso más audaces de las que Dios se había atrevido. Obligó la cópula entre seres irreconciliables, transplantando genes de unas especies a otras a las que Dios había prohibido la cohabitación sexual. Se transplantaban por ejemplo genes de cacao y de café a embriones de ganado vacuno, procreando de ese modo, vacas cuyas ubres daban leche con café, o leche con chocolate, según el gusto de los clientes y la demanda del mercado. Fue todo un hito técnico científico, porque el logro hizo dispararse al mercado bursatil hasta niveles inimaginables, lo cual como siempre hacía más ricos a los ricos y más miserables a los miserables. Del mismo modo se mezclaron genes de lobo con genes de tigre, de cerdo y de soldados de fortuna, procreándose así perros asesinos, tan asesinos que en un descuido devoran a sus mismos amos, y copulan a sus mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tecnología genética no se originó exactamente por la ansiedad del hombre de crear seres vivientes inéditos, sino por el miedo a morir, a la ansiedad del hombre por lograr la vida eterna mediante la manipulación de los genes. Surgieron sin embargo, serios inconvenientes: la inclusión de genes extraños en los productos alimenticios tuvo en la humanidad el efecto de la enfermedad J Kreutsfeld hecha pandemia (la enfermedad de las vacas locas transmisible al hombre). La enfermedad se originó al revolver el pienso del ganado con harina de cadáveres de su misma especie, para que engordasen en el menor tiempo posible, obligando de ese modo a seres naturalmente hervíboros al canibalismo…Ah! pero hubo una solución: mezclar genes de cerdo y león con genes de ganado vacuno, y en tal caso la carnivofagia, el canibalismo y la coprofragia se incorporaban naturalmente a la naturaleza del ganado vacuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Multiplicadas de ese modo las enfermedades degenerativas hubo todo tipo de pandemias en el mundo entero…. Para contrarrestar esta tendencia, la asimismo multiplicada habilidad del desarrollo técnico científico desarrolló al máximo la tecnología del transplante múltiple de órganos vitales. Se presentó un problema: el número de donantes de órganos, fallecidos, tendría que equipararse al número de demandantes de transplantes, para que el asunto cuadrara, sin embargo estos factores no fueron tan equivalentes como se deseaba. Invariablemente la demanda era mucho mayor que la oferta. Esto dió lugar al mercado de órganos humanos; y los desempleados y los trabajadores en precario, acudían a los quirófanos a vender sobre todo, riñones. La demanda de riñones se disparó a consecuencia de otro desarrollo técnico-científico: la industria farmaceútica. Esta industria descubrió y comercializó por todo el mundo una nueva generación de medicamentos sumamente eficaces en la mayoría de los casos, con la particularidad que al momento de ser estos, evacuados del torrente sanguíneo, destruían los riñones del paciente. En este mismo sentido actuaba la eficacia de otro adelanto de la ciencia: los pesticidas de uso agrícola: muy eficientes contra todo tipo de plagas, pero también eficientes para destruír los riñones de los fumigadores que inhalaban sus emanaciones, y a consumidores que se alimentaban con productos con residuos de esta índole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en todo mercado anida la especulación, el desface entre la poca oferta y la gran demanda, exacerbó la especulación en el mercado de órganos humanos, tal que se generaron bandas de cirujanos que secuestraban inocentes parroquianos para extraerles los órganos internos. Alertada la población de tal fenómeno, precavía y defendíase de tal manera que esas bandas se vieron obligadas a auxiliarse con otro recurso de tecnología punta: la telefonía movil.&lt;br /&gt;Con esos artilugios fotografiaban previamente a sus víctimas para tenderles un cerco de vigilancia, les daban seguimiento mediante comunicación instantánea insitu, se coordinaban tan exactamente que al momento de dar el golpe, de la víctima no quedaba el menor rastro, y ni un solo testigo….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrascados como estaban los hombres en evitar la muerte y lograr la vida eterna, fueron incapaces de darse cuenta que los polos se derretían, acercándose así, inexorablemente la madre de todos los diluvios, consecuencia del Cambio Climático Global.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4403880181258065632?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4403880181258065632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4403880181258065632&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4403880181258065632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4403880181258065632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/09/el-mundo-del-ao-dosmilcientocinco.html' title='El mundo del año dosmilcientocinco'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rve3qOpViGI/AAAAAAAAAIo/akeWS0sWFOo/s72-c/Diluvio.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-6371350180175704311</id><published>2007-09-17T06:23:00.000-07:00</published><updated>2007-09-20T04:44:25.363-07:00</updated><title type='text'>Prevención</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Ru6ASR3qO5I/AAAAAAAAAIg/FHgeK6tFLzU/s1600-h/Pateras.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5111163678634949522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Ru6ASR3qO5I/AAAAAAAAAIg/FHgeK6tFLzU/s320/Pateras.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; En tiempos del rey de Bélgica, la vieja generación de los Muganga, llegó casi a desaparecer al interior de los socavones de la región de Mongbwalu, en donde el oro parecía inagotable. Con Lumumba se encendió una inmensa luz que Sese Seko se encargó muy pronto de apagar. Sobrevino entonces una noche más oscura de lo que fue la noche del rey de Bélgica. Así, la segunda generación de los Muganga, quedó peligrosamente diezmada en los inabarcables yacimientos diamantinos al sur oeste de Kinsangani. Los de la tercera de esas generaciones, en su mayoria murieron casi niños, pues extraían con las manos desnudas el uranio de Shinkolobwe. Entrado el tercer milenio, los pocos sobrevivientes de éstos buscaron al sureste de Kinsangani, donde con el desarrollo de la telefonía movil cobró repentino auge la extracción de coltán. Ahí, y sin dejar de trabajar, mueren ahora lentamente aquejados de extrañas enfermedades los últimos Muganga.&lt;br /&gt;Las noches de luna, los viejos formulan para sus nietos, el siguiente silogismo alrededor de las fogatas: –arrebatándole su tierra, a la vieja generación, el rey de Bélgica, hizo olvidar el oficio de la agricultura y les obligó a la mineria. El rey de Bélgica era cristiano, y aseguraba conducirse por un libro sagrado. Por eso los Muganga aprendimos a leer y a escribir para refugiarnos en nuestro propio libro. Y esta es, además, la razón por la que, en nuestra propia lengua, y en las múltiples lenguas que debe dominar un Muganga, siempre aparecen el lenguaje de la selva (la lengua Muganga), el lenguaje del desierto (el árabe sudanés), y las lenguas de las urbes (principalmente, Francés, congolés, Kingwana, Kikongo,Tshiluba).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco antes de morir Tumabo Muganga, llamó al más joven de sus hijos para repetirle por última vez una historia muchas veces contada: –las entrañas de esta tierra fueron abiertas por primera vez por el rey de Bélgica. con heridas colosales que nunca sanarán, porque es aquí donde yacen las únicas piedras capaces de mantener encendido el fuego de la fragua que mueve el mundo creado por el hombre blanco. En esta labor han perecido todos los Muganga que nos precedieron. Las piedras, ni los diamantes son eternos, y la tierra envenenada producirá frutos venenosos. Ya hay hambre y sed, y al agotamiento del mineral se sumarán, el abandono y la desolación. Solo se salvarán aquellos de nosotros que logren alcanzar el corazón mismo del mundo del hombre blanco, para echar ahí una nueva raíz.&lt;br /&gt;–Y cómo podremos reconocer ese corazón? –preguntó el joven.&lt;br /&gt;–Mira –dijo el moribundo, mostrándole un recorte de periódico–, le guarda esa diosa con una antorcha encendida en la mano, y emanan de él dos rayos de luz dirigidos hacia el cielo.&lt;br /&gt;–El día que logres llegar hasta ahí, inmediatamente dá gracias a Dios, porque habrás salvado la continuidad de los Muganga. Y no dudes de echar ahí tu simiente. Tienes derecho, ahí está acumulado el oro, el uranio, los diamantes, el coltán, extraídos de esta tierra, en lo que han entregado la vida generación tras generación los Muganga, desde tiempos remotos. Ahora vete, y no vuelvas a mirar hacia atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche estaba cerrada y hacía marejadilla. En el horizonte que se prometía apareciendo y desapareciendo como una sombra sobre la proa, remarcaba ennegrecida la silueta de una serranía, pero el motor se había estropeado y el cayuco se balanceaba a la deriva. Una enorme sombra se acercó casi imperceptiblemente, y un poderoso haz de luz cayó sobre el cayuco. A la llegada del guardacosta los náufragos, en cuya travesía arrojaban al menos un cadáver al mar cada día, se consideraron salvados, menos uno de ellos. Este, en lugar de alegrarse, se despojó de los harapos que le cubrían quedando totalmente desnudo, echó mano a una bolsa de plástico que conservaba cuidadosamente, colocó en ella un pantalón, una camisa, un par de zapatos, una botella con agua, y una ración de pan; luego empequeñeció la abertura recogiéndola con ambas manos, se la llevó a la boca, sopló lo más fuerte que pudo hasta que la bolsa estuvo inflada, con el mismo plástico anudó la abertura, y sin que nadie lo percibiera, se deslizó sigilosamente hacia el agua. Se sujetó a una cuerda más corta que larga, que él mismo había fijado previamente al lado de afuera de la popa. Al extremo de la cuerda había dado forma de lazada, y a otra lazada más, a poco más de un metro de la primera. Se pegó lo más que pudo a la popa del cayuco, para evitar ser descubierto, mientras el resto de los náufragos evacuaban hacia la cubierta del guardacosta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pérdida de tiempo, entre las dos agarraderas de la cuerda, hizo una amarre de nudo para fijar en él el nudo de la bolsa. Introdujo el brazo derecho por la lazada del extremo, con las dos manos asió la otra agarradera, y colocó el mentón sobre la bolsa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos los náufragos hubieron evacuado, la tripulación lanzó una cuerda en cuyo extremo había un gancho de fierro, hacia la proa del cayuco para remolcarlo. Acto seguido, pusieron rumbo hacia la base. Quien de esa manera iba siendo remolcado a la vez por el cayuco, ayudándose a flotar con una bolsa de plástico inflada, se llamaba Aruna Muganga, y todo lo actuado por él, había sido meditado y ensayado por interminables semanas, mientras esperaba una oportunidad al otro lado del estrecho, en la costa Marroquí, después que se había empapado de innumerables experiencias relatadas por decenas y decenas de repatriados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las primeras luces del amanecer, Aruna alcanzó a distinguir un acantilado que rodeaba de costado, una larga colina. En la cima de la colina se alzaba una construcción principal, y a ambos lados, sobre la suave ondulación, unas cabañas. Entonces liberó la bolsa, de la cuerda, se soltó de las agarraderas, se colocó la bolsa bajo el pecho, pataleó y remó con las manos hacia tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba el sol medio camino hacia el zenit, cuando puso pies sobre la arena de la playa que por pequeña a esa hora parecía rebosar de bañistas. Ya en tierra, las fuerzas con que contaba el náufrago le alcanzaron nada más para alcanzar la sombra de un grupo de palmeras, se tiró al suelo, se colocó la bolsa de cabecera y perdió el conocimiento.&lt;br /&gt;Ninguno de los bañistas se sorprendió demasiado por lo exótico de su desnudez, pues ellos también estaban completamente desnudos; de lo que sí se sorprendieron fue del color de su piel, pues era un club de anglosajones, y no admitían socios de otra índole, sin embargo al notarlo extenuado le dejaron dormir en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir los ojos, desde un par de metros, sentada en una silla bajo una gran sombrilla, una mujer bastante madura plasmaba su imagen al carboncillo sobre una cartulina. Ante la mirada de Aruna, ella no dejó de avergonzarse, dedicándole un guiño y una inocente sonrisa con la que le pedía complicidad. Le alargó la mano presentándose. –Catherine Ford, neoyorquina –le dijo.&lt;br /&gt;Contestó con gesto de hombre hambriento y sin dinero, y devoró la ración de pan y agua que llevaba. Ella entendió todo y lo invitó al restaurante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habiendo sido posible a causa, no del color de su piel, como se dejó bien constatado, sino a su no pertenencia al club, que tiene sus reglas y carácter privado; fue ella en busca de su auto, vistieron sus ropas y partieron hacia la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El respeto que provoca en las cedes consulares y diplomáticas de todo el mundo, el apellido Ford, fue seguramente decisivo para que en un par de semanas, Aruna Muganga contase con documentación en regla y completamente legal (aunque con otro nombre), visa estadounidense, empleo como modelo en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, y hacia ahí un billete de avión. Del resto no había por qué preocuparse. La filántropa y pintora Catherine Ford, le había tomado bajo su protección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí pudieron seguirle la pista, la mayoría de periodistas y escritores que se interesaron en la epopeya por Aruna Muganga, en el plano de la realidad, escrita. Después de este episodio, la mayoría le han dado por desaparecido. Y nadie sospecha que haya sido la misma Catherine quien le haya traicionado y hecho desaparecer, pues no hay quien, de los interesados en el caso, que no atestigüe que es ella quien más angustiosamente gestiona ante las más altas autoridades, a que se devele el paradero de la persona o del cadáver. Además era ella, y únicamente ella, quien, en el terreno estrictamente artístico, tenía en el acceso a la interpretación del cuerpo desnudo de Aruna Muganga, la auténtica promesa de la pictórica contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre quienes aseguran que Muganga alcanzó Nueva York de la mano de Catherine Ford, hay diferentes versiones, coincidentes en ciertos puntos, y en otros, irreconciliables. La primera de ellas postula que la protección de que era objeto por parte de Catherine terminó por crear en él la sensación de estar atrapado en una especie de esclavitud de nuevo tipo. Así que puesto en tierra y pasado todos los controles aduanales, renegó de la mecénica mano de Catherine, entregándose a la ciudad de tal manera que por no hablar inglés, quedó atrapado en ella como en una inmensa telaraña que le obligó a vagar por el resto de su vida en lo más profundo e inescrutable de los barrios negros de Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra versión se da a elucubrar en cuanto al efecto que podria haber causado en la psiqué de Aruna Muganga la panorámica de la estatua libertad alumbrando aún más con su antorcha, los de por sí potentísimos haces halógenos que se disparan hacia el cielo desde el vacío que fue The World Trade Center, visto el conjunto, desde el ángulo que ofrecen los aviones al volar sobre Nueva Jersey, cuando se alzan o aterrizan al aeropuerto de Nueva York en horas nocturnas. Ni más ni menos la misma panorámica que le mostró su padre desde el lecho de muerte, en un recorte de periódico. Había encontrado su destino! Todo eso pudo haberle llevado a entender que el papel jugado por Catherine Ford, respecto de su destino, había llegado a su fin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe otra versión menos especulativa, coincidente en ciertos aspectos con la anterior, en la que se asegura que Aruna Muganga, sin que Catherina pudiera percatarse, corrió como un poseso en busca del corazón mismo de Nueva York, guiado por los poderosos chorros de luz que se ven desde cualquier ángulo de la ciudad. Que por lo laberíntico y extenso de la ciudad, Muganga alcanzó su meta, no esa misma noche, sino a la noche siguiente, extenuado y hambriento, y ya puesto ante la Zona Cero, y ante los impresionantes haces halógenos de luz, escrutando el cielo, ubicó la posición de la constelación de la Osa Mayor, de la que pudo deducir el sur oriente cardinal del mundo, en donde él situaba Africa. Hacia allá se prosternó, para cumplir con el mandato de su difunto padres, y recitó en voz alta y en un idioma inintelegible, el versículo que habla sobre el juicio final, del capítulo primero del libro escrito por los poetas Muganga. Sorprendido en eso por lo agentes de policía que custodian el lugar, y ante la notoria incapacidad de contestar, o talvez la notoria capacidad de evadir, las preguntas que le fueron formuladas, fue llevado a la comisaria del distrito, en donde, ante su insistencia por hacerse entender en un maltrecho árabe (para los Muganga es el árabe el idioma universal) tal que ni los mismos traductores de la policía, pudieron descifrar, le fueron aplicadas las nuevas y estrictas ordenanzas referidas a la detención de sospechosos por tiempo indefinido, sin formulación de cargos, en prevención a nuevos ataques terroristas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-6371350180175704311?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/6371350180175704311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=6371350180175704311&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6371350180175704311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/6371350180175704311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/09/prevencin.html' title='Prevención'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Ru6ASR3qO5I/AAAAAAAAAIg/FHgeK6tFLzU/s72-c/Pateras.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-5970086967212034101</id><published>2007-09-10T02:13:00.000-07:00</published><updated>2007-09-11T00:43:17.614-07:00</updated><title type='text'>El rimero</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RuULLbDdxXI/AAAAAAAAAIY/SEKYypkT7WE/s1600-h/tortillas.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108501643190453618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RuULLbDdxXI/AAAAAAAAAIY/SEKYypkT7WE/s320/tortillas.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Según el diccionario de la lengua, el substantivo ”rimero”, significa una pila de cosas; cualesquiera cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los hombres donde el alimento principal es el maíz, cuando se dice simplemente, rimero, sin que se explique rimero de qué cosa; se sobreentiende entonces que se alude a un rimero de tortillas, y cuando se dice tortilla, sin explicar tortilla de qué, se sobreentiende asimismo que se habla de la tortilla de maíz. Estos hombres a la hora de la comida, pueden ingerir cualquier otro manjar, sea carne, lácteos o legumbres, pero si no han ingerido su tortilla de maíz, es que no han comido. La comida es la tortilla, lo otro es el conqué; por eso cuando estos hombres salen de su casa hacia una tarea que no debe quedar sin hacer, es ineludible que lleven con ellos, en una matata, un rimero de tortillas, para que no se diga que por hambre se dejó de hacer aquello. La matata es jarcia indígena, consistente en una red en forma de bolso, que se estila colgada al hombro, o puesta en bandolera. Es conocido cuando uno de estos hombres se conduce o nó, con cierta tregua y alguna indulgencia a esperar a un enemigo con intención de encararlo o emboscarlo; porque cuando va a esperar al enemigo sin ninguna tregua, y sin indulgencia alguna, la señal es que lleva en la matata, un rimero de tortillas, para que no se diga después que por hambre abandonó el punto de espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De haber Carlos Darwin observado con más detenimiento el comportamiento de la sociedad humana, no le hubiese sido necesario arriesgarse hasta las islas Galápagos, para, observando ahí la conducta de la fauna, enunciar la ley de la sobrevivencia del más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día es aconsejable a quien ponga en duda la exactitud de la ley darwiniana, que se coloque a la observación de cómo se dirimen los asuntos de la propiedad y los derechos, ahí donde cada año la tierra es más reseca, produce menos y es cada vez más escasa. La agrupación de los hombres es de importancia vital. Los que no tienen siquiera noción de su propio nombre, se agrupan en pandillas, bandas o maras, bajo la férula de un cacique, que tiene que ser el que tenga la menor o mejor aún, nula noción de lo que son los escrúpulos de la moral.&lt;br /&gt;Mínima puede ser la diferencia en cuanto a condición humana entre estos grupos, y estos otros que es el caso de los que cuentan con la identidad de un nombre. En estos otros, cada apellido se aglutina en patriarcado o matriarcado, según las circunstancias, en el marco de cierta guerra de baja intensidad de todos contra todos, que permanece entre estos grupos, sin árbitros, sin leyes, sin pactos, sin acuerdos, sin treguas, con cualquier tipo de armas, y donde es válido todo medio posible, a fin de alcanzar el objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto en claro el marco general, es entendible pues, la cadena de acontecimientos que desembocaron en la muerte de Remigio Gonzales, a manos de un grupo de soldados venidos del otro lado de la frontera; y más tarde la muerte del primogénito de Remigio, Alberto Gonzales, a manos de una pandilla cuyo jefe era a la vez, jefe del Departamento de Investigaciones Criminales, para la zona occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la raíz primera de tales acontecimientos, bien podríamos seguir la pista treinta años atrás cuando Eleonora, hoy Cifuentes, en la flor de su juventud tuvo la audacia de, primero, darle a probar de sus mieles, antes de hablar de matrimonio al entonces gañán Remigio Gonzales. Degustada la sabrosura de la miel, Remigio declinó, sin embargo, el honor, en favor de Ernestina Pérez con quien procreó vasta prole. Ante el gañán, la orgullosa y autosuficiente Eleonora no se mostró excesivamente ofendida, pero ante el santo de su devoción, cada noche, aún despues de casada, antes de acostarse y en silencio, exigía una venganza que tardó mucho tiempo en llegar, pero que al fin y el cabo, llegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un tramo del cercado que separa los terrenos de Remigio y los de Eleonora, en donde parte en dos al potrero, enmedio del cual hay una charca que hace las veces de abrevadero, disponibles, para unas cuantas vacas flacas, a uno y otro lado de la cerca. A un mes de cesada la estación lluviosa escaseaba menos el pasto, y el agua, en la parte de Remigio que en la parte correspondiente a Eleonora. Cayendo la tarde unas cuantas vacas flacas mugían de hambre y de sed de un lado de la cerca, y respondían otras cuantas vacas menos flacas, pacienzudamente con mugidos de no tan convincente plenitud, al otro lado de la cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los acontecimientos se precipitaron. Esa mañana el tramo del cercado que divide el potrero amaneció en el suelo y las vacas de Eleonora pastando alegremente en terrenos de Remigio. La cerca duró en el suelo tres días, no porque a Remigio no le importara, sino porque esperaba que ”quienes la habían derribado, la pusieran de nuevo en su sitio, y pidieran disculpas”. Como nadie se presentó a reparar, ni a presentar disculpas, Remigio se apersonó él mismo a la cabeza de unos cuantos peones, todos apellidados, Gonzales, a arrear el ganado ajeno hacia el otro lado, a reparar y reforzar el cercado. En eso estaban cuando se hizo presente Eleonora con unos cuantos jinetes, todos apellidados Cifuentes, para disculparse que su ganado haya derribado la cerca, seguramente empujado por el hambre y la sed. –El ganado no derriba cercas con machete! –le contestó secamente Remigio.&lt;br /&gt;Eleonora pidió a Remigio que le alquilara potrero porque su ganado podría perecer antes que ella pudiese adquirir pienso y agua. Remigio contestó que ni el agua ni el pasto aún en existencia eran suficientes para su propio ganado. Ella dijo que del ganado regresado a su terreno, se notaba la falta de dos novillas y un becerro. Remigio contestó que ella y sus hombres podían ingresar a este lado de la cerca y buscarlos por todo el potrero, incluso más allá. Estos no ingresaron, pero Eleonora, antes de marcharse pidió a Remigio, de favor, que de encontrar el ganado faltante lo devolviera al otro lado de la cerca. Remigio asintió. A Eleonora le pareció, de mala gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tres semanas murieron como costales de huezos, algunas reses marcadas con el fierro E (Eleonora). Montó en cólera la matriarca, mandó llamar a su yerno, el sargento Rosendo Corrales, de alta al otro lado de la frontera, y muy discretamente le explicó: “Remigio Gonzales me está robando ganado, aunque el muy taimado no deja prueba de ello”... Que ella no lo denuncia ante los tribunales, “...porque no creo en la puta justicia del Estado...”. Ella en lo que cree es en la justicia propia, que en tales circunstancias es la auténtica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana después fue secuestrado Remigio Gonzales, por ese grupo de soldados que no portaban insignias distintivas, de los que, quienes les oyeron hablar, aseguran hablaban con el acento y el dialecto pandillero del otro lado de la frontera. Al día siguiente apareció el cadáver de Remigio cerca del Río Negro con los ojos afuera de sus órbitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que los hechores fueron una pandilla disfrazada de soldados, venidos del otro lado de la frontera y contratados por Eleonora, se supo porque lo alardeaban los mismos Cifuentes en los bebederos de chicha.&lt;br /&gt;Por eso de las indiscreciones fue que Armando Gonzales, mientras desempolvaba su fusil de cacería para aceitarlo, determinó no recurrir a nadie, y sobre la seguridad de conocer como las palmas de sus manos los caminos y la rutina del pick up de los Cifuentes, quiso actuar solo, no quiso compartir con nadie el objetivo que se había trazado, para asegurar, fuese sólo él el único testigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo mundo sabía que, Gerardo Cifuentes, esposo de Eleonora, como debe hacer un jefe, o un mandador, hacía del asiento contiguo al chofer su puesto de mando. Y todo mundo sabía que los días miércoles al aclarar el día, el pick up de los Cifuentes Bajaba por el terraplén rumbo al mercado con su carga de queso. A solas, Armando Gonzales calculó que por muy veloz que viniese un vehículo por la recta que baja hacia la Loma Rocosa, debe disminuir la velocidad drásticamente para no volcar al tomar la curva que rodea la base de la loma, por lo tanto un tirador con un fusil de cacería, apostado entre las rocas cercanas a la base, tendría tiempo de ejecutar al menos cuatro disparos sobre un objetivo que se mueva a una velocidad moderada por la mentada recta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso fue que el martes por la noche, Armando Gonzales dijo a su mujer: –te levantás de madrugada a prepararme un rimero.&lt;br /&gt;En efecto, los agentes que se apersonaron a la labor investigativa, en el lugar donde permanecía el pick up en cuyo interior estaba el cadáver de Gerardo Cifuentes con un balazo en pleno rostro, encontraron como evidencias, dos vainillas vacías de calibre a comprobar, y colgada entre las ramas de un carbonero que crecía entre las rocas de la loma, una matata con los restos de un rimero de tortillas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-5970086967212034101?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/5970086967212034101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=5970086967212034101&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5970086967212034101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5970086967212034101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/09/el-rimero.html' title='El rimero'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RuULLbDdxXI/AAAAAAAAAIY/SEKYypkT7WE/s72-c/tortillas.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-1916896960274083274</id><published>2007-09-03T05:34:00.000-07:00</published><updated>2007-09-03T05:53:43.054-07:00</updated><title type='text'>El trabajo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rtv_xbDdxWI/AAAAAAAAAIQ/Cu354PrA70M/s1600-h/Polis.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5105955827095553378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rtv_xbDdxWI/AAAAAAAAAIQ/Cu354PrA70M/s320/Polis.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Doña Eleonora Cifuentes no gusta de la ciudades por pequeñas que sean. Lo urbano le causa alergia. No se pudo acostumbrar al generador eléctrico que le obsequiaron sus hijos. –Se apaga el bendito generador, y el zumbido me queda en la cabeza toda la noche –dice–, prefiero la luz del candil, y la llamita siempre está bailando como para divertirme. Y me divierte! Esa es mi televisión! Para qué quiero más?&lt;br /&gt;Ella no soporta el reverberar del asfalto, prefiere el reverberar de las piedras y los arenales. Le enloquece el bullicio de las ciudades, prefiere el bullicio de los pájaros, el callado discurrir del día, que sucede al silencioso discurrir de la noche, solamente quebrado por los gritos de los jornaleros, el bramido de las bestias y las tempestades, o por las grescas de los perros en brama. Doña Eleonora es testigo que la tierra es más reseca que antes, que cada vez hay menos pasto y el ganado es más flaco, que cada año seca un riachuelo, y los ríos grandes disminuyen en caudal, mas prefiere ser testigo de cómo paso a paso la antigua selva se convirtió en desierto, antes que migrar a la ciudad. Lo único que le viene bien de lo urbano a Doña Eleonora, es el vehículo pick up, porque es el perfecto auxiliar para los menesteres del campo; y eso porque ya está vieja para montar. En el fondo prefiere las mulas y las carretas, el olor de la gasolina le atolondra.&lt;br /&gt;Aunque no la elevan a la categoría de terrateniente, las tierras que le pertenecen producen lo suficiente para dar una vida holgada. Y no ambiciona más, porque sólo uno de sus hijos se ha acostumbrado al trabajo de la tierra. Y si no pocas veces se ha visto enzarzada en fuertes disputas de linderos, nunca ha sido, como otros casos, por mover los cercados más allá de donde estipulan las escrituras, sino por defender lo que le pertenece. La vida del campo requiere un carácter recio. Ella no necesita alzar la voz en su trato con hombres o mujeres, porque invariablemente procura colocarse al lado de la justicia, no de la justicia formal, la que ofrece el Estado sino de esa justicia que dá el sentido común. De la justicia estatal dice: ”es una puta que quien puede la compra”. De su padre aprendió que colocarse al lado de la justicia del sentido común, da la fortaleza necesaria, para enfrentar sin angustias, el combate y la muerte; y que en situaciones en que se es agredido por el más fuerte, es lícito comprar la puta justicia. Si hay en el ejército y en la policía, soldados, agentes y hasta oficiales que la apoyan y la defienden, no es porque ella haya buscado nunca el amparo del Estado, sino porque, no hay campesino acomodado que no tenga parientes de alta en el ejército, o sirviendo en el cuerpo de policía. Además, los policías y soldados pobres, encuentran tíos acomodados en cualquier parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hasta cierto punto temprana muerte del padre, causó inmenso pesar a los hijos de doña Eleonora, porque fue asesinado, pero en términos prácticos no lo echaron mucho de menos, ya que el gobierno real de la casa siempre fue ella. Aunque sin descuidar las formas y el decoro, él era sólo la correa de transmisión de las juiciosas o severas decisiones de ella. De ese modo fue educada la prole, por una suerte de guante de seda, enfundando un puño de hierro, lo que no impidió que a excepción de uno sólo de los hijos, los demás prefirieran hacer vida urbana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lejos de los terrenos de doña Eleonora, un terraplén en donde apenas caben dos vehículos, atraviesa el caserío Valle Grande, cerca de la frontera. Los relojes y los mujidos de los terneros marcan ahí las seis de la mañana. Tres figuras, equipadas con armas de alto poder, saltan de la cama de un vehículo tipo pick up color azul, y con movimientos de comando se dirigen a la vivienda que tienen enfrente a pocos metros de distancia. A esa hora ya todo campesino honrado está de pié, movilizado alrededor de las tareas diarias, no hay quien no se dé cuenta que ha llegado un vehículo, pero nadie  se percata de las figuras que se pegan a la pared. Al parecer, los hombres armados cuentan con información precisa, pues sin pérdida de tiempo, como sombras se dirigen a la ventana del comedor que da a la calle. Dos de ellos juegan el papel de proteger al que alcanza la ventana. Este, haciendo uso del menor ángulo posible, asoma, endilga hacia el interior un fusil con mira telescópica, apunta al borde interno e inferior de la escápula izquierda de Armando Gonzales que se encuentra de espaldas tomando desayuno en solitario, y dispara un sólo tiro. Al percatarse que el objetivo, de bruces sobre la mesa no se mueve, con un salto felino se despega de la pared y corre hacia el pick up. Al interior de la vivienda una mujer grita: –qué pasa?!&lt;br /&gt;Los otros dos, siempre cubriendo al comando principal, saltan con él sobre la cama del pick up y se dan a la fuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Experimentados en ese tipo de acción, ellos deberían ir en silencio y alerta combativa, pero el comando principal no resistió la euforia que le invadía y gritó hacia los otros dos: –por la gran puta, si el fusil hubiera tenido silenciador, nadie  se hubiera dado cuenta! Pero que vergón es disparar con este fusilito! La mira te lo vá diciendo todo! La distancia! El acimut! El tiempo! La sombra!…Yo digo que con este fusilito no se pierde tiro!&lt;br /&gt;-Y qué tipo de fusil es vos?&lt;br /&gt;-Es un rémington de fabricación norteamericana!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Utilizando un teléfono celular, los parientes de la víctima se comunicaron con el puesto militar de Montañita, informaron de lo acontecido, y describieron el vehículo utilizado por los hechores. El comando huía precisamente por esa ruta. Al verlos llegar, un soldado les mandó el alto. El motorista del pick upp pisó el acelerador. Ignoraban que un par de kilómetros más adelante, tripulando un vehículo militar otro grupo de soldados avanzaba hacia Montañita en sentido contrario a ellos. Vía radio, fueron alertados éstos por el puesto militar, así que les bastó atravesar el vehículo sobre el angosto terraplén, y esperar, parapetados y con sus armas en guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El brusco frenazo del pick upp abrió profundos zurcos en el terraplén. Cuando la nube de humo y polvo que envolvió la escena permitió alguna visibilidad, desde la cama gritó el hombre del fusil: –soldados! Déjennos pasar! Soy el sargento Custodio, jefe del Departamento de Investigaciones Criminales de la Policía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Soy el sargento Guzmán, del Regimiento Guardafronteras! Tenemos órdenes de desarmarlos y llevarlos detenidos al puesto militar! –contestó el jefe de la patrulla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Un sargento de policía, jefe de departamento es superior en jerarquía a un sargento de tropa! Le exijo que obedezca! Sargento Guzmán!&lt;br /&gt;Mientras ésto gritaba el hombre desde el pick upp, el chasquear de los fusiles le dió a entender que los soldados en tierra formaban una U a su alrededor. No había escapatoria!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Aquí en los puntos ciegos de la demarcación, somos nosotros la única autoridad! Soy yó el que le exije a usted que obedezca! Y rápido, que aquí en la frontera las cosas se resuelven rápidamente!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre del pick up, echó mano al celular marcó un número, habló algo inintelegible, pero al final se le oyó decir: –en este momento nos capturan los guardafrontera!&lt;br /&gt;Soltó el fusil, alzó las manos y saltó a tierra. Sus compañeros hicieron lo mismo. –No se preocupen muchachos –les dijo–, estos soldados no saben quien soy yó, con el mando me entenderé mejor, ya verán estos babosos lo que les espera, por no atender la ley de la jerarquía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entregadas las armas, el del rémington, no sabía que el hombre que había asesinado minutos antes, era hermano del padre de quien le estaba capturando, y sin perder el tono prepotente le dijo: –no nos irán a esposar, no?&lt;br /&gt;Sobre la base de la información recibida por radio, desde el puesto militar de Montañita, el sargento Guzmán sí ya estaba enterado del hecho por el cual les estaba capturando.&lt;br /&gt;–Ya le dije que aquí somos nosotros los que mandamos! Coloque las manos atrás, y cállese la boca! –le respondió.&lt;br /&gt;Los soldados no manejan esposas, por eso les amarraron las muñecas con cuerdas, y condujeron a los capturados al puesto militar de Montañita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que en el terreno de la acción, las cosas ocurren de manera muy distinta a como teóricamente se ventilan en la academia militar, contribuyó en gran manera a que el rostro de el teniente Enrríquez, jefe del puesto militar de Montañita, con el tiempo se volviese inescrutable.&lt;br /&gt;La disciplina, la obediencia, la subordinación, la jerarquización, el ordenamiento, la médula, el principio, el fin, la razón de ser de la institucionalidad armada, en el terreno de los hechos, resulta totalmente relativizada. De tal manera que no es infrecuente que el peor enemigo de un cuerpo armado, se esconda entre sus hombres más destacados, o que en las situaciones más críticas, el mando real quede, sin que muchos se percaten de ello, en las decisiones de un raso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni un sólo músculo del rostro del teniente Enríquez se movió de su sitio, cuando le confirmaron desde la cede central de la policía departamental, que efectivamente, el hombre que tenía en sus manos, capturado en semejante acción, era el sargento jefe del Departamento de Investigaciones Criminales, y sus acompañantes eran un ex policía, un policía en servicio activo, y un civil que resultó ser Alexander Cifuentes, hijo mayor de doña Eleonora, quien manejaba el pick upp en que se movilizaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos días después, cuando las investigaciones avanzaron, se puso en claro que el sargento jefe del Departamento de Investigaciones Criminales, y sus compañeros de armas, actuaban a sueldo de Alexander Cifuentes, quien con la muerte de Armando Gonzales, vengaba la muerte de su propio padre. Y así en cuanto más se investigaba, cada día aparecían quejosos que reconocían en el ya ex jefe del Departamento de Investigaciones Criminales, a la vez el jefe de una amplia banda de sicarios, que ofrecía sus servicios a todo aquél que estuviera dispuesto a pagar lo requerido, para librarse de sus enemigos. Muchos pequeños empresarios reconocieron además en él, al jefe de una banda de extorcionadores, que les hacía pagar cuotas cada vez más altas a cambio de no atentar contra ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supuestamente, según la significancia de los hechos mismos, el ahora ex jefe de el Departamento de Investigaciones Criminales, sería un hombre completamente desprovisto de sentimientos, ya no digamos, de escrúpulos. Y sin embargo, el modo de ser de su compañera de vida, da a entender ciertas actitudes en él que podrían no corroborar esa suposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera podría decir que la familia de ese hombre (Cecilia, su mujer; y la pequeña Maritza, su único vástago de cinco años), vivían sometidas a un infierno de violencia, pero por los comentarios que se perciben en el ambiente, tal posibilidad no podría ser confirmada a simple vista. Cecilia es una mujer callada, hacendosa y meditativa, tan discreta que evita intimar con sus vecinos. En una palabra, es una mujer humilde. Sus únicos amigos son sus parientes más cercanos. Por entender así el respeto marital, de su compañero de vida no sabe  ni averigua demasiado. Sólo sabe que es un jefe policial, tan eficiente que no hace mucho ha sido condecorado por sus jefes superiores, los cuales le concedían la máxima confianza.&lt;br /&gt;No fueron pocos los ciudadanos, sin embargo, que se dieron a la suspicacia que no era precisamente la eficiencia lo que se había condecorando, pues bajo esa jefatura, las estadísticas seguían demostrando que a pesar del transcurrir del tiempo, el 90% de los crímenes conocidos, seguía sin ser resuelto por parte del Departamento de Investigaciones Criminales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por ciertas muy personales manifestaciones es posible afirmar que el ya ex jefe, con Cecilia es parco de palabras y de cariñitos, y que rara vez se ven ellos directamente a los ojos. –La mujer que es alegre con el marido, también es alegre con los amigos del marido, y eso es mala señal –le explicó él desde que la conoció, y ambos viven en armonía bajo esa regla de oro. Con Maritza, la niña, es él mas bien lo contrario. La peqeñuela es la niña de sus ojos. Padre e hija son como dos amigos, o más bien como dos enamorados que viven siempre pendientes el uno del otro, y cada vez que se encuentran, se arrojan en brazos mutuamente, y no paran de charlar y de jugar, hasta que el casancio les recuerda que es hora de dormir; tal que Teresa, hermana de Cecilia, recuerda que la última vez que él salió de casa, mientras sus compañeros esperaban afuera, en un pick up color azul con el motor encendido, la niña prendida al cuello del papá con ambos brazos, lo colmaba de besos, intentando impedir que se marchara, y él, soltándose con toda delicadeza del infantil abrazo, depositaba a la niña suavemente en el suelo, y le repetía, no con fingida dulzura, las mismas palabras de siempre: –ande, sea buenita, váyase con su mamá, que yo voy al trabajo. Ya le he dicho que en este mundo quien no trabaja, no come!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-1916896960274083274?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/1916896960274083274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=1916896960274083274&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1916896960274083274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1916896960274083274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/09/el-trabajo.html' title='El trabajo'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rtv_xbDdxWI/AAAAAAAAAIQ/Cu354PrA70M/s72-c/Polis.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2601823597971479431</id><published>2007-08-27T04:38:00.000-07:00</published><updated>2007-08-27T04:41:09.093-07:00</updated><title type='text'>La túnica I y II</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RtK4F7DdxVI/AAAAAAAAAII/173zI0i0Zd0/s1600-h/TÃºnica.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5103343739655275858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RtK4F7DdxVI/AAAAAAAAAII/173zI0i0Zd0/s320/T%C3%BAnica.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt;Advertencia&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Este cuento está basado en hechos reales, sin embargo no pocos topónimos, substantivos, escenarios y hechos acaecidos, han sido retocados adrede por el autor, en parte para proteger la identidad de los protagonistas; en parte para despistar a los conspiradores que aún sueñan, inutilmente, en subyugar la tierra, a los hombres y mujeres, que conforman ese universo de naciones llamado, El Viet Nam.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dao ha robado veinte kilos de arroz de las bodegas del mandarín del cual es siervo. Es la última semana de abril de 1954. El arroz piensa trocarlo a un comerciante itinerante, a cambio de una pieza de tela para Hua, quien dieciocho años antes ha nacido bajo el signo del dragón. Igual que Dao, cuenta Hua sólo parientes lejanos, vive sola y es sierva de la hija de la ama de la hacienda colindante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amo de Dao descubre el robo, de antemano culpa a Doc, a quien odia, y le hace azotar hasta la muerte. Ante la vista de la primera sangre que salpica la espalda de Doc, Dao se llena de arrepentimiento y corre ante el mandarín para inculparse y Doc sea liberado. El hacendado toma la decisión que ambos, Doc y Dao, sean azotados hasta morir. Uno por declararse culpable; el otro, porque no es bueno dejar con vida a quien ya es enemigo, a causa de un castigo injusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha caído la noche, el verdugo enciende antorchas alrededor del cadalso para proseguir con la tarea; ahora tiene que azotar dos espaldas, hasta que no haya en ellas vestigio de vida. Lo hará por turnos. Pero hay algo estraño en el paisaje. A lo largo del camino que lleva al casco de la hacienda también se han encendido, por centenares, muchas otras antorchas. Y no sólo antorchas, también se escuchan centenares de voces, igualmente encendidas. Son las masas del Viet Minh que marchan de hacienda en hacienda, liberando siervos esclavizados. Se trata de una acción liberadora, pero a la vez, una vasta maniobra distractiva, para atraer hacia el sur a las tropas francesas, en apoyo a los combatientes de la liga para la liberación que en el norte preparan, el asedio y asalto a Dien Bien Fu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada una breve escaramusa con los guardias de la hacienda. La muchedumbre corta las amarras de los condenados. Se celebra un juicio sumarísimo en contra del Mandarín, el verdugo, y los guardas que tengan deudas de sangre; se les condena a muerte. Doc se une a los sublevados, Dao se escabuye entre las sombras y huye hacia la hacienda colindante en busca de Hua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego el Viet Minh vendrá hacia acá! Huyamos! –dice él.&lt;br /&gt;-Muerto el antiguo amo, hay que servir al nuevo amo! –dice ella.&lt;br /&gt;-Y sin embargo, insisto en que tú y yó nos bastamos nosotros solos! Necesitamos amo alguno? No! Claro que no! Verdad que nó... Hua?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desactivados sus argumentos, hizo ella un breve hatillo con sus cosas, y se lanzó hacia la sabana, conducida por la mano de Dao. Dao caminaba hacia el este enmedio de la noche oscura. Al amanecer se internaron en la espesura del monte y pernoctaron. Dao capturó murciélagos que dormían colgados bajo anchas hojas, encendió un leve fuego que no despedía humo, trozó algunas lianas de las que brotó agua clara. Comieron, bebieron, durmieron y al anochecer continuaron la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacían jornada, tras jornada, siempre nocturnas, para evitar encuentros desagradables. –En la guerra –aconsejaba Dao a Hua.–, cualquiera de los bandos combatientes, suelen ver enemigos entre los no combatientes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta ocasión, antes que amaneciera, desde una pequeña colina presintieron el rumor del río Huong y se sentaron a esperar que aclarara el día. En la ribera, construyeron una balsa y un rústico arpón, ambos de bambú. Luego de una pesca nada despreciable, después de comer se dejaron llevar por la corriente río abajo, pegados a la orilla para ir guarecidos bajo la amplia fronda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, en un paredón pedregoso y escarpado, a la orilla contraria del río, reconoció Dao el pié de la meseta Loc Dieu. Remaron hacia esa orilla, encallaron la rústica nave y ascendieron. Desde lo alto de la meseta avistaron en la lejanía, tendida a un lado del delta del río Huong y a la orilla del mar, la ciudad de Hue, y se dieron por salvados. De pie, a la vista de los blancuzcos muros minimizados por la distancia, puso Dao su mano derecha a la altura del corazón. Ahí sentía la emoción. Aquellos muros no eran muros cualesquiera. Ahí estaba plantada, para ellos, los hombres Muong, la raíz principal de las vastas naciones pertenecientes al Viet Nam.&lt;br /&gt;Lo que para los coreanos es Pjonyang; para los judíos, Jerusalem; y para los estadounidenses, Nueva York; es Hue para los hombres Muong. Hua puso sus dos manos sobre el vientre. Ahí sentía ella la emoción. Sobre la azarosa ruta que le llevaba a encontrarse con esos muros aún lejanos, su vientre había sido fructificado. Al día siguiente, volvieron a la nave y siguieron río abajo. El mismo día que arribaron a la ciudad de Hue, los soldados extranjeros, entraban en zafarrancho de retirada. A esa hora era del conocimiento público que las exaustas tropas del General Nguyen Von Giap, habían izado la bandera diseñada por Ho Chi Minh sobre las ruinas humeantes del complejo militar francés en Dien Bien Fu. Meses más tarde, nacida la hija de Dao y Hua en su tiempo normal, sus padres le nombraron, con el nombre de la meseta desde donde avistaron su “tierra prometida”, Loc Dieu. También Dao y Hua adoptaron el apellido Dieu, e hicieron un juramento: ”puesto que hemos alzado choza en la ciudad donde plantó la raíz primera nuestra estirpe, los hijos que nos vengan, no tendrán que ser campesinos rústicos como nosotros: viviremos y trabajaremos para que se eduquen en la escuela, o moriremos en el intento”. –Sea! –dijo Dao. –Sea! –repitió Hua!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ciudad sacra, por regla, debe ser hacia los forasteros como mujer fatal, al deseo de que es objeto, corresponderá con indiferencia y rechazo. Loc Dieu se crió en la periferia de la ciudad a las orillas del pantanoso estero donde el río Huong penetra al mar. Ahí donde centenares de campesinos huídos de los bombardeos, fueron obligados a levantar su propio campamento, bautizado como Muang Nong, para identificar a los acampamentados con su lugar de procedencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumplido un año de edad Loc Dieu allí en Muang Nong, vino al mundo Ljuen Dieu, y dos años más tarde Nguyan Dieu. Las tres niñas, igual que sus padres crecían alimentadas con la savia y la pulpa de las almejas que extraían Dao y Hua de entre el cieno del fondo del estero, y de entre las raíces de los mangles, cuyo exedente llevaban al mercado.&lt;br /&gt;Las tareas del hogar para las niñas eran mínimas, porque, según sus padres, antes que llegaran a la edad escolar, debían ejercitarse en las artes gráficas, en el canto, en la danza, y así lo hacían. Cuando Loc Dieu, la mayor de ellas, comenzó la escuela, vastaron pocos días para que la maestra la identificara como la primera de la clase. Lo mismo sucedió más tarde con Ljuen y con Nguyan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derrota y retirada de los extranjeros después de doscientos años de ocupación, no sirvió para que desapareciera la tensión entre Saigón y Hanoi.&lt;br /&gt;–Es natural –razonó cuantas veces pudo, Dao ante Hua, y aún ante las niñas– . Saigón puede ser el Ying, Hanoi el Yang, o viceversa. El Ying y el Yang hacen avanzar las cosas del mismo modo que los dos pies hacen avanzar un ser humano: mientras uno tira hacia adelante, el otro tira hacia atrá, y así sucesivamente.&lt;br /&gt;Mas cuando las tropas norteamericanas desembarcaron en Da Nang, dispuestas a llenar el vacío dejado por los franceses, la doctrina esgrimida por Dao cayó en desuso, pues, aparte del Ying y el Yang, teóricamente, no había cabida para una tercera fuerza actuante o coadyubante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año 1967, sucedieron acontecimientos decisivos para la familia Dieu. Probablemente no en el orden en que se narran, pero se dieron de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo día que nació la cuarta de las hermanas, que fue llamada Tien Dieu, viniendo del mar, primero una flotilla de bombarderos, luego una flotilla de lanchas artilladas y después una flotilla de helicópteros, entrando por el estero remontaron ruidosamente el cauce del río Huong. Se combatió ferozmente río arriba hasta el atardecido. Los bombardeos de la aviación continuaron hasta entrada la noche con el apoyo de luces de bengala. Muy de mañana del día siguiente, cuando los primeros moradores de Muang Nong se adentraban al estero a por almejas, se dieron cuenta que las aguas habían trastocado totalmente su apariencia. Bajaba por el cauce del río un caudal de coloración ocre, y despedía un hedor extraño que provocaba mareos, sudoración, nublaba la vista y provocaba irritación de las vías respiratorias. Mortandad de seres acuáticos flotaba panza arriba; todas las almejas habían muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El impacto económico para la familia Dieu, fue, sin lugar a dudas, inmediato. Insignificantes tendrían que ser los ahorros de un recolector de almejas, para colmo, forastero y fugitivo, en una ciudad que no da muestras de asimilarlo. El estero estaba muerto. Los pobladores hicieron el intento de abandonar el lugar y trasladarse a otra zona de la ciudad económicamente más favorable, pero fueron impedidos por las autoridades. Por si lo habían olvidado, se les recordó que vienen de una zona dominada antes por el Viet Minh, y hoy por el Viet Kong, que es muy factible que ambos sean lo mismo, y cuyo ideario es como el germen que se exiende por medio de la peste, y un sospechoso de contagio, mientras dure la peste, debe permanecer en cuarentena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más allá del manglar hallaron un tramo de tierra buena. El tiempo era propicio, la familia Dieu sembró coles. En una cesta de mimbre, se hacían acompañar de la recién nacida. Cuando ésta lloraba, Hua suspendía la labor para amamantarla. Las dos hermanas mayores, quisieron sumarse al cultivo de la tierra a tiempo completo.&lt;br /&gt;-No es posible! Debeis continuar la escuela! –dijeron Dao y Hua.&lt;br /&gt;–Tampoco es posible – respondieron ellas–. Ambas hemos superado la etapa primaria, y para entrar a la etapa secundaria, es necesario vestir túnica blanca de seda. Es obvio que la pobreza nos impide adquirir alguna túnica de seda.&lt;br /&gt;-Hay solución! –replicó Hua–. Obtendremos una sóla túnica y la usaréis por turnos: Loc por la mañana, Ljuen por la tarde!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lecho, a media noche, somnoliento, dijo Dao: –fue una mentira piadosa. No tenemos ni para una sóla túnica.&lt;br /&gt;Asimismo, somnolienta, Hua respondió: –cierto, pero haré un préstamo al usurero de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No prestamos dinero a refugiados –dijo la mujer del usurero, pero al notar los pechos rebosantes de Hua, agregó: –te recomiendo te presentes a la casa de Huang Dong. Ahí necesitan nodriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Cierto necesitamos una nodriza. Entra! –dijo la ama de llaves en la entrada del palacete habitado por el mandarín, Huang Dong, nacido en 1855, en la corte del abuelo de Bao Dai, el emperador del sur, asentado en Saigón.&lt;br /&gt;–A ver, quiero ver el niño que voy a amamantar –dijo Hua.&lt;br /&gt;–No es un niño. Es al venerable Huang Dong que vas a dar tu pecho –respondió el ama de llaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hua hizo ademán de retirarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mientras tengas leche en tus pechos para Huang Dong, podrás obtener, no una, sino las túnicas de seda que quieras –dijo el ama de llaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas palabras hicieron detener los pasos de Hua hacia la puerta. Giró lentamente con la vista hacia el suelo, se desabrochó la camisa y se sentó en el sofá. El ama de llaves tomó entre sus manos el cordel de seda que pendía entre las cortinas. Una campanilla sonó en el interior de los aposentos. Pocos minutos después, era empujaba una silla de ruedas ocupada por el mandarín Huang Dong, hacia donde esperaba Hua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lavó con fruisión sus pechos, para eliminar todo rastro de saliva dejado por Huang Dong, pero no pudo eliminar la sensación de los succionantes labios del viejo alrededor de sus pezones. Algo había cambiado en ella para siempre. Cierta indeleble impureza comenzaba en sus pezones y se extendía por toda ella, inexorablemente. Presintió que había perdido la capacidad de mirar directamente a los ojos de su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no se dejó vencer por la incertidumbre. Luego de concluida tan fuera de lo común jornada de trabajo, dirigió sus pasos hacia la costurería y encargó al crédito una túnica de seda blanca, con las medidas de Loc Dieu, cuya estatura y talle sólamente diferían insignificantes centímetros de las medidas de su hermana Ljuen. En la choza mientras tanto, nadie era capaz de consolar el llanto de la recién nacida Tien, que desfallecía de hambre. Al llegar Hua a casa ofreció sus pezones a la pequeña, pero ésta los encontró extraños y resecos; los despreció y siguió llorando. Le dieron a beber agua de arroz, bebió un poco, durmió breves minutos y al despertar lloró de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pocos días después, la recién nacida, pálida y raquítica lloraba cada vez más debilmente. –Morirá de hambre –dijo Dao, por la noche, en el lecho–. Tus pechos le niegan la leche, debe ser por los bombardeos!&lt;br /&gt;Al escuchar tales palabras, Hua se acomodó de costado, dando la espalda a Dao, y lloró un llanto profundo, pero lo suficientemente callado, para que su marido no lo percibiera.&lt;br /&gt;–Debe ser por el trabajo –respondió al cabo de largos minutos– . No regresaré a esa labor, la túnica está casi pagada.&lt;br /&gt;Durmieron, y desde el amanecer que sobrevino en adelante, Tien Dieu, la recién nacida, recuperó la alegría de vivir, porque Hua no volvió al ”trabajo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo día se redistribuyeron las tareas en la familia: por la mañana Loc, y por las tardes Ljuen, a la escuela. Nguyan, por la mañana a la escuela, y por la tarde, repaso de lecciones en casa. Ante sus propias insistencias, las tres hermanas mayores, en su tiempo estrictamente libre, ayudarían a la labor de la tierra. Dao a cargar bultos y a diversos menesteres, al mercado, y Hua a cuidar que las coles y la pequeña Tien Dieu, crezcan sanas y lozanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inició el año lectivo; las hermanas Dieu no pudieron asistir a la escuela. La túnica estaba acabada, pero no totalmente pagada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía haber queja por la cosecha de coles, pero el mercadeo del producto apenas cubrió el costo de los bastimentos que había consumido la familia. La túnica siguió retenida en la costurería. Para la siguiente siembra de coles había que esperar que pasara la estación de monzones. Los monzones anegan los campos. Es hasta después de la estación, que el suelo adquiere la humedad adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Dao y Hua, la procura de la sobrevivencia no les concedía tiempo para el romanticismo; pero esa tarde, afuera de la choza, Hua de pie, miraba detenidamente la luna llena. –Que ves? –preguntó Dao.&lt;br /&gt;–A un lado de la luna, en dirección de las orejas de la liebre, brilla la constelación de las gemelas.&lt;br /&gt;–Y qué?&lt;br /&gt;–Van a venir los peces a la costa, cuando la luna vaya cayendo.&lt;br /&gt;–Necesitamos un bote marino, sólo tenemos un zampán.&lt;br /&gt;–Haremos el intento con el zampán.&lt;br /&gt;–El halo que rodea la luna también indica que está en camino el monzón.&lt;br /&gt;–El monzón arrecia por la tarde, pero nosotros nos haremos a la mar de madrugada.&lt;br /&gt;–Está bien mujer, prepara tú la red, mientras preparo yó el zampán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hua no durmió observando la evolución de la luna. Calculó las dos de la madrugada y despertó a Dao.&lt;br /&gt;–Vamos!. –Vamos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caía una leve llovizna. El mar estaba tranquilo. Remontaron sin dificultad más allá de las olas. Colocaron cebos a la red y la echaron. Hua tenía razón. Brillaban bajo la luna los lomos de los peces adentrándose al territiorio de la red, mientras ellos aguardaban pacientemente y en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto una nube negra ocultó el plenilunio. La lleve llovizna trastocó a goterones. Estalló un estruendo de truenos y relámpagos. El viento de tierra adentro sopló con fuerza hacia el mar. Las olas se encresparon. –El mozón! Hay que remar hacia tierra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes había que levar. La red estaba colmada. Imposible que Dao pudiera soltar los remos un sólo segundo. Luchaba por impedir que la nave zozobrara. Hua tuvo que actuar sola. Hizo acopio de todas sus energías para sacar del agua la red. El oleaje golpeó de costado. Hua cayó al agua. Si Dao soltaba los remos, las olas lanzarían al zampán por los aires. Los segundos se convirtieron en siglos de angustiosa espera. La esperanza se hizo atributo de lo imposible. Encadenado a su puesto, Dao ansiaba ver las manos de ella aferrarse al borde de la embarcación. Verla subir a bordo de nuevo, mientras él sofrenaba la nave encabritada por las olas. No se vió nada, tampoco se oyeron, gritos de auxilio, sólo el furioso batir del agua y el sordo rumor del monzón. Semejante lucha sólo podía librarse anulando totalmente la consciencia, y haciendo acopio de todos los instintos posibles. A medida que Dao cobraba noción de lo que acontecía, soltaba el llanto más amago de su vida aferrado a los remos, mientras el inmenso mar jugaba a su capricho, con la leve significancia del minúsculo zampán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ascendió el sol sobre la cúpula celeste, amainaron los vientos y las aguas pacificaron poco a poco. Llegado el sol al cenit, y ya sin fuerzas, desistió Dao de ver aparecer de algún modo a Hua. Apenas se distinguía en el horizonte, el gran delta del río Huong, a cuyo costado enclava la ciudad imperial. Dao examinó detenidamente el paisaje, y despúes de identificar la ubicación de la cuenca, remó hacia ella. Remaba, volteaba a ver hacia atrás, lloraba, volvía a remar, volvía a ver hacia atrás, volvía a llorar…, interminablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La red yacía en la proa repleta de pescado. El zampán se intródujo a las aguas del estero, al alcanzar las proximidades de la aldea, encayó Dao la nave, y se dirigió a la choza invocando todas las fuerzas de su alma para poder relatar a sus hijas lo sucedido. Así lo hizo; entonces las cuatro hermanas y el padre fueron llorando hasta la playa, y después de las oraciones que enseñó Buda para los muertos, depositaron ofrendas de flores e incienso sobre las aguas del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producto de la venta del pescado, pudieron las hermanas Dieu, días más tarde, tener la túnica para asistir a la escuela. Al volver Loc de las lecciones matutinas, entregaba la túnica a Ljuen, para que asistiera ella a las lecciones vespertinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exactamente ocho días antes de la víspera del año lunar, en contra de todas las previsiones, sin embargo. las hermanas Dieu dejaron de asistir a la escuela. Sucedió así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los escritorios de la escuela tienen el mismo diseño. El estudiante se sienta ante un plano inclinado, que es la mesa de trabajo. La parte superior del plano inclinado se trunca mediante una franja de madera a nivel, que sirve para colocar utensilios y accesorios. En el extremo derecho de esa franja, hay marcado un círculo donde se coloca el tintero.&lt;br /&gt;Con trazos ágiles, serenos y elegantes, cumplía Loc con su ejercicio de caligrafía. Alzaba la vista, hacia el tintero, mojaba la plumilla con delicadeza, la levantaba suavemente cuidando no derramar una mínima gota, y la colocaba de nuevo, en el sitio requerido sobre el papel, de manera perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que al principio era un rumor casi imperceptible venido del mar, fue creciendo cada vez más, hasta convertirse en un estruendoso huracán cuyo vórtice se colocó exactamente sobre la escuela. Del asombro inicial, pasaron al pánico los estudiantes. En el alboroto que se formó, alguien golpeó con fuerza el escritorio. Saltó el tintero sobre el pecho de Loc, derramando su contenido. Cuatro helicópteros artillados volaban en círculo, mientras un quinto desembarcaba tropas en el patio de la escuela, conminando a profesores y estudiantes a permanecer en sus puestos con las manos sobre la nuca. Los aerotransportados buscaban insurgentes infiltrados entre los estudiantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horas más tarde, cuando se puso en claro el infundio sobre el cual se actuaba, se retiraron los soldados de la misma forma como habían llegado. Los alumnos pudieron marchar a casa. Apesadumbrada, al despedirlos, dijo la maestra a Loc: –Lo siento, tendrás que comprar una túnica nueva!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Innumerables detergentes, viejos y nuevos procedimientos se aplicaron, mas todo resultó en vano: después de cada lavada, quedaba brillando una flamígera mancha negra desde el cuello hasta el ruedo de la túnica, como recién estampada. Agotadas, las hermanas Dieu, doblaron cuidadosamente la prenda y la guardaron en una caja, con la esperanza de descubrir en el futuro, algún modo de disolver la mancha, o trabajar duro para adquirir una túnica nueva. No obstante ellas no perdieron demasiadas lecciones. Al entrar el año lunar, se generalizaron los combates en los suburbios de la ciudad imperial, y las clases fueron suspendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Viet Kong se hizo fuerte en el manglar de la margen opuesta en el ancho delta del río, desde donde con armamento ligero podían impedir el acceso a las lanchas enemigas que trataban de remontar el cauce desde el mar. Los esfuerzos por desalojarlo resultaron infructuosos, por lo que el alto mando se dió a sospechar que los insurgentes recibían apoyo logístico desde la aldea de refugiados Muang Nong.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las guerras injustas son facilmente reconocibles por los inevitables absurdos que le acompañan, como la inaudita paradoja, que, en cuanto más sofisticados son el armamento y las comunicaciones de los soldados, con más frecuencia se ven éstos empujados a combatir contra sus propias sombras. Los vertiginosos acontecimientos que se describen a continuación, lo comprueban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el correr de los años, los refugiados y sus hijos se habían convertido en pescadores. Habían ahí, sólo aperos de pesca, ni la mínima arma, no obstante amparados entre la bruma gris de la madrugada, la unidad Alfa, bajo el mando del teniente Simpson, y la unidad Bravo a las órdenes del teniente Wiliams, avanzaban en tenaza, y en alerta combativa hacia la aldea Muang Nong, con órdenes de desalojarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado el tiempo, ninguno de los atacantes fue capaz de explicar el momento exacto en que los hombres de la unidad Bravo comenzaron a ver en las siluetas de la unidad Alfa, las sombras del enemigo, y viceversa. Lo cierto es que de súbito, rompieron fuego entre ellas, quedando la aldea Muang Nong, atrapada entre el fuego cruzado. Tampoco ningún soldado fue capaz de explicar la razón por la cual, ya aclarada la mañana, hubo un momento que el fuego de la unidad Bravo comenzó a concentrarse sobre la choza de la familia Dieu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente, según las lecciones extraídas de otros acontecimientos similares o comparables, no existe óbice para que incluso, de las entrañas mismas de la guerra, surjan gérmenes de tradición, y desde los tiempos inmemoriales, los combatientes de todas las guerras que han sido, respetaron instintivamente la enseña blanca, como inequívoca señal de tregua, o rendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera orden que gritó Dao a sus hijas fue que se tiraran al suelo y no levantaran la cabeza. A rastras, alcanzó la ventana, asomó al borde inferior y gritó hacia la procedencia de los disparos, que cesara el fuego. Un proyectil silbó a escasos centímetros de su cabeza. Volvió a sus hijas, urgiéndoles que le alcanzaran un trapo blanco para hacer una enseña de tregua. –No hay trapos blancos! –dijo Ljuen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La túnica! Alcanza la túnica! –replicó Loc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ljuen titubeó; –la túnica? Extropearemos aún más la túnica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–De prisa! De prisa! No hay tiempo que perder!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ató Dao las mangas de la túnica al extremo de un viejo remo, sacó la enseña por la ventana y la agitó desesperadamente. Pocos segundos después, una andanada de granadas de alto poder, impactaban la choza, después de lo cual, ahí donde había estado la vivienda de la familia Dieu, entre el fuego y la humareda, se percibía un silencio sepulcral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasadas las operaciones, el irrebatible argumento del teniente Wiliams ante el alto mando, le valió el veredicto absolutorio. –Se dice que usted ordenó fuego de mortero sobre esa choza donde se enarbolaba una enseña blanca! –le increpó el fiscal militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Temí una emboscada señor, pues no era exactamente una bandera blanca lo que mostraban. Lo que yo mismo pude observar por los prismáticos, fue, una extraña enseña atravesada por una irreconocible llamarada espantosamente negra. Y todos sabemos que el negro es el color distintivo, y místico símbolo de las temibles unidades selectas de nuestro acérrimo enemigo, el Viet Kong. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2601823597971479431?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2601823597971479431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2601823597971479431&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2601823597971479431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2601823597971479431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/08/la-tnica-i-y-ii.html' title='La túnica I y II'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RtK4F7DdxVI/AAAAAAAAAII/173zI0i0Zd0/s72-c/T%C3%BAnica.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-5006014590251262395</id><published>2007-07-30T05:30:00.000-07:00</published><updated>2007-08-02T01:57:05.953-07:00</updated><title type='text'>Sentencia y suspensión</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rq3a8CUpynI/AAAAAAAAAHY/Vvr8yNUUi_g/s1600-h/Hermafrodita.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5092967478576401010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rq3a8CUpynI/AAAAAAAAAHY/Vvr8yNUUi_g/s320/Hermafrodita.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el mes de junio del 2007, la memoria de Lusitania se mostró dividida cuando se supo el inusitado deceso de María Teresinha Gomes. Para los medios de difusión, murieron en ese mismo momento, un ex agente de la CIA, un ex jurisconsulto, y el ex general Tito Aníbal da Paixão Gomes. Para la policía y la justicia, sin embargo, estos últimos tres personajes habían muerto mucho antes, a consecuencia de la sentencia emitida por el tribunal de Boa-Hora, en Lisboa, 1993.&lt;br /&gt;Para el pueblo llano, no obstante, que se arroga en definitiva el derecho a dejar morir, o revivir su propia historia, María Teresinha y esos otros tres, no hacen otra cosa que comenzar a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de ilimitado y multifacético carisma que le hacía transitar sobre las fronteras de la ezquizofrenia, María Teresinha Gomes tenía, dicen, el don de la ubicuidad en el tiempo y en el espacio, lo cual se demuestra en que, ninguno de los que polemizan con mayor ardor sobre su vida, le sitúan en la misma época, en que según el registro civil, vivió y murió, tampoco le sitúan en un único lugar, ni en la misma persona, un mismo segundo de un mismo minuto, de la misma hora del mismo día y año. No es extraño entonces que los últimos años de su vida, María Teresinha, viviera bajo el signo de el delirio de persecusión, lo cual le llevó a separarse de la pareja con la que convivía, y a clausurar las ventanas de su vivienda con láminas de zinc. En efecto, la gente la expiaba por cualquier rendija, con el vano propósito de observar si escondía dinero, y también de verla desnuda y mirar su sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que se difundió la luctuosa información, al final de la jornada de los pescadores de Ponta do Sol, se reunieron lo viejos del barrio al norte de los atracaderos en su habitual tertulia vespertina aromada de oporto, y como era de esperarse, el tema central fue ese poco creible deceso, precisamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”Yo estuve acantonado con el quinto regimiento de dragones, en Guimaraes bajo el mando del general Tito Aníbal da Paixão Gomes, durante la revolución de los claveles. Permanecímos todo el tiempo en alerta combativa, como garañones sofrenados, listos a marchar sobre Lisboa. Y sólo la férrea disciplina que él inspiraba a sus subalternos, impidió que nuestro regimiento se desbocara sobre la capital, ante la ausencia de la orden que nunca llegó del alto mando. En realidad la orden no fue necesaria, porque el oprobio zalazarista de cuarentiocho años, se derrumbó como un castillo de naipes en poco menos de seis horas. El General da Paixão Gomes, irradiaba disciplina espartana, la cual, dadas sus refinadas maneras, sospechábamos, reproducía minuciosamente, hasta en las costumbres íntimas que prevalecían entre los antiguos guerreros macedonios, lo cual, los subalternos nunca le hubiésemos reprochado, en honor a su probada valentía en el campo de batalla”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una afirmación intempestiva e impremeditada de Caetano Jarquiño, que en algunos contertulios causó asombro, y en otros estupor. El asombro se debió a que desdecía de ese modo lo que otras veces él mismo había asegurado: añoranza por la época del régimen de Antonio de Oliveira Zalazar. El estupor de otros se debió a que, en primer lugar conocían de toda la vida a Caetano Jarquiño y que se sepa, nunca acudió al servicio militar. En segundo lugar, durante los acontecimientos del veinticinco de abril, el atunero Goncalves permaneció en altamar, y de esa tripulación formaba parte Jarquiño. Sin embargo como nadie comentó, ni contradijo lo dicho, para disipar dudas, éste prosiguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;” En los alrededores de la sede del regimiento, la noche estaba impenetrable. En pocas horas pasamos de la alerta verde, a la amarilla. De modo insólito, la guardia de turno mantenía sintonizada la radio Renascenca. Puesto que tal cosa, y sobre todo en estado de alerta es falta al reglamento, y el mismísimo general parecía no darse por enterado, pudimos los más avezados intuír que algo extraordinario había en el ambiente.&lt;br /&gt;A los veinticinco minutos de la hora primera del veinticinco de abril, los que estábamos despiertos percibimos a través de las ondas sonoras, los inconfundibles acordes de Grãndola Vila Morena, de José Afonso. Antes que la agitativa canción llegara a su término, recibimos la orden de pasar a la alerta roja. Acto seguido nos movilizamos con nuestro equipo reglamentario completo, a cubrir posiciones estratégicas en la provincia de Guimaraes.&lt;br /&gt;Si la movilización y la toma de posiciones se llevó a cabo con impecable profesionalismo, se debió a la extraordinaria capacidad de mando del general Tito Aníbal da Pixão Gomes. La arenga que nos dirigió antes de la marcha, nos convenció en el acto, que su capacidad de mando se complementaba felizmente con cualidades como el arrojo y la bravura. El perfecto jefe que todo soldado desea tener... Con jefes de esa talla un soldado marcha sin dudar y entrega la vida, incluso en pos de misiones imposibles. Así como yo mismo estuve dispuesto esa noche memorable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después creyó necesario explayarse con minucioso escrúpulo, Jarquiño, sobre el contraste que significaba tan avezada personalidad castrense, en el petiso y esmirriado físico del general, en esa voz, hasta cierto punto de poderosa agudeza femenina, en tan suaves y delicadas manos que sin embargo esgrimían el sable como tenazas, en la vellosidad del labio superior que nunca trascendía de boso a bigote… Remarcaba Jarquiño una y otra vez tales contrastes, no por morbosidad, sino, cuidando de que quedase bien entendido que, de aquel inimpresionante físico castrense, emanaba una energía inagotable, una vibración avasalladora, reflejada en sus pequeños ojos de tal manera que, de noche brillaban como los de un felino al asecho, y de día parecían los de un halcón buscando una presa en el horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechó Joao Barreiro la inflexión que sobrevino en el discurso de Jarquiño, para decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”cualquiera diría que el hombre que está usted describiendo no es otro que Leandro da Cruz, con la única diferencia que no era militar, sino conspicuo jurisprudente. Leandro da Cruz era un perfecto desconocido en el colegio de abogados lusitanos, que escribió un artículo impublicable, para la revista Jurisprudencia, en el que vaticinó la inevitable fusión del Codex Theodosiano, el Corpus Iustiniano, el Código Napoleónico, en suma el Derecho Continental Europeo, con el Derecho Anglosajón, de lo cual, dijo, ya estaba sentado el precedente, ampliamente en Escocia, y medianamente en los estados norteamericanos de Luisiana y Texas.&lt;br /&gt;Según la critica del artículo, igualmente impublicable, escrita posteriormente por el mismo Leandro da Cruz, la revista se perdió de incluir en sus páginas un alegato brillante; pero sus detractores se arraigaron firmemente en el argumento que ese pretendido artículo, como su crítica, no tenían otro propósito que abogar en pro de la impunidad de las innumerables estafas cometidas por una de las más grandes embaucadoras de la historia de Lusitania: María Teresinha Gomes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”Por el físico, y el carácter que describís, hubiera yo jurado que estabais refiriendo a Edson, primo hermano del italiano Frank”, intervino Alvaro Gavras. ”Edson Costello fue el agente lusitano de la CIA que trató infructuosamente de procurar que el imperio narcótico creado por Lucky Luciano en Europa, aceptara como su agente en Lusitania, a María Teresinha Gomes. Era previsible, sin embargo, que la pretensión de Edson Castello, iba a carecer de la aprobación de sus jefes superiores, dado que si bien la versatilidad de la Gomes era impresionante, no pudo trascender más allá de lo precoz; nunca pudo actuar a nivel de los estratos medios de la sociedad, y menos aún de la clase alta. Ella sólo era capaz de fascinar a la plebe. Jamás consiguió actuar más allá de los barrios bajos, de los alrededores de los mercados, y de las aldeas de pescadores. Si la gestión de Edson Costello hubiese convencido a Luciano, y a sus jefes de Langley, Virginia, entonces María Teresinha hubiese dado el salto a las más altas esferas de poder, pero esa camisa le hubiese tallado demasiado grande. Ella tenía alas, muy cierto, pero alas de halcón no sirven bien en donde se necesitan alas de águila, o de cóndor…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, por sugerencia de Benedita Mota, de oficio partera, por lo que se permitía utilizar terminología médica en sus conversaciones, supe que paradójicamente, en esa tertulia poco se abordó que, según ella, la enmarañada madeja de la relación que había entre los personajes comentados y María Teresinha, se remonta cincuentiocho años atrás, a la isla de Madeira.&lt;br /&gt;Con dieciseis años, llegó María Teresinha Gomes a Porto Moniz, sin un céntimo en el bolso, pero enteramente decidida a alcanzar el continente. La guerra había concluido, la paz sentaba sus reales. Ella buscaba liberarse del escarnio de que era objeto en su tierra natal a causa de la indefinición orgánica de su sexo, quedado en un limbo que existe entre los dominios de Afrodita y Ares.&lt;br /&gt;Miró directamente a los ojos del capitán de la nave, y con la más coqueta de sus sonrisas le dijo que ella no llevaba ni dinero, ni qué comer durante el viaje, pero si recibía de él la ayuda necesaria, en llegando a su destino, la primera noche bajo el cielo lisboeta tendría su segura recompensa. Poco antes de arribar a Lisboa, con la misma mirada y la misma sonrisa, dijo lo mismo al marinero que ella había observado más violento y menos escrupuloso, y añadió: -me siento indefensa ante el acoso del capitán!&lt;br /&gt;Ya desembarcados, en los alrededores de la aduana, capitán y marinero tuvieron que disputarse la recompensa. El capitán cayó al suelo con una estocada mortal en el pecho, el marinero fue conducido a prisión, y María Teresinha se adentró en Lisboa en busca de su destino. Era de baja estatura, no particularmente bella, ostensivo era en su labio superior abundante boso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En compensación al hermafroditismo, los dioses conceden el don de la ambivalente seducción (capacidad de seducir a ambos sexos, explica Benedita).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro elemento de esta intrincada trama, según Benedita Mota, es que la seducción es un atributo puramente sexual, de cuya zartén, el mango está en manos del seductor que se mantiene lúcido de la mente, y no del seducido que por el contrario cae bajo una especie de sopor hipnótico, de ahí que el seductor tiene la capacidad de someter la voluntad del seducido, en otros campos más allá de lo puramente sexual, por ejemplo, el económico.&lt;br /&gt;Este era pues, el atributo decisivo de María Teresinha que ella utilizó, para dedicarse profesionalmente a convencer a vecinos, amigos y allegados, a invertir irregularizadas cantidades de dinero en supuestos negocios financieros en los que ella mediaba.&lt;br /&gt;El arte de la seducción no tiene porqué ser equivalente con el olfato para los negocios. La realidad se comportó duramente. Esos negocios, no siempre tuvieron la capacidad de recuperar lo invertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta inequivalencia que le provocaba cada vez más acreedores, fue lo que llevó a María Teresinha Gomes a cambiar constantemente de domicilio e identidad, a disimular frecuentemente su verdadera apariencia; a esconderse de sus antiguos conocidos, a agenciarse la fama de estafadora, a verse acosada de peligrosos enemigos, pues en situaciones de mucha crisis, tomaba el dinero y simplemente desaparecía, para aparecer tiempo después con historias fantásticas que le justificaban. Las exigencias, variaban de tono según el acreedor, no pocas veces se resignó a compensar con sexo, pérdidas y deudas contraídas.&lt;br /&gt;Los enemigos declarados, no obstante, causaban poca preocupación en ella, pues llegó a desarrollar la mortífera eficacia de eliminar dos de un solo tiro, con el mismo método con que se libró del capitán y del marinero de la nave que le trajo a Lisboa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermafroditismo es la esquizofrenia de un hombre y una mujer, aprisionados en un sólo cuerpo. La patología mental es transmisible y mata, según Benedita Mota, por eso el único marido de María Teresinha Gomes, murió muy pronto víctima de aguda depresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crecía el número de acreedores, antiguos conocidos desencantados, enemigos, o simples enamorados, que estrechaban cerco alrededor de María Teresinha. Al parecer ello no le hacía temer, por el contario, le excitaba. Esa excitación en conjunción con la excitación que le causaron los tambores y comparsas que anunciaban el carnaval lisboeta de 1974, de acuerdo a la explicación de Benedita Mota (la partera), provocó de su indefinido sistema endócrino, tal caótica descarga hormonal, que su voluntad se vió completamente subyugada por la fascinación que le causó un disfraz de militar de alto rango que se ofrecía en venta en la plaza del Rossio. Llegado el carnaval lo vistió, adoptó en adelante la personalidad del general Tito Aníbal da Paixão Gomes, salió a la calle en busca de amor, se prendó de la enfermera Joaquina Costa, a quien sedujo esa misma noche, y de la que no se separó, hasta años después que conoció a María Augusta, sobrina de Joaquina, que era más dócil que su tía. Se dispuso a vivir con Joaquina, dos etapas más de su ambigua existencia, la de un versátil jurisprudente, y la de un agente de la CIA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la historia es harto conocida. Acreedores, enamorados frustrados y enemigos diversos, lanzaron sobre ella tal ofensiva que fue apresada y llevada ante el tribunal correspondiente. Se presentó al juicio sobria y elegantemente vestida de hombre. Lo que duró el proceso no apartó la vista ni un sólo segundo de los ojos de la juez, a quien dedicaba sonrisas, de su ilimitado historial de seducción, inéditas. El veredicto fue condenatorio, pero la juez, declaró en suspenso el cumplimiento de la sentencia, por tiempo indefinido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-5006014590251262395?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/5006014590251262395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=5006014590251262395&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5006014590251262395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5006014590251262395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/07/sentencia-y-suspensin.html' title='Sentencia y suspensión'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rq3a8CUpynI/AAAAAAAAAHY/Vvr8yNUUi_g/s72-c/Hermafrodita.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4375952807726795975</id><published>2007-07-23T01:28:00.000-07:00</published><updated>2007-07-24T00:39:40.240-07:00</updated><title type='text'>La dentellada</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RqRnHSUpylI/AAAAAAAAAHI/QtIbkuIVlfg/s1600-h/Dentellada.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090306853710711378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RqRnHSUpylI/AAAAAAAAAHI/QtIbkuIVlfg/s320/Dentellada.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desayunando, el eminente cirujano estético, doctor Henry Wallace terminó de releer el artículo aparecido en ”The Sun”. Hizo a un lado el periódico, y mientras untaba de mermelada una rodaja de pan, se aseguró que no era envidia lo que le había producido esa lectura, sino indignación de que temas tan serios, en medios supuestamente serios, no estuvieran a salvo del amarillismo periodístico. El titular del artículo aseguraba que se había llevado a cabo con éxito por primera vez, un trasplante de cara en la historia mundial de la cirugía. Obviamente que tal acontecimiento no se había llevado a cabo en donde él mismo esperaba haberlo protagonizado un día felíz, Gran Bretaña, sino en el hospital de la ciudad de Amiens, Francia. La intervención fue practicada en un paciente de sexo femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada que envidiar, porque el amarillismo del artículo matizaba en el texto, que no se trataba de un trasplante de rostro completo, sino del tercio medio inferior, incluyendo nariz, labios, mentón y una parte de mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que ingería sus alimentos, sin embargo, el doctor Wallace fue presa total del asombro, a causa del inaudito paralelismo que existía en el caso de la mujer que había recibido ese trasplante en Amiens, con otro caso sucedido en Gran Bretaña, que a él le tocó conocer hasta en los detalles psicológicos que tuvieron que ver, con la única diferencia que el paciente de este otro caso era de sexo masculino, y la zona del rostro intervenida no incluía el labio inferior de la boca, ni el mentón. A este paciente tampoco se intentó un trasplante, sino que se le fabricó para la zona afectada una máscara de silicona, que se colocaba y se quitaba a voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba Paul Livingston. La noche que Caterine, madre de sus dos hijos, después de dormir a los chicos, le explicó desenfadadamente frente al aparato de telivisión, que necesitaba el divorcio porque ya había yacido con el mejor amigo de él, Paul hizo acopio de toda la flema que le fue inculcada desde la temprana infancia, para no perder la compostura. Mas bien dicho, la compostura sí se derrrumbó con algo de fulminancia, pero sólo internamente. Superficialmente él permaneció tan impasible como ella, no le dió tantas vueltas al asunto, sin tantas preguntas dió asimismo una respuesta afirmativa, y una fecha inmediata para que todo quedase resuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, todo quedó resuelto sin muchos contratiempos, los chicos oscilarían periódicamente como péndulo, entre los respectivos domicilios del padre y la madre. Shadow, el perro rot weiler, de la familia, quedaría en propiedad de Paul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya puesto enmedio de la soledad inevitable, debido a los rencorosos sentimientos que con recurrente frecuencia le estaban invadiendo, y a la secreta simpatía que germinaba en él por ciertas irrevolucionables culturas orientales, en las que la mujer, igual que las ovejas, es inalienable propiedad del marido, llegó al entendimiento que la filosofía liberal heredada de sus padres no había echado en él suficientes raíces. El contenido del concepto ”libertades humanas”, desapareció de un día para otro de su entendimiento, y con él otros conceptos que antes habían sido piedras angulares de su universo moral, como: ”libre elección del individuo”, o ”igualdad de derechos para la mujer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pocas veces Paul pidió consejo a Shadow. El rot weiler le devolvía la mirada ansiosamente. Si estaba echado, se levantaba, iba hacia él jadeando, con la lengua de fuera y moviendo nerviosamente la cola, le hacía una caricia con la enorme cabeza, pero nunca pudo aproximarse a decirle algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo hubiese sido muy distinto, de haberse realizado entre Caterine y él, felizmente, el mandato católico: ”…hasta que la muerte os separe…”, o si ambos hubiesen hipotéticamente pertenecido a una de aquellas tribus montañezas de mucho más allá del Mármara, en las que se dá al hombre la legítima mujer, en propiedad, a una edad impuber, luego de lo cual según su capacidad económica, el hombre queda en libertad de comprar otras mujeres, en las ferias anuales que se organizan con ese propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra posibilidad hubiese sido, de haber existido, hipotéticamente, Caterine y él, inmersos en la cultura, costumbres y tradiciones de Ciudad Júarez, zona fronteriza del norte de México, en donde la unión marital se guarda con plomo. Es el mismo lugar donde la ley vale tanto como la vida de una mujer, ante el revólver de un hombre enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En plena crisis de identidad, algunos acontecimientos noticiosos influyeron para que Paúl Lívingston se diera a la búsqueda de una opción existencial menos metafísica y más racionalmente localizada en el tiempo, pero no por ello menos dramática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de esos acontecimientos, sucedió precisamente en pleno corazón de Ciudad Juárez: en su primer salida con permiso del penal por buena conducta, Juvenal Fragoso se dirigió a su domicilio, pero antes buscó la pandilla y se reunió con ella. Había cumplido tres tercios de la condena por violencia doméstica, lo cual había sido denunciado por Yolanda su mujer, sobre todo para proteger psicológicamente a Rutilia, la pequeña hija de ambos, quien ya comenzaba a mostrar visibles secuelas traumáticas. Madre e hija no lo esperaban. Para ellas fue una sorpresa total. Juvenal Fragoso no llevaba abastecimientos comestibles para su familia, lo que llevaba era un revólver, pero ordenó a su mujer que preparara algo de comer. Cuando se despidió de la pandilla, quedó circulando en su torrente sanguíneo un indefinido coctel de estimulantes. Mientras Yolanda cocinaba, mandó Juvenal a Rutilia a por cerveza a la pulpería cercana. Comieron los tres, casi sin hablar. Al terminar, Yolanda levantaba la mesa. Él se dirigió a cerrar la puerta de la vivienda, luego de lo cual, volvió para acribillar a balazos a madre e hija. El último tiro, se lo disparó él mismo en la sien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este hecho abominó Paul Livingston, porque para él en el conflicto intrafamiliar, un arma de fuego debería jugar un papel simbólico y nada más, o quizá ninguno.&lt;br /&gt;Buscó el consuelo de Shadow, se abrazó a él, y el perro dejó escapar un gemido lastimero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los acontecimientos que hicieron a Paul Livingston pensar en opciones diferentes, lo protagonizó precisamente una familia montañeza de las que antes hemos referido, residente en Londres, de la cual ni siquiera la misma prensa amarillista, por pudor, quiso revelar sus nombres. El hecho consistió en la sádica violación ritual de una joven de veinte años, por parte de su padre y uno de los hermanos de éste, durante varios días consecutivos, antes de el también ritual extrangulamiento de la joven, en castigo por haber rechazado el matrimonio con el pariente escogido por su padre, y haberse enamorado, en cambio, de un hombre totalmente irreconocible para el entorno familiar de la chica.&lt;br /&gt;Este hecho, no menos abominable que el anterior, conminó a Livingston a abandonar la idea de abjurar de su propia cultura; le indujo encambio a definir una actitud ante la evidente crisis de identidad existencial que hacía presa de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo más tarde, y pasado lo peor de la crisis, ni el mismo Livingston supo explicar nunca, por qué razón no proveyó de agua y comida a Shadow, cuando se encerró en su dormitorio, junto con el perro, con la intención de sumergirse en un sueño infinitivo mediante una creciente y sistemática ingesta de barbitúricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día en que hasta la psicología animal como ámbito de estudio está sumamente desarrollada, para nadie es un secreto que los perros son capaces de percibir la muerte, cuando la hay, en los ojos de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cuarto o quinto día Paul Lívingston abría los ojos, y se incorporaba estrictamente lo suficiente para ingerir una siguiente buchada de barbitúricos, mientras el perro desfallecía de inanición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martirizado por la sed, el rot weiler lamía con fruisión el sudor que brotaba incesantemente del rostro de Paul Livingston. En una de esas, Livingston, abrió los ojos en busca del frasco de pastillas. Cabe la posibilidad que Shadow haya visto así frente a frente, y tan de cerca, en esos celestes y vidriosos ojos, la muerte. Tampoco los expertos en psicología animal pudieron explicar si fue el pánico, o algún otro instinto canino, o quizá los extremos terribles del hambre y la sed que empujaban al, en condiciones extremas temible rot weiler, a una muerte involuntaria, lo que hizo surgir en el perro un reflejo, talvez defensivo o de venganza, todo lo cual le exitó hasta lanzar la tan terrible dentellada al rostro de su propio amo, que sacó a éste de su letargo barbitúrico, devolviéndolo a la vez de ese modo intempestivo, a la ordinaria cotidianidad de la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4375952807726795975?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4375952807726795975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4375952807726795975&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4375952807726795975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4375952807726795975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/07/la-dentellada.html' title='La dentellada'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RqRnHSUpylI/AAAAAAAAAHI/QtIbkuIVlfg/s72-c/Dentellada.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-10304229133513617</id><published>2007-07-16T08:13:00.000-07:00</published><updated>2007-07-18T04:06:29.774-07:00</updated><title type='text'>La decisión</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpuM8xuvN6I/AAAAAAAAAHA/FOax3OJzKxA/s1600-h/Dietilen.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087815179814516642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpuM8xuvN6I/AAAAAAAAAHA/FOax3OJzKxA/s320/Dietilen.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El flete desembarcado en el puerto de San Francisco se destinó a la elaboración de alimentos para gatos y perros. El desembarcado en Panamá, a la elaboración de un jarabe para la tos. Los fletes desestibados en Suráfrica y Cádiz, fueron destinados a la elaboración de dentífricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos o tres meses más tarde, a la mortandad de perros y gatos domésticos que tuvo lugar en Estados Unidos, sucedió la mortandad de panameños que recibían tratamiento para la tos. Los muertos y afectados sobrevivientes, presentaron severos síntomas de daño renal, hepático y neurológico. Mientras se llevaban a cabo las averiguaciones pertinentes, se descubrieron dentífricos envenenados circulando por mercados de Europa, América, Asia y Africa. Todas las pistas condujeron a la Agencia Reguladora de Alimentos y Medicamentos, ubicada en el punto de partida, la cual tiene el deber de comprobar químicamente la autenticidad y calidad de los productos bajo su jurisdicción. Se descubrió que de un tiempo a acá, la agencia reguladora, ha faltado a su deber a cambio de sobornos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tantas otras veces, desde su puesto de Director Ejecutivo, Tang Huang Hao hubo de estar obligado a tomar una decisión relámpago. Si esa decisión conducía al éxito, ingresaría la empresa Glycerine Factori, en una sola operación, varios millones de dólares. El personalmente, a la vez, daría el soñado salto de ejecutivo, a millonario. ”Enriquecerse es glorioso”, la invaluable consigna heredada de el gran líder mostraba plena vigencia. El tenor de las sesiones del consejo ejecutivo, y el resultado de las propias decisiones antes ejecutadas, le hicieron entender a Huang Hao, que él estaba llamado a protagonizar grandes acontecimientos no solo en los estrictos terrenos de la producción y el mercadeo, sino de la ciencia y la técnica… La mercadotecnia, es nada más uno de los innumerables campos de acción del individuo talentoso… Lo principal es el talento, el teatro en que actúa, lo de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas veces la historia nos ha aleccionado que las personas dotadas no necesitan diplomas universitarios para dar grandes aportaciones al desarrollo del mercado, de la ciencia y la técnica? Huang Hao no era biólogo, ni químico; sí tenía su diploma de Administrador de Empresas, y ademas tenía talento y audacia, que es lo decisivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los procesos químicos de producción no caben ni el azar ni los hechos fortuitos, porque estos procesos manifiestan peculiares caprichos. Por ejemplo. Una mínima variación reactiva en la producción de Etanol, puede dar como producto final, Metanol en lugar de Etanol. A simple vista, ni siquiera en el olor y el sabor hay diferencia entre uno y otro; y sin embargo, a partir de la química causalidad de un radical alcohólico de más o de menos en la molécula base, el Etanol puede felizmente acompañarnos en cada tiempo de comida, pero el Metanol nos arranca la vida entre grandes sufrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de todo lo acontecido, en el caso que nos ocupa, existen suficientes evidencias que esta vez, en la empresa Glycerine Factori, estuvo presente el azar, y mucho más de un hecho fortuito: desapercibidas variaciones en relación a proporciones, temperaturas, reactantes y reactivos, solutos y solventes, dieron como resultado que el producto final del voluminoso proceso de la empresa movida por la batuta de Tang Huang Hao, no fue Glicerina, como se esperaba, sino un pariente lejano de ésta: Dietilenglicol. La Glicerina es un disolvente no nocivo a los tejidos orgánicos, y por ello utilizada en la elaboración de alimentos, cosméticos y medicinas.&lt;br /&gt;El Dietilenglicol, que muestra propiedades anticongelantes y disolventes, por su incompatibilidad con los tejidos orgánicos, se utiliza solamente en procesos industriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mercado para el Dietilenglicol estaba saturado. Aún más, aquél producto resultado de hechos fortuitos, carecía de la calidad que le permitiese competir en igualdad de condiciones en el mercado de los anticongelantes y disolventes industriales. Cualquier otra solución arrojaría a la empresa a la ruina, menos la de envasar y etiquetar el producto, fletarlo y comercializarlo como de ordinario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El genial talento del administrador de empresas, que no tenía noción de biología, o química, pero sí sobrada intuición de mercadeo, le llevó al siguiente razonamiento: ”si entre Glicerina y Dietilenglicol, solo median variaciones físicas, en su proceso de producción, y determinadas proporciones de solutos y solventes, todos, químicamente, emparentados entre sí; y si las propiedades del producto final, es decir de Glicerina, o en su defecto Dietilenglicol, son hasta cierto punto equiparables, y solo media entre ambos la potencia; esto quiere decir que su aplicabilidad en terrenos similares, sólo podría depender de las proporciones y los porcentajes de pureza que se utilicen, lo cual es obligación, no nuestra, sino del personal que utilizará nuestro producto como materia prima”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez estructurado el razonamiento, y meditado por suficientes minutos, giró la orden Tang Huang Hao, que el producto final obtenido, fuese envasado en los recipientes, y viñetado con las etiquetas previamente preparadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro distintos cargueros navegando por cuatro distintas vías marítimas del mercado internacional, partieron de Hong Kong, llevando trescientas toneladas de recipientes etiquetados como "Glicerina al 80 % de pureza". A medida que se depositó la carga en los puertos de destino: Bloemfontein, Santa María, Puerto Cortés,…., ingresaban cientos de miles de dólares en la cuenta bancaria de Glyserine Factori. Cuando el carguero Macao depositó el último de los fletes en el puerto de San Francisco, se completaron más de siete millones de dólares ingresados, a la cuenta de Glycerine Factori. Tang Huang Hao, suspiró aliviado. La empresa estaba a salvo. Miró desafiante a su entorno… No había dado magistral muestra de audacia y genio? No merecía acceder al club de los millonarios luego de esta operación? ”Enriquecerse es glorioso!” No había duda que el gran lider había heredado para él, la consigna más valiosa de la vida. Y él Tang Huang Hao, había tomado la correcta decisión. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-10304229133513617?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/10304229133513617/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=10304229133513617&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/10304229133513617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/10304229133513617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/07/la-decisin.html' title='La decisión'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpuM8xuvN6I/AAAAAAAAAHA/FOax3OJzKxA/s72-c/Dietilen.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7086388376241555832</id><published>2007-07-09T08:14:00.000-07:00</published><updated>2007-07-10T05:47:51.737-07:00</updated><title type='text'>Heredera</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpJTNI8DGnI/AAAAAAAAAG4/K64hKPrlqxU/s1600-h/Herdera.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085218414457461362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpJTNI8DGnI/AAAAAAAAAG4/K64hKPrlqxU/s320/Herdera.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una semana antes que su madre diera a luz, ya estaban vendidas las principales ofertas de atuendos y accesorios para bebé , y las ofertas de las floristerías, que inmediatamente despúes del parto, inundaron la maternal habitación de inéditas orquídeas, rosas azules, magnolias glamorosas, extraños helechos, virginales tulipanes, frondas diversificadas, en fin, de una abigarrada selva inflorescente, cuyos perfúmenes mezclaban el aroma de los pechos suculentos de la señora Marcote, que era el mismo aroma de la recién nacida. El más reciente vástago de la prole Ortega, que en este entonces es ya suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creció la bebé entre exquisitas esencias, pensados artilugios de estimulación psicomotora, seleccionados néctares, nutritivo pan y buena leche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, no faltaron en su entorno los televisores y consolas de videojuegos, pero a éstos, según consejo de su propio padre, no se aferró la niña como a tabla salvadora. El tiempo corre cada vez más veloz. A cierta edad resultan cosas vulgares, habiendo dado a la inteligencia lo que tenían que dar se vuelven anticuadas, pasadas de moda; cosas a las cuales se aferran sólamente chicos para los cuales el tiempo no discurre, chicos indigentes de cultura, a cuyos ojos prometen no abrirse jamás los horizontes que se muestran a las gentes de progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Internet como en la telefonía móvil, no descubrió ella dóciles confidentes, insondables depósitos de cuitas adolescentes. Su padre le hizo entender en ellos rápidamente, los perfectos medios para hacer negocios, los perfectos hilos para sujetar imperios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las cosas propias de la adolescencia, se le vió echar alas de plumaje resuelto, llegado el momento de tomar sus propias decisiones; siendo feliz en los resultados felices, y cuando nó, experimentada en el fracaso, remontar airosa más allá de las adversidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces se le vió perder la singladura, cercana siempre al timón, con la vista fija sobre el rumbo previamente trazado, daba a entender hacia su entorno que había en ella, también el don del mando, adivinándose en ese perfil, su faceta constructora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Belleza hay en ella suficiente, sin duda, la puede atestiguar ella misma en su reflejo, y no se ocupa de hacerla resaltar, le basta saber que ahí está, solitaria y natural como la voz que canta a capella, ya le ha traído amantes, amor. El amor, si ahí está tambien, pero eso tampoco la desvela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso descubrió el padre, su propio rostro reflejado en el espejo de ella. Entendió que la sucesión basada en el simple hecho de la primogenia había llegado a la obsolescencia; que la sucesión sobre la base de las cualidades, encontraba en el actual momento la vigencia de su propio tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reparó en la muchacha la afición a montar y concursar, entonces, mandó construir en sus terrenos de amor paternal el más grande centro hípico, en donde ella cosechase sus propias medallas, en el marco de la contienda internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya puesta en la vía de futura emperatriz, vuela a Londres a formarse en empresariales, el tiempo corre, el futuro no es algo lejano, ya domina cuatro idiomas, español, inglés, francés e italiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cuestión de crear imperio, el imperio está ahí: dosmil setecientas once tiendas en Europa, doscientas cincuentiseis en América, cuarenta en oriente próximo, cuarenta en Africa, y sesentiocho en Asia.&lt;br /&gt;No distribuidoras de productos alimenticios, tecnologías, electrodomésticos, máquinas o medicinas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho antes su padre descubrió la mina que hay detrás del poder adquisitivo y los gustos de la gente fina. Esta gente no necesitaba pan para el hambre del cuerpo, no el líquido vital para la resequedad del alma, ni siquiera el arte vanal de sutil orfebrería, sino bragas, sostenes, calzoncillos, calcetines, el completo ajuar del último grito internacional de lencería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y había que afinar el carácter estratega, para asegurar que aquella mano femeninamente conductora dirigiese en su momento la magna empresa a su prometido término, y aquella inmensa nave, remontando tormentas y borrascas, arribase a buen puerto un buen día feliz. De modo pues que la niña en llegando a dieciocho años habría de comenzar su carrera al nivel de una simple empleada administrativa, en cualquiera de las cedes: New York, Singapur, Hong kong, París, Moscú…? Ahí donde el buen sentido se mostrase decidido y rotundo. O talvez ese mismo buen sentido le hiciese decantar hacia un largo periplo que le llevase a visitar cada una de la plazas de el vasto imperio alrededor del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como quiera que sea, defina ella destino o itinerario, hacia allá volará en su privado avión, discretamente elegante, como una pasajera normal, casi incógnita; es que de su padre ha aprendido que la discreción, el tacto, el bajo perfil le protegerán más eficientemente que cincuenta guardaespaldas, el lujo y la ostentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras y resumidas cuentas, Marta Ortega, veintitrés años, virtual heredera del imperio Zara, el octavo en volumen capital mundial, no es la muchacha típica, que Serrat pensó para siempre atrapada ”los domingos en la hípica”. Tampoco es la muchacha infeliz que sucumbió a la maraña de ”a las doce en José Luis”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7086388376241555832?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7086388376241555832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7086388376241555832&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7086388376241555832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7086388376241555832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/07/heredera.html' title='Heredera'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RpJTNI8DGnI/AAAAAAAAAG4/K64hKPrlqxU/s72-c/Herdera.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2180413764401250006</id><published>2007-07-02T09:10:00.000-07:00</published><updated>2007-07-03T09:44:55.890-07:00</updated><title type='text'>Las circunstancias</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rokjyo8DGmI/AAAAAAAAAGw/7osw7mHtb7A/s1600-h/Indigente.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082633007354026594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rokjyo8DGmI/AAAAAAAAAGw/7osw7mHtb7A/s320/Indigente.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los dos últimos años que Hermógenes Hidalgo vivió en el penal ”La Esperanza”, comenzó a caminar apoyándose en un bastón. La diabetes le provocó hipertensión, la hipertensión le provocaba mareos, y la artritis le inflamaba las rodillas. Ciertas particularidades de la vida le negaron que pudiese llegar a conocer la fecha de su nacimiento. Otro tipo de particularidades le enseñaron sin embargo, a calcular la verdadera edad de los hombres en las arrugas que se forman en los extremos de la cara junto a los oídos. Cuando presintió cumplir los sesenta años de edad, hubo de hacer un formidable esfuerzo para pedir hablar con el alcaide. La vida del penal le había revelado el secreto de la desinhibición y la audacia, pero en el marco de la dictadura militar, para pedir audiencia ante la aicaidía, la audacia requerida es ya a otro nivel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los interminables meses que le llevaron insistir en la petición y esperar respuesta, los dedicó Hermógenes a reconstruír, una y otra vez los hechos que le llevaron a envejecer en el penal. A muy pocos hombres los envejece el tiempo, a muchos otros, las circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gavetero de madera desconocida, fabricado por manos inexpertas, era el lugar más seguro y decente para guardar las escrituras del predio, propiedad suya producto de una herencia lejana. Colocadas a la par, las páginas de las escrituras sobre el suelo, formando un cuadrángulo, bien podrían cubrir la totalidad de la superficie de la propiedad de Hermógenes Hidalgo, en donde vivía con su mujer y dos críos. En este caso, lo minúsculo no era sinónimo de nimiedad, porque el predio estaba situado dentro del perímetro urbano de la ciudad. Para el colegio de arquitectos, técnicamente se trataba de un predio rústico, baldío, enmedio del que se alzaba una precaria vivienda, el cual conjunto se ubicaba justo en el ángulo donde la ciudad necesitaba tomar un aire cosmopolita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día, desde que pintaba la madrugada hasta caída la noche, incluso sábados y domingos la familia Hidalgo al completo, permanecía en los alrededores del mercado central, ganándose el pan. Esa noche, poco después de llegar ”a casa”, de un auto negro bajó un hombre desconocido. A la débil luz del único bombillo, lo vió llegar Catalina.&lt;br /&gt;–Hermógenes! Te buscan! –le dijo su mujer.&lt;br /&gt;-Traigo esta orden de desalojo, del ministerio de urbanismo –dijo el hombre.&lt;br /&gt;-Tengo mis escrituras!&lt;br /&gt;-A ver, muéstralas!&lt;br /&gt;Era una sola habitación, dividida por dos canceles. A la par de la cama estaba el gavetero. El gavetero no tenía cerradura. Un simbólico candado guardaba la entrada cuando la vivienda quedaba sola. Hermógenes abrió la gaveta superior, tomó las escrituras y las mostró al hombre. El hombre las leyó detenidamente, hizo apuntes en una libreta. –Informaré al ministerio, a ver que dice –dijo al marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, siempre a horas tempranas de la noche continuaron los acontecimientos. El escenario era exactamente el mismo, con la única diferencia que el hombre que se bajó del auto era otro, pero dijo las mismas palabras en el mismo tono autoritario. Se dió el mismo diálogo, pero esta vez cuando Hermógenes abrió la gaveta, no encontró las escrituras! No había nada! Entonces fue que se apoderó de él una mezcla de pánico e ira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Te voy a descuartizar, hijo de la gran puta! –gritó, y corrió a donde guardaba el machete. El hombre también corrió de regreso hacia el auto. El machete tampoco estaba donde Hermógenes solía dejarlo. Salió precipitadamente en pos del hombre, tomó una piedra que estaba en el suelo cerca de la puerta. El auto partió velozmente. Hermógenes lanzó la piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Probablemente que la piedra no alcanzó el auto, pero fue el factor desencadenante del accidente –argumentó fundamentalmente la acusación, durante el juicio en el que desembocó todo aquello.&lt;br /&gt;De oficio, la defensa por el contrario, basándose en lo dicho por el otro conductor, atribuyó al alcoholismo del motorista ministerial, el accidente. El otro conductor declaró que al haberlo encarado, percibió en él, el inconfundible aliento etílico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La defensa esgrimió también la versión del delegado ministerial: -él sufrió un ataque de miedo insuperable; dando voces histéricas salió corriendo de la vivienda de los Hidalgo, abrió bruscamente la portezuela. Era una noche de bochorno. El chofer con la cabeza echada atrás, dormitaba aletargadamente. Una mosca le urgaba tranquilamente la nariz.&lt;br /&gt;Y esgrimió además, la declaración del chofer ministerial: -el delegado cerró ruidosamente la portezuela del vehículo y le gritó directamente al oído:&lt;br /&gt;"vámonos, que nos matan!". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El pánico, está hartamente demostrado, actúa en cadena, como lo hace una reacción nuclear! Él, en un acto reflejo, pisó a fondo el acelerador, sin fijarse que en el cruce de la calle había un letrero de precaución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegó la vida en el penal. Sin escrituras no había nada que hacer. Catalina vino a decirme que el desalojo se llevó a cabo en forma pacífica. Qué iban a poder una mujer y dos niños, contra el cuerpo de policía…? Los primeros dos años venían una vez al mes Catalina con los chicos. Al tercer año la niña creció, se juntó con un policía destacado en oriente, y rápido se llenó de hijos. El marido es celoso, la domina y no quiere que salga de la casa.&lt;br /&gt;Pasados cinco años, creció el niño, se fue hacia el norte, y no ha vuelto a regresar. Tampoco han habido noticias de él.&lt;br /&gt;Catalina conservaba alguna hermosura todavía. Una mujer hermosa no es conveniente que viva sola, por eso no la odio desde que dejó de venir, luego de cumplidos seis años en este maldito penal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente medio año después que Hermógenes pidiera por primera vez audiencia con el alcaide, le fue concedida la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué quieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quiero saber cuántos años de condena me restan. Quiero saber si moriré en el penal!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcaide, joven y recién estrenado en el cargo, quiso hacer gala de minuciosidad. Se dirigió parsimoniosamente a los archivos, tomó el expediente entre sus manos, leyó detenidamente, una y otra vez, organizó una no muy breve conferencia con dos secretarias. Se pasaban entre sí el expediente, leían, discutían en voz baja, y dirigían disimuladas miradas de reojo al presidiario. Por fin, después de notoria inflexión respiratoria, el alcaide se dirigió de nuevo a Hermógenes para decirle:&lt;br /&gt;-tú no estás condenado, estás en preventivo a la espera de juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermógenes: -Todo papel importante lo guardo con celo. Muchos años guardé las escrituras de mi propiedad. Muchos años he guardado los papeles del juicio, vea, aquí están.&lt;br /&gt;De la bolsa de la camisa extrajo el legajo de papeles, los desdobló cuidadosamente, y alargó la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcaide leyó una sentencia absolutoria, firmada por la señora juez del juzgado número uno de lo penal, veinte años atrás. La sentencia dejaba claramente establecido que nunca se demostró que la piedra que lanzó Hermógenes, haya sido la causa de que el vehículo del delegado ministerial, colisionara con otro que circulaba en dirección perpendicular, doscientos metros más allá de donde cayó la piedra lanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermógenes Hidalgo no era de muchas luces, ni de mucha instrucción. Apenas sabía leer, y no sabía el significado de la palabra ”absolutorio”. Y sin embargo, luego de un vértigo fugaz, fue capaz de preguntar:&lt;br /&gt;-y si no soy culpable, entonces porqué he vivido veinte años de mi vida en este presidio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez el alcaide tomó entre sus manos el código penal, no quería acumular un error más, lo hojeó lentamente, leyó y releyó algunos párrafos hasta estar plenamente seguro de la contestación que iba a dar, y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-el problema principal está en que estas preguntas que me haces hoy a mí, deberías haberlas hecho a la alcaidía, un día después de concluído el juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al borde del desfallecimiento replicó Hermógenes:&lt;br /&gt;-dígame entonces señor alcaide, cómo tendrá que solucionarse mi caso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcaide: -ves esa puerta que da a la calle?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermógenes: -sí la veo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcaide: -firma esta orden de libertad, sal hacia afuera, y no vuelvas más por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas sabía leer Hermógenes, pero entendía cómo funcionan las cosas bajo un régimen militar. En el penal, el instinto de sobrevivencia le había impartido lecciones especiales. En su celda guardaba tesoros, no de valor económico, más bien sentimental. Sin embargo y de inmediato, luego de firmar esa orden de libertad sin duda alguna extemporánea; apoyado en su bastón alcanzó la puerta, salió a la callle y se marchó sin volver a mirar hacia atrás. Instintivamente se dirigió en busca del predio que le fue expropiado veinte años antes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque el penal se sitúa a escasa distancia de la ciudad, Hermógenes llegó ahí a los tres días, hambriento, sediento, harapiento, pues lo único que llevaba en los bolsillos era la orden de libertad. Ni un sólo céntimo! Se sentó en la cuneta de la calle aledaña. Esta calle no estaba cambiada; pero en el área donde había estado su predio, y más allá, el paisaje era totalmente otro. Pululaban muchos autos alrededor de un conjunto de grandes edificios, en donde entraban y salían muchas gentes. Grandes transparencias hacían de paredes y multiplicaban los rayos del sol. Detuvo a un transeunte y le preguntó: -qué es ahí?&lt;br /&gt;-Es un metrocentro! Ahí puede usted comprar de todo, desde una hamburguesa, hasta un artilugio de alta tecnología!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso sentado en la misma cuneta, luego de que uno de los guardas del metrocentro le impidiera la entrada, por harapiento, tuvo la sensación Hermógenes Hidalgo, que no eran veinte años los que pesaban de más sobre su espalda, sino cien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos dicho que al hombre le envejecen, más que el tiempo, las circunstancias. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2180413764401250006?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2180413764401250006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2180413764401250006&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2180413764401250006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2180413764401250006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/07/las-circunstancias.html' title='Las circunstancias'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rokjyo8DGmI/AAAAAAAAAGw/7osw7mHtb7A/s72-c/Indigente.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-1250753507507351970</id><published>2007-06-25T01:34:00.000-07:00</published><updated>2007-07-24T00:50:30.346-07:00</updated><title type='text'>La segunda parte de la declaración</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rn9_7ZEGrDI/AAAAAAAAAGo/4MMc46-KXlQ/s1600-h/Linchamiento.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079919563014319154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rn9_7ZEGrDI/AAAAAAAAAGo/4MMc46-KXlQ/s320/Linchamiento.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No hace mucho robó notoriedad un desconocido japonés al afirmar que la historia había llegado a su fin. María Lucrecia Tonalá, psicóloga guatemalteca, espontáneamente fue más allá, y mientras atestiguaba los hechos que se estaban desarrollando la tarde del viernes quince de junio en el pequeño poblado de Camontán, doscientos kilómetros al este de ciudad de Guatemala, predecía que la historia nunca ha existido. Hubo alguien de entre la multitud que polemizó audazmente con ella, induciéndola a que sin llegar a retractarse, matizara diciendo que, es posible que la historia exista, pero sólo en apariencia. Hasta el día de hoy lo sostiene. Ella se basa menos en argumentos, y más en los hechos atestiguados: -si el ser humano –dice-, persiste en la abominable conducta de su principio animal, significa que no hay historia!..., que el ser humano nace, vive y muere, totalmente estancado, incapaz de dar un paso adelante en el tiempo...! Se tapó nariz y boca con un pañuelo, para acercarse a la masa sanguinolenta que en vida se llamó Mariana Interiano Recinos. Se movía cuidando de no remover las piedras que acabaron con esa vida, porque aún no había llegado el juez a reconocer la escena.Después se dirigió hacia la multitud que tenía cautiva a Jesusa Interiano, hermana de la difunta, y a otra mujer desconocida. No pudo llegar, se lo impidió la policía. La enardecida multitud, a la vez, impedía a la policía llegar hasta las cautivas. Alguien mandó traer gasolina para quemarlas vivas. La gasolina no fue suficiente y sólo les provocó quemaduras de segundo grado.Llegaba otro bidón de gasolina a los amotinados para completar la tarea, pero al mismo tiempo llegó a Camontán, un nutrido refuerzo policial desde Chiquimula. Pudo entonces la policía, sobreponerse a los amotinados y rescatar a las dos mujeres que fueron enviadas al hospital. La opinión de María Lucrecia, fue refutada posteriormente a los hechos, por un colega suyo, de la siguiente manera: ”la existencia de la historia es incontrovertible, mas cuando la autoridad del Estado se degenera hasta perder su razón de ser, la sociedad humana tiende a regresar a sus instintos primitivos… … Hay quienes han sido capaces de escudriñar el futuro, y han podido ver, sin embargo, que siendo como es, totalmente inaudito, que el hombre viva para siempre cautivo del execrable círculo vicioso que significa la intermitente regeneración y degeneración de las autoridades, llegará el momento en que el Estado, tendrá que desaparecer para que vivamos en paz. Tendrá que desaparecer el Estado, y cuando desaparezca, comprobaremos que la historia existe!”.&lt;br /&gt;En su primera declaración, Jesusa Interiano y su amiga, se han mostrado ofendidas por el populacho. Ellas no han hecho otra cosa que obedecer un impulso hasta cierto punto –afirman-, humanitario. El que obedeciendo a ese impulso se involucren las pautas establecidas por la oferta y la demanda del ”libre mercado”, es un hecho fortuito, que no es posible dejar de aprovechar, como es lógico….”Si una labor altruista que te dicta el corazón, te dá oportunidad de ganar dinero, dejarías de hacerlo? Verdad que nó!?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ninguna de las embarazadas con las que se pactó la entrega de sus críos a cambio de dinero, se coaccionó de algún modo. Todo ha sido llevado a cabo pacíficamente y de buena manera. ”Cierto es que no hay posibilidad de saber a qué clase de gente han ido los críos a parar, porque claramente no hay capacidad de hacerlo; pero todo mundo sabe, por lógica, que los que se deciden a comprar un niño, son gentes de dinero. Y lo que todo padre desea para cualquiera de sus hijos es que se críen en un ambiente en el que nada les falte”. El que se haya tratado con gente de muchas comodidades se puede comprobar, en que al llegar al lugar donde se hacía entrega de los críos, llegaban ellos en autos muy elegantes de ventanas oscuras, y nunca dejaron de entregar a cambio, más dinero del que antes se había pactado….. ”. Además la gente mala se conoce a la legua. La gente mala es mal hablada tiene pelo hirsuto renegrido, y cara de indio. Por el contrario, ellos se muestran gente de buen decir, galanes, de piel despercudida, se ve que no necesitan andar bajo el sol para tener lo que tienen!… Qué es más humano? Que una madre desesperada lance al crío al cagadero, lo abandone en un basurero…, o en cambio lo entregue a gentes adineradas que necesitan un niño?…. Exacto! Cabe la posibilidad que no se sepa cuántos de ellos irán a parar al poder de mentes desquiciadas, que les maltratarán hasta la muerte; que les obligarán a ser usados como objetos sexuales; o como chivos expiatorios de ritos satánicos! Cabe! Pero eso escapa a las posibilidades de cualquier control, incluso de las autoridades competentes! Eso no se pueden impedir, ni por la vía de las adopciones legales. Son cosas que sucedan o no sucedan, están en la voluntad de dios…!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte de la declaración, ha dividido a las autoridades, a los oyentes, y a los periodistas. Para la inmensa mayoría, esa segunda parte es prueba contundente de culpabilidad; para unos pocos, entre ellos la psicóloga María Lucrecia, cabe la posibilidad que esa segunda parte, sea equiparable a la declaración que es producto de poderosa coacción, en donde el secuestrado es capaz de aceptar cualquier tipo de acusación, por absurda que sea, con tal que cese la coacción, y las torturas de que es objeto….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inmensa mayoría de quienes se han enterado de lo dicho por las acusadas, aseguran que la historia de esa segunda parte de la declaración se originó la tarde del jueves catorce de junio, cuando, habiendo salido la pequeña Alba Michelle Díaz, de su casa, a por unos comprados, ya no volvió a regresar, y su cadáver fue encontrado al siguiente día en un barranco de las afueras del poblado.Unos pocos, y con ellos la psicóloga María Antonia Tonalá, sugieren que la historia de esa segunda parte de la declaración, podría haber tenido su origen en otra declaración, previa y extemporánea: la aseveración del jefe policial de Camontán, de que al cadáver de la niña le faltaban órganos internos. A partir de allí surgió el rumor que era evidente que se trataba de otro caso más de robo de órganos humanos, y se originó allí mismo el tumulto que se dirigió hasta la casa de las hermanas Interiano, consecuencia de todo lo cual, y ya estando las sobrevivientes en condiciones de declarar, han aceptado ser ellas las autoras de haberse llevado, con engaños, a la niña, pero lo único que hicieron con la pequeña Alba Michelle fue, dicen, ”ponerla en manos de unos doctores”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-1250753507507351970?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/1250753507507351970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=1250753507507351970&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1250753507507351970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1250753507507351970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/06/la-segunda-parte-de-la-declaracin.html' title='La segunda parte de la declaración'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rn9_7ZEGrDI/AAAAAAAAAGo/4MMc46-KXlQ/s72-c/Linchamiento.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2700203019599939385</id><published>2007-06-18T05:20:00.001-07:00</published><updated>2007-06-19T00:48:37.311-07:00</updated><title type='text'>La dosis</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RnZ4l5EGrCI/AAAAAAAAAGg/AfbGyLCQalk/s1600-h/Crack.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077378222275341346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RnZ4l5EGrCI/AAAAAAAAAGg/AfbGyLCQalk/s320/Crack.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En la comisaría del distrito sur, A Marcelo Franco da Silva le están aplicando la más terrible tortura que conocen los policías de Sao Paulo: en pleno síndrome de abstinencia, no le dejan llegar la dosis diaria de crack que le envían sus compañeros de pandilla. La ha pedido de rodillas haciendo el bendito con las palmas de las manos juntas. Bañado en llanto ha besado los zapatos a jefes, y hasta a los agentes más rasos. Ha ofrecido sus servicios como sicario, como verdugo, pero es inútil. Lo tienen aislado porque en sus accesos de furia ataca todo lo que se le cruza por delante. Si no se le cruza nada, se lanza a estrellarse contra las paredes de la celda, y cuando cae al suelo, se queda así, de bruces todo el dia o toda la noche. Y en esa posición aulla largas horas como lobo bajo la luna llena, o ruge como león hambriento. Después llora desconsoladamente como un niño extraviado. Al día siguiente, o a la siguiente noche, se puede adivinar en él cierto alivio, cuando se da a gemir como doliéndose de un dolor profundo, por horas interminables; pero es un alivio pasajero, pues al cabo de cierto tiempo, vuelve a implorar entre gritos y llanto, para luego recaer en prolongados accesos de furia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo Franco da Silva es torturado de esa manera (el método, por extremadamente cruel, rara vez se aplica a un recluso), porque ha cometido un crimen que el cuerpo de policía considera de lo más aborrecible: ha matado a un guarda miembro del sindicato. Este crimen es tan imperdonable, como imperdonable es que un perro ataque a su mismo amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le niega el hálito de vida. Qué es Marcelo Franco da Silva sin su ración diaria de crack? Nada! Absolutamente nada! Incapaz siquiera de sostener un arma entre sus manos! Incapaz de lo que le afirma su propia hombría: satisfacer sexualmente a María Teresa! Sin esa dosis diaria, da Silva es lo que es, una piltrafa humana y nada más!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo no va depender del crack la existencia de Marcelo, si ésto fue lo que le abrió los ojos al mundo…? Antes era un ignorante, que no entendía nada de la intrígulis de la existencia humana!&lt;br /&gt;No fue el crack el que le hizo ver que habían formas de olvidar el hambre, cuando no hay nada qué comer…?&lt;br /&gt;No fue el crack el que le hizo ver que el mundo es abigarrado, abundante de matices, y no es un único gris como le percibía él antes de fumar el primer porro…?&lt;br /&gt;No fue el crack el que introdujo a Marcelo en el significado de la palabra amor…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo Franco da Silva llegó a la adolescencia sin saber el significado, de esa palabra, y de muchas otras palabras, hasta que se cruzaron en su mísero camino las piedras de crack. La paz, y la fortaleza interna de que se vió inundado luego de aspirar ese humo blanco y acre, le indujo a entender que más allá del hambre y la sed, más allá de las groseras palabras autoritarias de los más fuertes que él, están los ojos de las niñas! Y qué bellos resultan los ojos de las niñas cuando se les mira detenidamente! Y cuanta emoción nos invade cuando los ojos de las niñas nos devuelven la mirada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos hombres se civilizan alrededor de una planta, un cultivo que les satisface las necesidades del cuerpo y las necesidades del espíritu, como aquellos pueblos asiáticos alrededor del trigo; como los nahua alrededor del maíz; o como los beduinos alrededor de la palma datilera; lo mismo que los polinesios alrededor de la palma cocotera!…. Porqué no habría de civilizarse Marcelo Franco da Silva alrededor del crack, si el crack le satisface como ninguna otra cosa puede hacerlo, las necesidades del cuerpo y del alma…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue el crack el que dió a Marcelo las primeras nociones de una jornada laboral muy bien retribuida…?&lt;br /&gt;Le bastaron unas cuantas semanas laborando como último eslabón de la cadena distribuidora de crack por las calles de Sao Paulo, para realizar el sueño de su vida: poseer su propio televisor, su propia consola de música, su propia chavola, su propio revólver, y la consideración del vecindario!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La importancia de esas cosas le resulta indiscutible. No son los filmes policiacos, los melodramas, los que le han revelado las entrañas de la condición humana?; los que le instruyen en el vital arte de la sobrevivencia…?&lt;br /&gt;No es la consola de música lo que atrajo hacia él a María Teresa? La niña más bella del mundo, que es a la par del crack, la otra razón de sus existencia!&lt;br /&gt;No es el revólver, más que cualquier documento legal, lo que le ha dotado de un nombre, una reputación, el respeto y el respaldo de la policía…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Teresa ha nacido al mundo para que Marcelo se transforme en el gorrioncillo que pica su alpiste, humildemente, en la palma de su mano. El rostro duro de Marcelo, la cicatriz que le corta el pómulo derecho, los tatuajes del pecho, y la facilidad con que extrae el revólver, hacen de María Teresa, en todo Sao Paulo, intocable, respetable.&lt;br /&gt;A las gentes del vecindario, a sus compinches, a sus clientes, a los simples transeuntes que encuentra a su paso, el talante de Marcelo provoca una mezcla de temor y aversión, pero ante María Teresa él se transforma en un niño ansioso, simpático, ávido de cariñitos; y María Teresa tiene todos los cariñitos del mundo para él. Ese rostro duro cruzado de cicatrices a ella no le espanta, por el contrario, le dá la seguridad de un aura protectora. El nunca le ha dicho a ella, pero ambos lo saben: cualquier intruso que intente interponerse entre su mutuo idilio, se enfrentará irremisiblemente al cañón de su revólver. Y ambos saben, sin necesidad de decirlo, que la existencia de María Teresa en este mundo, depende de la fidelidad que ella guarde a él. Fidelidad que se demuestra en que nunca falten los cariñitos, las palabras dulces y amables. Ambos saben, sin decirlo, que en el plomo que se aloja en el tambor del revólver de Marcelo, se esconde el justiciero guardián de la fidelidad de María Teresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para beber a placer de la exclusiva fuente de amor que es para él María Teresa, yendo al dancing los fines de semana, además de la dosis diaria, Marcelo se coloca una dosis complementaria de anfetamina. Esta mezcla tiene la propiedad de dotarle de todas las cualidades que María Teresa necesita en él, para ser feliz: le vuelve incansable, poderoso, influyente, cariñoso, e invulnerable… A veces, el dinero se ha agotado, pero dice María Teresa: -tengo hambre!&lt;br /&gt;Entran a un restaurante, comen, ya saciados, él muestra el revólver al mesero, las cicatrices del rostro, los tatuajes del pecho, para luego salir a la calle tranquilamente.&lt;br /&gt;Dice ella: -abordemos un taxi!&lt;br /&gt;Abordan un taxi, al final del viaje vuelve él a mostrar el revólver, las cicatrices, los tatuajes, y el taxista se da por bien librado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madrugada después del dancing dijo María Teresa: -entremos al cine! Justo va comenzar la cinta!&lt;br /&gt;Entraron, se acomodaron, tomados de la mano se dieron un beso apasionado. El recostó la cabeza en el hombro de ella, para decirle una vez más con palabras susurradas al oído, que él nació al mundo cuando ella apareció en su vida. María Teresa, acariciándole tiernamente el pelo, callaba con la vista fija en la pantalla. Exactamente a mitad del filme, dijo ella: -tengo sed! Me antojan un refresco y unas palomitas de maíz. Como cumpliendo una orden, se levantó Marcelo del asiento y se encaminó hacia la sala de espera. Se paró ante la máquina de refrescos. Echó mano a la billetera, buscó y cayó en la cuenta que no tenía dinero. Ni un solo céntimo! Por un momento le invadió un profundo sentimiento de impotencia y desventaja, pero sólo por una fracción de segundo, pues contaba con la ventaja de estar en trance de invulnerabilidad. Por sus venas circulaban aún, trazas de crack mezclado con anfetamina.&lt;br /&gt;Con el revólver en la mano, se dirigió al expendedor de entradas, le apuntó a la cabeza, conminándolo a entregar la recaudación de la noche. El expendedor le entregó lo recaudado: cincuenta mil reales en billetes y monedas. Se dirigió a las máquinas, con algunas monedas sacó dos refrescos y dos bolsas de palomitas de maíz. Apareció el guarda del cimematógrafo. Haciendo uso de la doctrina del ataque preventivo, Marcelo le disparó en el pecho la parada completa del revólver. Entró a la sala de proyección, se sentó amorosamente al lado de María Teresa, le entregó un refresco y una bolsa con palomitas de maíz, le dió un beso, cruzó las piernas y se dispuso a disfrutar del resto del filme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda sociedad tiene su lugares sagrados, vedados incluso a la acción policial. En Sao Paulo lo son, como los prostíbulos, las salas de proyección de los cinematógrafos, no por el hecho que la gente los considere divinos, sino por la enorme influencia política que tienen ante el Estado, los dueños del negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hizo presente la policía, reconoció el cadáver del colega que estaba tendido en la sala de espera, y los agentes se dispusieron a esperar pacientemente a que terminara el filme. Enmedio de la multitud que abandonaba la sala de proyección, venían tomados de la mano Marcelo y María Teresa. Él comenzaba a sentirse cansado. María Teresa reparó en que habían manchas de sangre en las ropas de él. Marcelo Franco da Silva se palpó el revólver en la cintura, recordó que había gastado todos los tiros, que ya no le sobraba ninguno, y ante la superioridad numérica de la policía, se limitó a levantar las manos. Necesitaba la siguiente dosis para recuperar la invulnerabilidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2700203019599939385?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2700203019599939385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2700203019599939385&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2700203019599939385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2700203019599939385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/06/en-la-comisara-del-distrito-sur-marcelo.html' title='La dosis'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RnZ4l5EGrCI/AAAAAAAAAGg/AfbGyLCQalk/s72-c/Crack.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2643303763096021577</id><published>2007-06-13T02:29:00.000-07:00</published><updated>2007-06-13T02:30:38.054-07:00</updated><title type='text'>El crujido</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rm-5NJEGq_I/AAAAAAAAAGE/p7dvwWFfxV8/s1600-h/Riada+2.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075478940492409842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rm-5NJEGq_I/AAAAAAAAAGE/p7dvwWFfxV8/s320/Riada+2.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El terremoto hizo que de las entrañas del Cerro Pelón saliera un colosal crujido que todos los pobladores de las partes bajas escucharon; pero que ninguno de ellos supo describir despúes de ocurrido. -Fue algo espantoso –dicen, si se les pregunta, y desvían la mirada hacia otro lado, como queriendo olvidar. En efecto, los ruidos pueden ser olvidados, porque se almacenan en zonas difusas de la psiquis, pero lo que no podrán olvidar esos pobladores por mucho que lo intenten, es la enorme grieta que se abrió a lo largo del cono del Cerro Pelón, porque esa grieta es visible desde la distancia, y desde muchos ángulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se temió la erupcción de un momento a otro. Y ante la desidia, se hubo de amenazar con la insurrección para que el gobierno se dignara enviar algún experto vulcanólogo, a que diera su criterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay porqué alarmarse –dijo el experto-, no se observa alguna evolución volcánica, lo que sí puede verse a simple vista es que, la deforestación de las faldas, y la subsecuente erosión de largos años, contribuyeron en mucho a que el suelo y el subsuelo se descompactaran con el movimiento sísmico, en otras palabras, el cerro podría derrumbarse de un momento a otro... Y sin embargo mediante obras valoradas en unos cuarentisietemil dólares y una vasta acción reforestadora, podría reducirse el riesgo en un noventicinco por ciento, y conjurarse la amenaza.&lt;br /&gt;Dicho ésto, el vulcanólogo, regresó a la capital, y no volvió a dar muestras de vida, jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cundió la alarma. De derrumbarse el cerro, el alud sepultaría las poblaciones: Brisas de Sol, Atlacatl, Las Mercedes, Cantón San José…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En busca de los cuarentisietemil dólares que eran necesarios, se acudió al alcalde. El alcalde mostró a los pobladores los libros contables, para que pudiesen constatar por ellos mismos, que las arcas municipales estaban totalmente vacías. Se acudió al presidente. –Imposible! El presupuesto remanente, de la nación, servirá para reforzar la armamentización del ejército! Razonemos! El día que ese cerro se derrumbe y esas poblaciones sean sepultadas, tendrá que ser el poderío bélico del ejército, el obligado a acometer las tareas estratégicas de rescate! -explicó el primer mandatario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo acto de presencia la estación lluviosa. La saturación de agua en el suelo, podría provocar, de un momento a otro, el anunciado derrumbe. Vivían en tensa espera los pobladores de las partes bajas, no dormían, dormitaban con la vista puesta en las faldas del cerro.&lt;br /&gt;Las correntadas que bajaban por quebradas y desfiladeros, arrastraron grandes rocas, lodo, árboles, arena, durante la estación.&lt;br /&gt;Rocas, lodo, árboles, y arena, arrastraron las correntadas cinco inviernos seguidos; y como el cerro no se derrumbó, lo echaron al olvido todos, alcalde, presidente, vulcanólogos, y hasta los mismos pobladores volvieron a la rutina y se acostumbraron a mirarlo otra vez con cierta indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En noveintiocho años que tengo de vivir entre estos cerros, nunca ví nada semejante! –se le oyó decir al viejo José Rodas, bajo la primera lluvia del sexto invierno caída sobre el Cerro Pelón.&lt;br /&gt;Hurgaba entre los fangosos escombros de lo que había sido su casa, y yá no dijo más, se le quebró la voz y lloró en silencio.&lt;br /&gt;Eran las cinco de la mañana, comenzaba a clarear. Había llovido toda la noche. Poco antes del amanecer, un alud de rocas y troncos arrastrados por la correntada, hizo colapsar las paredes de bahareque. Haberes domésticos, y trojas con el maíz y los frijoles de todo un año de trabajo, fueron anegados en menos de cinco minutos. En cinco minutos el agua fangosa llegaba hasta el cuello. Fue un verdadero milagro que estuvieran con vida, José Rodas, y Maura, casi tan vieja como él, pero su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entre la devastación, surgían llantos lastimeros, voces graves llamando a gritos a sus seres queridos. No se oían niños. Generalmente en los desastres, los niños casi no lloran, por el contrario, tienden a enmudecer.&lt;br /&gt;Desde tres puntos distintos, se dejaban oír desgarrados gritos de mujer: señal inequívoca que hay muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los poblados cercanos, ya había cierta movilización hacia la parte afectada, parientes y amigos se sumaban al rescate de víctimas y haberes de entre la catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido la primera lluvia. Las poblaciones de la zona baja del Cerro Pelón son sólo una de trecientas ochenta zonas de riesgo ante la estación lluviosa, que hay en la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el gobierno central se debate, que los factores responsables de la tragedia escapan a la jurisdicción del Estado, debido a que en el ámbito global, se dieron tres acontecimientos de gran envergadura aparentemente no vinculados entre sí, pero con resultados decisivos. El primero de ellos es que el Servicio Metereológico Nacional no anunció lluvias torrenciales, porque el Servicio Internacional no veía lluvias por los cuatro rumbos de las proximidades atmosféricas. Este acontecimiento lo sitúa el gobierno como consecuencia de otro mayor: el Cambio Climático Global ha vuelto inútiles los métodos tradicionales de lectura del comportamiento meteorológico. Ultimamente, desde la perspectiva satelital, se leen veinte grados Celsius, donde hay cincuenta, y cincuenta donde hay veinte; baja presión en donde hay alta, y alta donde hay baja; se ven tormentas en la completa calma, y calma en la formación de las tormentas. En consecuencia, el Servicio Nacional, pronosticaba lluvias torrenciales, no para esa fatídica noche, sino para dos semanas despúes de lo sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercero de esos acontecimientos, se dió pocos días después del desastre, pero su carácter vinculante es, según el gobierno, a todas luces innegable: en Puerto Heiligendamm, Alemania, se reunieron las ocho mayores potencias industriales del planeta, para declararse, por razones exclusivamente económicas, incapaces de reducir las emanaciones industriales. Estas emanaciones son directamente responsables de el Cambio Climático Global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hubiera preferido que me hubiera arrastrado a mí la correntada, y no nuestros fijolitos, nuestro maicito! –Levanta los brazos hacia el cielo el viejo José Rodas e increpa-: porqué señor te empeñas en castigar a los más pobres? Ahora qué vamos a comer? Quieres matarnos de hambre? No lo merecemos! Hemos trabajado duro! Será mejor si me envías la muerte fulminante!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nó diga eso papá! –le reprendió Maura- No ofenda a Dios! No llame más desgracias de las que ya tenemos!&lt;br /&gt;Ella también buscaba entre los escombros, lo que fuera rescatable. Estaban a salvo porque fueron de los primeros que saltaron de la cama, cuando escucharon otra vez, como seis años atrás, el terrible crujido que sale de las entrañas mismas del Cerro Pelón, y que esos pobladores tratan inutilmente, cada día que pasa, de olvidar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2643303763096021577?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2643303763096021577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2643303763096021577&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2643303763096021577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2643303763096021577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/06/el-crujido_13.html' title='El crujido'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rm-5NJEGq_I/AAAAAAAAAGE/p7dvwWFfxV8/s72-c/Riada+2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-1877802796491145466</id><published>2007-06-04T04:43:00.000-07:00</published><updated>2007-06-04T04:45:16.375-07:00</updated><title type='text'>La secta</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RmP7HIjcMrI/AAAAAAAAAE8/-o1LRt-yr_8/s1600-h/Secta.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072173705323098802" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RmP7HIjcMrI/AAAAAAAAAE8/-o1LRt-yr_8/s320/Secta.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ayer, poco antes de la hora del almuerzo, abandoné la casa de mi prima Zahayé, después que habíamos bebido el té. Ante ella había desnudado todos mis sentimientos. No escatimé ni uno sólo de mis secretos. Cuando ya había andado un buen trecho, corrió tras de mí hasta alcanzarme. Me tomó del brazo con desesperación. Yó volteé hacia ella. Su pecho se agitaba violentamente. Me miró horrorizada los ojos y me dijo en un grito contenido para que nadie más oyera: -Doaa Khalil! En el fondo de la taza en que bebiste, según la posición en que quedaron las hojas del té, se puede leer claramente: una vorágine de piedra hay en tu destino!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debo negar que al principio, también me invadió el terror, pero tras la sorpresa inicial, se posesionó en mí cierta sublime serenidad, como cuando se bebe el té del bulbo de las amapolas, y pude responderle a Zahayé Jalil: -dos cosas debes tomar en cuenta: una es que el destino es imposible de evadir; la otra es que, si por algún accidente movemos las hojas del té que quedan en el fondo de la taza, después del último sorbo, entonces esas hojas no dirán la verdad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fogón cocinaba un caldo de lentejas, y el pequeño Sahald quedaba solo. Sin que su rostro abandonara la mueca de terror que había en él, mi prima, dedicó una mirada compasiva hacia mí, agachó la cabeza, y se volvió otra vez corriendo con la vista fija en el suelo. Corría, volteaba a verme, y volvía a correr. Llegó a la entrada de la casa, el cuerpo entró, pero su cabeza quedó en el quicio de la puerta, desde donde me miraba insistentemente hasta que me perdí de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás he menospreciado, como más de alguno de mi propia casa dá a entender, la tradición ancestral trasmitida a mí por Aswad Khalil, mi madre. Ella dice que me está prohibido mirar directamente los ojos de los hombres que no pertenecen a mi casa. –Qué he de hacer para vencer la tentación? –he preguntado.&lt;br /&gt;-Piensa siempre en la última consecuencia. Esa consecuencia tiene forma de un vendaval de piedra –dice ella, pero también me ha aleccionado acerca de la infinita trascendencia que hay en saber escuchar la voz con que nos habla el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me pregunta el corazón: -en qué lugar del mundo al que pertenece mi casa, y del mundo al que no pertenece mi casa, no cierne sobre el destino de cada mujer una tormenta de piedra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo qué día me dijo el corazón: -mírale los ojos a Ahamedmaiá. Le miré; él me miró, y desde entonces, ni él ni yó podemos dejar de mirarnos directamente a los ojos. Ahamedmaiá no pertenece ni a mi mundo, ni a mi tradición, ni a mi casa; y el día cada vez más cercano en que yo repudie mi mundo, y encambio me acoja, al mundo de él, a su libro, a su tradición, y me convierta en una de sus esposas; él podrá protegerme de las piedras que vengan de mi casa, aunque también me ha dejado en claro sin lugar a dudas, que si incurriere yó alguna vez en el pecado de la infidelidad, él mismo no podría librame de las piedras con que me sepultarían los de su propia casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yó, nunca podría ser infiel a él, simplemente porque después de el padre Yazahadán, creador del universo infinito, el corazón me dice que está Ahamedmaiá, sólo él, y nadie más que él. Además que si un día fuese desatada sobre mí una vorágine de piedra por voluntad de Ahamedmaiá, sería para mí, la muerte feliz, y más feliz aún, si esa vorágine viniese directamente de sus propias manos, esas manos que modelan a su exquisito y soberano gusto, la mujer que hay en mí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es irrefutable desde todo punto de vista que sólo hay dos mundos posibles: nosotros, y el resto de los hombres. Me apego al estricto sentido del término, en el entendido que la mujer es un apéndice del hombre. Una simple costilla, según vostros, hijos de Adán. Nosotros somos estirpe diferente a Adán, hacia quien no nos une lazo de parentezco alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atributo vuestro es la confusión. Llamáis Levante a lo que es Poniente y viceversa. Sois vosotros los que os ubicáis al Levante de la tierra, y no nosotros, ni aquellos otros de vuestros hermanos, que habitamos lo que tomáis hoy por Oriente. Que sois Levante, lo indica el hecho que habéis predominado desde que Adán os echó al mundo, y predominaréis mientras esté vuestro sol en el zenit, y aún en el temprano declive de ese sol; mas cuando hayáis consumado vuestra fatídica obra, los mares de la tierra sean ciénegas hediondas, el aire se haya vuelto irrespirable, todo verdor haya perecido, cuando los hijos de Adán hayan inducido el suicidio general de su propia estirpe, y en consecuencia, donde había luz de sol, imperen las tinieblas, entonces será el Poniente de vuestro propio sol, y será el tiempo de nuestro porvenir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…El tiempo de los seres que hoy día alimentamos nuestros estómagos con viandas cultivadas en campos que el uranio de vuestras bombas y vuestros medioa agroindustriales, han vuelto venenosos y radiactivos. El tiempo de los que justo ahora nos alimentamos con peces que capturamos en ríos infectados del mercurio y los metales que habéis vertido en sus aguas. El devenir de los que hoy bebemos agua contaminada con arsénico, heces fecales, y desechos industriales. El porvenir de los que respiramos hoy las emanaciones tóxicas de vuestras fábricas; de los que nos medicamos con vuestros medicamentos adulterados. En fin el tiempo de aquellos que adaptados a todo tipo de venenos (lo que no mata engorda!), sobreviviremos a la hecatombe universal con que nos regaló el prometedor Levante de los hijos de Adán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos calificáis de secta!… Y no lo negamos, porque somos el privilegiado grupo que sobrevivirá para contar esta nefasta historia que habéis escrito vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero porqué renegáis vosotros mismos de reconocer vuestras propia sectas? Acaso vuestros conglomerados no son conjuntos de sectas innumerables? … Cada nación, cada país, cada religión, cada empresa, cada partido político, es una secta. E igual que las muñecas rusas, dentro de cada secta otras sectas, y dentro de éstas, otras, y otras sectas, y así hasta el infinito…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos acusáis de perversos, porque matrimoniamos nuestros hijos a una edad temprana, muchas veces impubers, o aún neonatos; mas en ello ahorramos la pena que los sacerdotes hagan de la pederastía un secreto artículo de su particular fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mienten quienes aseguran que nuestras fronteras se extienden sólamente desde Diarbekr, pasando por Bitlis y terminan en el Cáucaso, porque a estas alturas del tiempo discurrido, no hay ya límite alguno que nos encierre. En todos los países de la tierra están los nuestros hurgando basureros a cielo abierto, en busca de qué comer; habitando las márgenes de los ríos hediondos, pescando en las playas ahí donde el mar muere envenenado; mitigando su sed bajo la lluvia ácida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentís al acusarnos de violentos! Cuándo habéis visto gente nuestra azuzando alguna guerra de rapiña? O azuzando una guerra fraticida, como las guerras con que vosotros, hijos de Adán, os aniquiláis mutuamente entre los mismos hermanos que sois, sin necesidad que venga a hacerlo algún enemigo externo…? Desde luego que hay, como en todo, excepciones, como el caso de esos tristes soldados , provenientes de un desconocido país centroamericano que se sumaron a los invasores de Irak; mas ellos no deben ser escarnecidos, pues antes que victimarios, son obedientes, y son de los que, refiriéndose a ellos mismos, dijo su compatriota, Escobar Velado: ”no saben siquiera de donde viene el semen de sus vidas inmensamente amargas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco somos misóginos. Lo que en verdad ocurre es que reconocemos en la infidelidad el peor de los vicios, y éste anida con gran facilidad en la mujer. No fue Eva el germen de la perdición de la estirpe de Adán? Y no me refiero a la infidelidad de la carne, pues ésta es hasta cierto punto, subsanable mediante un justo arreglo económico; me refiero a la infidelidad a la tradición, que es imperdonable, porque significa la traición de el espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apedrear a la traidora, en modo alguno es signo de crueldad; por el contrario es la más elevada muestra de piedad, puesto que la contundencia de la piedra de la tierra que es santa, no tiene otro efecto que inducir la mentempsicosis, que a su vez procura la purificación progresiva de un espíritu que ha cometido el terrible yerro de traicionar la tradición de sus mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada cierto tiempo se dá lapidación a una traidora entre nuestra gente, y solamente después de un juicio justo, en donde a la acusada se dá oportunidad de la defensa más efectiva que existe: el silencio! Quien mucho habla mucho yerra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio vosotros; podéis sacar la cuenta? cuántas mujeres lapidáis en vuestros territorios, cada día que pasa?; porque lapidación no solo es la contundencia y el efecto de la piedra! Es lo mismo o peor, lapidar con la punta del zapato, o con los nudillos del puño, o con la punta de un cuchillo! No pocas veces, la contundencia de la sola mirada y de las solas palabras, conlleva mucho más crueldad que la inocente y callada piedra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos acusáis de impiedad, porque yo Kazam Ahlik Ukbahr, cierto es que no vengo de visitar la tumba de mi hija Doaa Khalil, pues para nuestros muertos, cementerio y tumba es la tierra entera. Vengo en cambio de visitar el lugar donde fue restaurado el honor de mi casa, por la acción piadosa de las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, desde mucho antes cualquiera de los nuestros podía presentir que el destino de la carne y los huezos de ella, era servir de pasto a las aves carroñeras, y a los chacales montaraces, pues desde una edad muy temprana se mostró de risa fácil y alborotada. Mostraba más habilidad que los chicos para trepar un árbol, para cruzar un río, para escalar la montaña. Descuidaba los quehaceres de la casa, por jugar a la pelota con varones. Aprendió a leer y a escribir, sin necesidad que nadie le enseñara (siendo cosa prohibida a mujeres). Cierta mañana la sorprendí montando, el potro garañón (lo cual es también prohibido a las mujeres), que yó mismo nunca pude domar. Tomaba el cuello del animal apaciblemete, le susurraba dulces palabras al oído, y la misma bestia le ofrecía el lomo para que ella saltara sobre él. No había pregunta para la que no tuviese respuesta, y siempre tenía respuesta para toda pregunta que surgiese; pero lo peor de lo peor que hubo en ella, es que a pesar de las enseñanzas y aprensiones de su madre, insistía en mirar abiertamente y con cierto desafío, las pupilas de los hombres…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… El pecado no existe, como no existen el bien ni el mal. Eso es un invento de los hijos de Adán. Sólo existe el error, esto quiere decir que las innumerables sectas vuestras, no son más, ni menos piadosas o justas, de lo que es la secta nuestra, la única diferencia está en que vosotros que decís ser el Poniente de la geografía, pertenecéis al Oriente de vuestro propio tiempo; y nosotros, que también nos ubicáis, como a otros de vuestros propios hermanos, al Levante de la geografía, pertenecemos en realidad al Poniente de los tiempos de vuestro propio mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-1877802796491145466?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/1877802796491145466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=1877802796491145466&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1877802796491145466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1877802796491145466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/06/la-secta_04.html' title='La secta'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RmP7HIjcMrI/AAAAAAAAAE8/-o1LRt-yr_8/s72-c/Secta.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7401395258370877257</id><published>2007-05-28T01:08:00.000-07:00</published><updated>2007-05-29T05:03:42.032-07:00</updated><title type='text'>La celada</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlqXeojcMoI/AAAAAAAAAEc/KSF4MCXqW38/s1600-h/contrabajo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5069530883096851074" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlqXeojcMoI/AAAAAAAAAEc/KSF4MCXqW38/s320/contrabajo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlqQ94jcMnI/AAAAAAAAAEU/4MTQ13sHHu0/s1600-h/contrabajo.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No pocos renombrados grupos musicales ejecutan ahora con contrabajos electrónicos, pero en Nueva York, Tarik Ibn Osman Shah, resistió abandonar su viejo instrumento acústico. El saxofonista Pharoa Sanders, las cantantes Abbey Lincoln y Bety Carter, todos ellos grandes estrellas del jazz, que muchas veces han actuado acompañados por el contrabajo del maestro, coinciden en que no es la calidad del instrumento, sino la inefable espiritualidad de su ejecutante, lo decisivo, para que Tarik Ibn Osman Shah sea catalogado entre los mejores del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A toda elevada espiritualidad Satanás le tiende trampas, y Tarik Ibn Osman Shah no fue la excepción. Pero el cotizado contrabajista, a diferencia de otros grandes espíritus, mostró un flanco débil, que aprovechó implacable el príncipe de las tinieblas: leía mucho... al Korán, pero obviaba otros libros sagrados importantes, como pueden ser, Los Veda, El Popol Vuh, u otros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiese servido de mucho, a Tarik, aquel capítulo de un libro distinto, en el que, habiendo subido el pescador de Galilea a la terraza más alta del templo, aparece Satanás, y le dice: -muéstrame que eres hijo de Dios, lanzándote al vacío, y venga un coro de ángeles a detenerte en la caída. Advirtiendo en las tenebrosas pupilas la malicia, y en las necias palabras la celada, replicó el pescador: -vete de mí Satanás! No me tentarás con tus necedades!.&lt;br /&gt;Siendo así pues, que fue el tentador y no el tentado, quien cayó despeñado desde la elevada terraza del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hace poco, tejiendo la leyenda, con su voluminoso contrabajo a cuestas, en sus pausas, se daba Tarik también el tiempo suficiente para tratar de desentrañar ese enigma que todo hombre trata de resolver mientras vive: ”en donde está echada la raíz primaria de la guerra…?”&lt;br /&gt;-Esa raíz no es religión contra religión, sino clase contra clase! –dijeron los marxistas.&lt;br /&gt;-No se trata de choque de civilizaciones, mas bien debe de haber una alianza de civilizaciones!, –escuchó decir a los socialdemocratas.&lt;br /&gt;Se dejaron oír los leninistas: -no es cuestión de Oriente contra Occidente! Es cuestión de el asalto de los pobres, al poder de los ricos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nos hace ineludible hacer la diferencia entre espiritualidad, y religiosidad. La espiritualidad de Tarik Ibn Osman Shah es desde siempre, su religiosidad no obstante, según todos los indicios, de hace poco; consecuencia de no haber podido descifrar el enigma de la guerra en las palabras que decían los marxistas, ni en las palabras dichas por socialdemócratas y leninistas.&lt;br /&gt;El enigma lo descifró Tarik, sin embargo, escuchando el discurso presidencial. Dijo el presidente: -Dios me ha dado el mandadato de ir a la guerra y bombardear!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conmovido, el maestro contrabajista, se vió obligado a replicar: -el que dá semejante mandato no es mi Dios! Allá donde está mi raíz, en el lugar exacto donde están cayendo las bombas y muriendo mis hermanos, allí está mi Dios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloró amargamente. Acto seguido fue y buscó refugio en al Korán, que había enseñado a leer a sus antepasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aconteció pues, que en ese refugio se presentó Satanás tomando la forma de agente secreto del Federal Bureau of Investigation, disfrazado de combatiente musulmán, y le tendió a Tarik la siguiente celada: -demuéstrame que eres de los nuestros, aportando una parte sustancial de tu patrimonio a la guerra santa!&lt;br /&gt;Humildemente Tarik negoció el monto de lo que sería su aportación económica.&lt;br /&gt;-Demuéstrame tu devoción jurando fidelidad eterna al ideólogo del derribo de las torres gemelas, nuestro lider!, –dijo Satanás por segunda vez.&lt;br /&gt;Humildemente Tarik juró fidelidad eterna, con la mano puesta sobre al Korán.&lt;br /&gt;-Demuestra nuevamente tu devoción, procurando un campo de entrenamiento para nuestros guerreros, en plena área metropolitana de Nueva York!, –le incitó por tercera vez el agente disfrazado de combatiente, que en verdad era Satanás reconvertido!&lt;br /&gt;Y el maestro contrabajista dijo: -sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarik Ibn Osman Shah espera juicio en la cárcel de Manhattan. No le está permitido, como él quisiera, consolarse, desgranando notas de entre las cuerdas de su contrabajo. Sus compañeros del gremio de músicos no le visitan, le han dado la espalda porque demostrado está: la guerra santa destruye los centros nocturnos donde ellos se ganan la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, que es uno de los contrabajistas más cotizados del mundo, mata entonces el tiempo, componiendo partituras para que su hermano Antoine las ejecute al piano, afuera, en los clubes nocturnos de Nueva York. Los guardas deliberan acerca de prohibírselo, dada la posibilidad de que esas partituras encierren en clave, soflamas islámicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta lo que se es capaz de entender, sin embargo, en las calles de la capital mundial del arte contemporáneo, en su formalidad, el Islam, de la misma manera con que se autoimpone la carencia de todo tipo de interpretación plástica del cuerpo humano y en general, de la naturaleza, se impone asimismo la carencia de todo género de música. De modo pues, no es música propiamente; es la melodiosa entonación, el poderoso timbre con que el almuédano llama a los fieles, desde lo alto del alminar, lo que provoca la hipnótica agitación belicosa de los combatientes de la guerra santa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarik Ibn Osman Shah, mientras espera, ya lee otros libros. Es presumible que a estas alturas, haya podido leer ese capítulo, en que el pescador de Galilea evadió la celada que le tendían sus enemigos diciendo: -vete de mí! Satanás!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7401395258370877257?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7401395258370877257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7401395258370877257&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7401395258370877257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7401395258370877257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/05/la-celada.html' title='La celada'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlqXeojcMoI/AAAAAAAAAEc/KSF4MCXqW38/s72-c/contrabajo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-3039665533504387307</id><published>2007-05-21T02:18:00.000-07:00</published><updated>2007-05-22T04:42:02.752-07:00</updated><title type='text'>El código</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlFkNojcMmI/AAAAAAAAAEM/KCfIuPI3lCY/s1600-h/codigo.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlFkNojcMmI/AAAAAAAAAEM/KCfIuPI3lCY/s320/codigo.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5066941241155662434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tocante a lo que es una secuencia de símbolos que encierra un mensaje en código secreto, o lo que es un texto críptico, si se calcula exactamente, con cuanta frecuencia se repite cada signo, en relación a, con cuanta frecuencia no se repite, sobre la base de un denominador común, y se vuelve sobre el procedimiento con cada signo distinto, y en cada repetición se aumenta progresivamente el común denominador, luego de lo cual, se plasman las frecuencias e infrecuencias obtenidas, sobre coordenadas cartesianas, y la gráfica resultante se interpreta correctamente, se accede entonces a la complejidad del signo, y con ello, se ha dado el primer paso a descifrar el secreto encerrado en la secuencia, o código que nos ocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este primer paso consiste en dilucidar si estamos ante una jerigonza sin sentido, o caso contrario, ante un lenguaje coherentemente codificado, o cifrado. El segundo paso es acceder por el mismo método a la complejidad de la palabra de la lengua utilizada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frecuencia e infrecuencia de cada signo, y de cada palabra, dan forma a la complejidad idiomática, que denota los idiomas más, y los menos, evolucionados. El lenguaje químico de los vegetales, alcanza el grado uno de complejidad. El lenguaje de los delfines y el de las aves prénsiles, alcanza el grado cuatro, los idiomas asiáticos alcanzan el grado nueve, y el inglés el grado ocho, o talvez el siete, dependiendo de la benevolencia filológica con que se le analice. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La complejidad cero señala el umbral de la ausencia de idioma, puede indicar por el contrario, un bramido, un retumbo, una descarga de fusilería, una estampida de bisontes, un ruido cualquiera. La complejidad tendiente a los números negativos en un código, podría incluso tratarse del absurdo elaborado por un ser humano, presumiblemente con la intención de despistar o enloquecer, a quien trate de descifrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien domine la complejidad idiomática del Arameo, por ejemplo, será capaz de diferenciar, los auténticos evangelios, de toda la gama de falsificaciones que existen. Quien haga lo propio con el español colombiano, será capaz, por ejemplo, de diferenciar las mínimas correcciones, y acotaciones hechas por auxiliares; de los textos escritos directamente por la mano del autor de ”Cien Años de Soledad”. &lt;br /&gt;En fin, quien domina determinada complejidad idiomática, es capaz de descubrir, en esa lengua, una simple frase escrita en cualquier circunstancia por un autor determinado, o por cualquier persona particular; pues el estilo literario, o el estilo de la escritura simple, es la más fiable de las múltiples ”huellas dactilares” que diferencian a cada individuo perteneciente al género humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El completo dominio de la complejidad universal de todas las formas idiomáticas existentes, le permitía a Francisco de Asis, el diálogo fluido con plantas y animales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clave secreta menos sofisticada, es decir, menos indescifrable, es la que está elaborada en base a un texto conocido, por ejemplo, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Cada palabra del texto base está numerada; el código secreto es una secuencia numérica, cuya lógica está en la correspondencia de la cifras de esta secuencia con la numeración de las palabras, y de otros símbolos del texto tomado de base.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo esto era del conocimiento de Thomas Beale, oriundo de Bristol, Inglaterra, porque fue justo él, quien elaboró esta teoría, que jamás fue publicada (hay actualmente, sin embargo, numerosas versiones de la teoría Beale).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las vicisitudes que implican aún hoy día el código que tomó el nombre Beale, arrancaron presumiblemente, durante las primeras semanas del año 1817, al sur de los límites de la unión, en la ciudad de Santa Fe. Las deudas hacían estragos entre la treintena de buscadores de oro, que veían en Thomas Beale, el gurú de el áureo nirvana. En toda la región, sin embargo, y con todos los oficios del gurú, no habían encontrado más que arcilla roja. El hambre conspiraba junto a ellos para asaltar el banco, huír hacia el norte y cruzar la frontera. Nunca llegaron al hecho, porque el alguacil, curtido en mil batallas, intuía algo en el aire, y mantenía a sus hombres en pie de alerta las veinticuatro horas del día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta las truchas se muestran esquivas en el río Guacochi,  que corre no lejos de la ciudad, a cuyas orillas ha levantado su choza Tarah Yuto, que caza, pesca en solitario, y pertenece al pueblo taraumara. Aguardando las trampas colocadas, se toma el tiempo necesario para instruír a Thomas Beale, acerca de cómo el hombre es capaz de sobrevivir al hambre, y visualizar su destino, yendo por la huella de los hongos que crecen de las plastas de boñiga, que dejan tras de si, una manada de bisontes; de cómo el hombre puede servir de médium, para que se manifiesten los espíritus del desierto que habitan la savia del peyote, que son capaces de conducir a quien les pide, a los yacimientos más insólitos de oro y plata.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cruzó una manada de bisontes hacia el norte, Tarah Yuto recogió sus cosas y se fue tras la huella, Thomas Beale se dispuso a seguirle, y los buscadores que desfallecían en Santa Fe, se dispusieron a seguir a Thomas Beale. El alguacil suspiró aliviado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorridas doscientos cincuenta millas, ligeramente hacia el noreste, alimentándose de carne de bisonte, bebiendo el agua de sus abrevaderos, combatiendo enfermedades y penalidades con los hongos de la boñiga, y habiendo pernoctado en el corazón del valle de los cheyenes del sur, la mañana siguiente les despertó con una deslumbrante iridiscencia aureoplateada que bajo el influjo de los rayos del sol, desprendía de los desfiladeros de la montaña que tenían al lado oeste. Entonces se prosternaron ante Tarah Yuto, y le besaron humildemente los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entre sus aperos juntaron diez espejos, cinco navajas de afeitar, ciento cincuenta dólares en monedas, ocho cuchillos, veinte anzuelos, cuarenta yardas de cáñamo, quince camisas, dos docenas de botones para camisas, ocho agujas capoteras, dos yeguas, un garañón, cinco lazos vaqueros, diez cinturones de cuero, cinco hebillas para cinturones, cinco lámparas de queroseno. Con todo esto, fueron en busca del jefe cheyene Nane Amarok, y celebraron con él, un confuso contrato a perpetuidad para juntar las pepitas de oro del suelo, y extraer las vetas de plata de las paredes de los desfiladeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al calor de las primeras pepitas juntadas y las primeras vetas explotadas, surgieron tres bandos: los partidarios de juntar la totalidad del producto en un lugar común para hacer la repartición al finalizar definitivamente la explotación (liderados por Beale); los partidarios de repartir equitativamente el producto, al final de cada jornada; y los partidarios de que cada quien se quedase con el producto de su propio trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fracasadas las negociaciones, se abrió paso a las hostilidades, se establecieron tres campamentos-cuarteles de distinto signo, sobre las faldas de la montaña oeste, los tres, adoptaron la misma división del trabajo: un grupo sobre el metal, y otro sobre las armas, vituallas y logística. Tarah Yuto ejercía de mediador entre los tres bandos, y de embajador único de los tres bandos ante el jefe Nane Amarok.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de tres años de labor, la montaña oeste ya no mostraba iridiscencia cuando le bañaban los rayos del sol. Se había transformado en una montaña opaca y cualquiera.&lt;br /&gt;Resultado de intermitentes guerras y acuerdos, sólo quedaba en pie el bando de Thomas Beale, pero tan diezmado (Beale, y dos hombres más, envejecidos prematuramente, enfermos y con demasiados traumatismos en el cuerpo), tal que los mismos cheyenes tuvieron que transportar sobre sus hombros, la totalidad del metal acumulado hacia el depósito, que Nane Amarok sugirió a Beale, por intermediación de Tarah Yuto: la gruta de Anamaquiu, el alma de las profundidades de la tierra, situada en el inaccesible corazón de la montaña del lado este del valle de los cheyenes del sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacían el camino hacia la ciudad de Lynchburg, estado de Virginia, en donde declararían a las autoridades su hallazgo, y comprarían la recua necesaria para su transportación. Cabalgando, Tarah Yuto gastaba su tiempo transmitiendo a Beal el capítulo de la cosmogonía cheyene, en que se profetiza que habría de venir el hombre blanco que se encargaría de recoger el aura del espíritu de la montaña oeste, y trasladarla a la montaña este, para que quedase ahí, resguardada por los siglos de los siglos, y con ello el gran espíritu, evitaría que la raíz de la nación cheyene, fuese arrancada de la faz de la tierra. &lt;br /&gt;El referido capítulo de la cosmogonía cheyene, concluye con una maldición: todo aquél que intente acceder al resplandor del espíritu oculto en el corazón de la montaña este, inexorablemente caerá bajo el peso de la ruina y la locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos hombres que cabalgaban detrás de ellos, gastaban su tiempo, deliberando en cual debería de ser el mejor momento de sacar fuera del juego a los dos que llevaban por delante. Ya casi a la vista de Lychburg, la discusión entre ellos cobró un tono irreversible, sacaron los revólveres, dispararon al mismo tiempo, y al mismo tiempo cayeron de sus cabalgaduras. Cuando terminaban de enterrarles, y elevar una plegaria cada cual en su propio idioma, sobre la pradera se veía una manada de búfalos cruzando hacia el sur. Tarah Yuto se fue tras de ellos, y Thomas Beale, siguió hacia la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instalado Beale en una amplia habitación de el ”Washington Hotel”, tuvo la sensación que se le venía encima de una vez, el peso de todo el tiempo vivido, de todo el cansancio, los desvelos, los traumatismos acumulados por largos años. Tuvo que aceptar que tenía la vista tan nublada que le costaba leer las cosas que él mismo anotaba sobre el papel, que el pulso le temblaba tanto que llegaba a desconocer sus propios trazos; y sin embargo, se dio el tiempo suficiente para codificar tres asuntos esenciales: el detalle, el peso y el monto de todo lo juntado y procesado: el polvo, las pepitas, las piedras en bruto, los lingotes; despúes, la ruta a seguir hacia el inaccesible corazón de la montaña; y luego, el punto exacto en el inextricable laberinto subterráneo de Anamaquiu, señor de las profundidades de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluida esa labor, imitando a Diógenes, con ayuda de una lupa, se dio a la tarea de buscar en todo Lynchburg, un hombre honrado. Descubrió que el hombre que buscaba era el propietario del hotel en donde estaba instalado: Robert Morris. El nueve de mayo, de 1822, ante un notario, depositó en sus manos la custodia del código, por diez años plazo; pagó con polvo y pepitas de oro, todos los servicios, y se marchó con rumbo desconocido. No dejó tras de si rastro alguno.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pasados trece años, sin que el depositante diera muestras de vida, el depositario pasó a ser propietario legal del código Beal. Entonces Robert Morris contrató un equipo de expertos criptógrafos, a tiempo completo, y se entregó con avidez a descifrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la altura de 1885, poco antes de morir, las deudas de Morris, repartidas entre el psiquiatra y el equipo de expertos, ascendían a cerca del medio millón de dólares. Había un sólo resultado visible: la primera parte del código, estaba cifrado en base a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, y describía en detalle, peso y monto de lo recopilado, extraído y procesado, en total, 2921 libras de oro, y 6526 libras de plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrada la estación lluviosa, la revista ”Ciencia y Ficción”, de circulación internacional, revela dos datos aleccionadores: desde el año 1835, hasta el treinta de abril del año 2007, el diez por ciento de los criptógrafos del mundo que han existido en este período, han enloquecido idos a la ruina, o terminado sus días en las circunstancias más accidentadas; esto es exactamente el mismo porcentaje de criptógrafos existentes en el mismo período, que se han ocupado de las dos restantes partes del código Beal que no han sido, hasta el día de hoy, descifradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro de esos aleccionadores datos es que la última generación de programas criptográficos y decodificadores, desarrollados por la Agencia Central de Inteligencia, revelan que en efecto, la primera parte del código Beal, implica una complejidad idiomática de siete a ocho grados, lo cual corresponde exactamente al idioma inglés, y al estilo literario de Thomas Jefferson; mientras que las partes restantes de dicho código, implican una complejidad idiomática de menos siete a menos ocho, lo cual podría compararse, lo mismo al estruendo de la carga de un regimiento de caballería, que al profundo silencio de la noche más oscura, al lejano aullido de una fiera, al susurro de el viento entre las hojas de los árboles, o al tempestuoso eco salido de las olas del mar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-3039665533504387307?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/3039665533504387307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=3039665533504387307&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3039665533504387307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3039665533504387307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/05/el-cdigo.html' title='El código'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RlFkNojcMmI/AAAAAAAAAEM/KCfIuPI3lCY/s72-c/codigo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4337021840651085411</id><published>2007-05-14T01:49:00.000-07:00</published><updated>2007-05-15T00:38:52.405-07:00</updated><title type='text'>Los elefantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RkgjAtI_y_I/AAAAAAAAAEE/H1zBu8__5Sg/s1600-h/Elfantes.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RkgjAtI_y_I/AAAAAAAAAEE/H1zBu8__5Sg/s320/Elfantes.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064336276002425842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Exactamente tres semanas antes que desapareciera del mapa la aldea Atarlebar, algo falló al candado que aseguraba la cadena que sujetaba la pata de Oreja Partida; saltó la aldaba, y cuando la elefanta se sintió libre, se internó en el bosque, trotando jubilosa. Cuando los domadores se dieron cuenta de la fuga, ajaezaron dos elefantes machos, y se lanzaron tras el rastro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es demasiado raro que elefantes nacidos en cautiverio escapen a retornar a la vida salvaje. Oreja Partida, sin embargo, desde cachorra había mostrado esa tendencia, a eso se debía que había que encadenarla, siempre que no estuviese trabajando. A esa tendencia se debía tambien su nombre, pues en la batahola que se formó en una de sus recapturas, la estaca de una rama tronchada, ensartó la raíz de su oreja izquierda, y en el forcejeo, quedó la oreja tajada en dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un elefante macho es muy fácil seguir la pista de una hembra, por el rastro dejado en la maleza, y por el olor del sexo; Oreja Partida lo sabía, por eso en llegando al gran río, nadó corriente abajo, y el rastro quedó perdido. &lt;br /&gt;En un claro que abría paso a la sabana, al lado de la orilla contraria, alcanzó tierra, y avanzó pegada a la orilla de la selva. Encontró un bosquecillo de rafflesias, flores gigantes, bellas pero hediondas, la elefanta probó a degustar de sus enormes pétalos, le provocó rechazo el olor a carne podrida que emanaba de entre sus estambres. La primera noche en libertad, no pudo aliviar el hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer, alzó la cabeza buscando orientarse. Vió un penacho de humo vertical emergiendo desde elevaciones no muy lejanas del horizonte Era el incandescente erupto del Talang, de los innumerables hermanos del coloso Krakatoa, no el menor. Desplegó las orejas, alzó la trompa imitando la verticalidad del vaho. Lanzó un bramido profundo, y se puso en atención, a ver si percibía la contestación de alguno de sus semejantes. No escuchó nada, Volvió a internarse en la selva. Acostumbrada a comida de obrero, magra, pero puntual, desesperó el día entero, errando con el presentimiento que la selva cada vez más rala y reseca le negaba que comer. Por fin, al filo del atardecido, encontró algunos arbustos de hojas comestibles, los devoró ávidamente sin que lograsen aplacarle el hambre. Volvió a acercarse al río, bebió, y aún con el estómago insatisfecho, buscó donde pernoctar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hambre la empujó por la sabana abierta, y ahí no solo la comida era más escasa, el agua casi inexistente. Al tercer día de errar por la llanura, sin apenas comer, y nada beber, el instinto le aconsejó volver sobre sus pasos y retornar a la esclavitud abandonada. Allá el trabajo era extenuante, los maltratos muchos, la comida insuficiente pero segura. Alzó la trompa, oteó los cuatro rumbos, y cuando creyó haberse orientado, emprendió el rumbo de regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había caminado una jornada, cuando divisó a lo lejos una nube de polvo, se detuvo en seco y permaneció lo más quieta que pudo, contuvo la respiración, ordenó a su corazón que latiera al ralentí… No había duda! Eran ellos! Sus semejantes! Sus hermanos!…. Y corrió a encontrarlos, con el mismo júbilo de cuando abandonó el campamento maderero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una manada de elefantes macilentos, huezudos, llagados, seguidos por una nube de moscas, constantemente malhumorados por el hambre, la sed, y recelaron de la recién llegada. No la recibieron con el mismo júbilo que ella mostraba, no permitieron que se mezclase entre el grupo, conocían el talante de los domesticados, que el hombre utiliza para capturar elefantes salvajes, y reducirlos a la esclavitud. Era un estómago más que necesitaría consumir parte importante de los escasos recursos de las maltratadas sabanas, de la selva cada vez más rala. Fue hasta dos días después, cuando aseguraron que se conducía sola, que le abrieron las puertas de la manada. Le permitieron alternar, y compartir. No había nada que compartir, a no ser el hambre, la sed, el desespero, las llagas purulentas que les causaba el ataque de los insectos, y los constantes encuentros con el hombre. Una bandada de buitres planeaba siempre sobre ellos como una sombra inexorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como las abejas, los delfines, y ciertos hombres, hay muchas otros seres que no cuentan sus historias con palabras, sino con danzas; los elefantes se cuentan entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche no era noche de dormir. Estaba el plenilunio. Hicieron una ronda. Era una ronda tétrica. Ahí estaba Colmillo Sonto, que escapó de los cazadores de marfil, con un solo colmillo, y quebrado; estaba La Tuerta, a la que un campesino estacó un ojo para espantarla del maizal; El cojo, que no caminaba, saltaba, también estacado, de una pata, en una trampa de cazadores; El Llagas, que tenía dos balazos en el lomo, y otro en el anca, donde anidaban larvas de mosca; La Cercenada, a la que un machetazo amputó el extremo de la probóscide estando preñada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oreja Partida pasó al centro de la ronda y danzó. Los elefantes son conocidos como la más memoriosa de las especies. Concentrada totalmente en toda su capacidad mnémica, la elefanta danzó y danzó horas enteras. A medida que la danza evolucionaba, se impregnaba el instinto de los paquidermos ahí reunidos, de diversos acontecimientos protagonizados por aquellos con los que Oreja Partida había convivido antes: los elefantes en cautiverio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se supo la historia de Honalulu, la elefanta que estando por parir, fue obligada a participar en un desfile circense por la avenida principal de la ciudad de Lamphun. Cuando el parto fue inminente, Honalulu se vió atraída por la sombra de un edificio cercano. Hacia allá se dirigió, separándose de la comitiva. Atravesando la vía hacia la acera, un veloz automóvil la atropelló, quebrándole la pélvis, malogrando el parto, y sumiéndola en una agonía de semanas, hasta morir en medio de grandes sufrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cuando Humajobo, con fama de sabio y prudente, cansado de los maltratos destripó con sus patas delanteras a dos domadores que le castigaban picándole los costados con varas puntiagudas, lo que le valió la muerte por lapidación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de cuando Phlai Petch, sujetado de años a una cadena de pocos metros de longitud, por una secta fanática que veía en él la reencarnación de Ganesh, al romper sus férreas amarras, se internó pacíficamente en un barrio residencial. Sólo se encabritó cuando el pelotón de policías trató de detenerlo. En el amago de huír, estropeó la pintura del automóvil de un rico comerciante. Este exigió a la policía que disparara a matar. Fue necesaria una descarga de más de cien tiros de fusilería, y una descarga menor en la frente de Phlai Petch, para que la orden de matar quedara cumplida a cabalidad.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supo de aquellos muy frecuentes casos, entre manadas estimuladas con anfetaminas para que rindan al máximo, en las explotaciones madereras. Muchos mueren por extenuación; otros tienen que ser muertos a tiros, porque el síndrome de abstinencia les provoca una furia colosal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lejos de ese lugar, en ese mismo momento, y bajo la misma luna llena, los hombres, las mujeres y los niños de la aldea Atarlebar, también hacían la ronda alrededor de una fogata, junto a un grupo de refugiados llegados hace poco de la aldea Roworejo, situada al otro lado de la región de Bukit Barisan. Sin querer, Atarlebar se situaba estratégicamente a la entrada de la zona de cultivos que esa temporada daba los repollos más exhuberantes de toda Sumatra. Los refugiados escuchaban y contestaban preguntas de lo que a ellos había acontecido: ”por la mañana, la manada de elefantes, se internó al corazón de los cultivos de cereales, comieron y al quedar saciados se retiraron. Al día siguiente, a la misma hora volvieron, evidentemente a terminar la obra que habían comenzado. Un grupo de los nuestros armados de largas lanzas, hondas y antorchas encendidas, los atacó matando a uno de ellos. Los probóscidos, emitiendo bramidos que parecían trompetas desaforadas, contraatacaron, atropellando y aplastando entre sus patas a dos de los atacantes, pero el combate no se detuvo, duró todo el día, aunque sin mayores bajas. Al atardecer, ambas partes se retiraron a sus sitios de acampada”. El viejo Tagalulapu, que llevaba la voz cantante de los refugiados, dió un prolongado suspiro y con voz temblorosa agregó: ”fue la madrugada siguiente que irrumpieron en estampida, arrasando completamente la aldea, obligándonos a escapar casi desnudos, y dejando a nuestros deudos abandonados…!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y cómo se puede saber que esos animales se acercan en plan de ataque? –le peguntó Cilapulapu, vocero de los pobladores de la aldea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo comienza con un apenas perceptible temblor de tierra, que va haciéndose cada vez más grande y estrepitoso hasta alcanzar el nivel, como si el Tambora y el Krakatoa juntos hicieran explosión, mientras irrumpe en tierra firme el Tsunami, enmedio de un estruendo ensordecedor de trompetas desenfrenadas, como si fuesen las trompetas del juicio final…! &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La ronda de los elefantes, pasó a una segunda fase. Oreja Partida abandonó el centro, tomándolo Colmillos de Sable, líder de la manada, y danzó. Esa danza, hacía rememorar a la manada, una suerte de relación de la historia recientemente vivida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tiempo de antes, había abundante follaje y agua, para hombres, elefantes y demás criaturas, desde Sumatera Utara, hasta Sumatera Selatan, Sumatera Barat, y más allá. Hombres y elefantes, vivían en armonía, con el tapir, con Orang Hután, Orang Pendek, con las innumerables familias de seres alados, incluso con el tigre, que no bebía más sangre de la que le estaba dado a beber.  Y vino el tiempo que el hombre comenzó a devorar más selva de la que le era dado a devorar, a beber más agua de la que le era dado a beber, a desecar más territorio de lo que le estaba dado a desecar. De este modo el hombre condena a las criaturas de la selva y la sabana, a perecer de hambre y sed, y con ellos a los elefantes. El elefante no hace la guerra al hombre, solo lucha para no perecer. En este momento, los componentes de la manada en pleno tuvieron la sensacíon que habían transcurrido demasiados días sin comer y beber. Sentían desfallecer. Sus osamentas se volvían más evidentes, sus llagas más incurables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oreja Partida tuvo el presentimiento que ampliaba sustancialmente su percepción de la naturaleza animal, y la naturaleza humana. Colmillos de Sable puso fin a su danza, la ronda se disolvió. El líder se dirigió a conferenciar con los dos exploradores de la manada que acababan de sumarse al grupo. Venían de explorar la ruta de la próxima incursión. El hambre, la sed, el desespero, hacían estragos. Se plantaba ante ellos imperiosa disyuntiva: comer o perecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esa hora, refugiados y habitantes en la aldea Atarlebar buscaban también sus aposentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la luna llena completó gran arco bajo la oscura bóveda del firmamento, negras sombras invadieron la aldea y sus alrededores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es comprobado que en horas de la madrugada el sueño del ser humano alcanza el culmen. Era de madrugada y la aldea Atarlebar dormía a profundidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El viejo Cilapulapu, cuyo sueño era frágil, fue el primero en percibir, un pequeño temblor de tierra, que fue aumentando rápidamente, hasta convertirse en un retumbo tan inmenso, como si el Tambora y el Krakatoa estallasen juntos, y el Tsunami irrrumpiera sobre la tierra firme enmedio de un ensordecedor estrépito de trompetas desenfrenadas, como si fuesen las trompetas del juicio final...!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4337021840651085411?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4337021840651085411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4337021840651085411&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4337021840651085411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4337021840651085411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/05/los-elefantes.html' title='Los elefantes'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RkgjAtI_y_I/AAAAAAAAAEE/H1zBu8__5Sg/s72-c/Elfantes.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-76766556620261632</id><published>2007-05-07T06:42:00.000-07:00</published><updated>2007-05-08T09:10:30.129-07:00</updated><title type='text'>Las castas</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rj8tVTtg7cI/AAAAAAAAAD8/1ll3m7Gunzk/s1600-h/castas.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rj8tVTtg7cI/AAAAAAAAAD8/1ll3m7Gunzk/s320/castas.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061814350279404994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los gastos de la ceremonia religiosa, y de los convites a los acompañantes al entierro de su marido le lanzaron a la ruina ulterior. Pocos tiempo después, Bhaktahe se acogió al programa de microcréditos, pero el dinero recibido no lo dedicó a ninguna labor productiva, sino a ordenarse una ultrasonografía, en una clínica de la ciudad tendida en pleno corazón del valle del Ganges, para que le revelara el sexo del crío que le quedaba en las entrañas. –Femenino –fue el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al regresar a su choza techada de paja, bastante alejada del perímetro citadino, el estómago no le pedía nada, no se preparó algo de comer, salió al huerto, se sentó en un banco y con un machete labró, de un pedazo de bambú, un bastón muy delgado, de unos treinta centímetros de largo; a uno de lo extremos le dió forma de paleta de unos cuatro o cinco centímetros de ancho; esa paleta, calentada al fogón y con ayuda de un rodillo, dobló en arco. La paleta tomó forma de garra plana y chata, como una pequeña mano en posición de rascar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a salir al huerto para examinar su obra a la luz del sol, antes que éste cayera tras el horizonte. &lt;br /&gt;Prakasha la observaba detrás de unas matas de plátano, desde el lindero de su propio huerto. –Ea Bhaktahe! –le gritó-, esa cuchara que has labrado no podrá sacar una gota de sopa del caldero! la habéis labrado muy estrecha, y muy plana!&lt;br /&gt;Ella, que pensaba estar a solas: -no la quiero para eso!-, replicó instintivamente, totalmente sorprendida.&lt;br /&gt;-Entonces para qué?.&lt;br /&gt;Bhaktahe le dedicó una mirada fulminante, se dió largos segundos de meditación: &lt;br /&gt;-servirá para rascarme la espalda! –contestó, y entró a la choza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pintaban de naranja los cúmulos al poniente, deslizando el sol hacia el horizonte. Bhaktahe seguía sin hambre, pero se dispuso a preparar el té. Ella nunca había presenciado una pieza de teatro moderno, pero los acontecimientos que le precipitaron a la ruina total, le venían a la mente, ordenadamente como continuados actos de una pieza de teatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primer acto, su única hija, Ratan, es aceptada por Prakasha y su marido, para que despose con su hijo mayor, Satish, a cambio de una dote de veintemil rupias, aparte de gastos de boda, y otros regalos adicionales; de la cual dote, entregarán los padres de la novia, a los padres del novio, solamente una tercera parte, adeudando el resto, pagadero en plazo de tres años mediante letras trimestrales con una renta movible del cinco porciento mensual. Se celebra la boda cuyo ritual dura cinco días, durante los cuales, los padres de la novia agasajan con ricas viandas y regalos diversos, al pleno del clan Mirchandan, al que pertenece la familia del novio. &lt;br /&gt;En la cobertura de gastos de boda y dote, los padres de la novia invierten la totalidad de su hacienda, ganado, aves de corral, la cosecha anual de cereales, y los ahorros en metálico de toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo acto, un año después de la boda, viviendo en casa de los suegros, mientras cocinaba, Ratan sufre masiva paliza a manos de su marido y la familia de éste, le rocían de keroseno, le prenden fuego, y abren la puerta para que salga al huerto, y evitar que también la choza coja fuego. Es la culminación de el sistemático maltrato que comenzó cuando sucedió el primer impago de el resto de la dote adeudada, por parte de los suegros de Satish. &lt;br /&gt;Hacen acto de presencia las fuerzas policiales y sucede el siguiente diálogo entre el jefe policial y Prakasha, suegra de Ratan:&lt;br /&gt;-Que ha sucedido aquí?&lt;br /&gt;-Mi nuera cocinaba, cogieron fuego sus vestimentas, y he aqui el resultado!&lt;br /&gt;-Caramba! Parece haber una muy grande maldición sobre vuestra casa! Es la segunda nuera que perdéis en semejantes circunstancias!&lt;br /&gt;-Así parece ser por desgracia! Peregrinaremos una y otra vez al Río Sagrado, hasta que quede lavado el último de nuestros pecados, recuperemos así la misericordia y el favor de la Purusha, que nos da la vida, o nos la quita.&lt;br /&gt;-Ahora podréis casar por tercera vez a Satish, y la dote recibida, permitirá acrecentar vuestro patrimonio! &lt;br /&gt;-Si en su infinita piedad, los Devas nos conceden sus mercedes, así será, y nuestro hijo Satish tendrá una nueva esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe policial, firmó el acta redactada por su escribiente, y dió por zanjado el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de este acto, o quizá en un acto aparte, después de un año más de continuados fracasos agrícolas, cuya causa parece estar en un clima cada vez más extraño y trastocado, y en que el agua de los regadíos, pierde progresivamente su isipidez y transparencia, el marido de Bhaktahe, trata inutilmente durante un par de meses, de combatir con alcohol la depresión anímica de que es objeto. Llegado al delirium tremes, opta por beber un cuarto litro del potente hierbicida, Malation, y muere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la secuencia anterior, existe un acto complementario de el que Bhaktahe misma es protagonista, pero ya no alcanza a visualizar.&lt;br /&gt;Alertado por un intenso hedor que sale de la choza de Bhaktahe, de nuevo hace acto de presencia el jefe policial con sus hombres. Con el auxilio de los vecinos derriban la puerta de la choza, y encuentran a la mujer, muerta, desnuda de la cintura hacia abajo, enmedio de un charco de sangre; un delgado bastón de bambú le emerge del vientre. Horrorizados, los vecinos retroceden ante el espectáculo; algunos vomitan. Prakasha fija la vista en la posición del bastón de bambú y exclama: -ya decía yó que era una bruja maldita, inclinada a rituales inícuos.&lt;br /&gt;El consejo de sacerdotes rápidamente se puso de acuerdo en exceptuar de exequias religiosas al cuerpo de la muerta; se le llegó a negar el piadoso acto de la cremación a causa de las iniquidades en que había muerto, por lo cual su alma errará por mucho tiempo y al final reencarnará en una alimaña ponsoñosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, existe además un acto ulterior en el que los protagonistas son el médico encargado de la autopsia, y el jefe superior de policía. Conversan de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Medico: “... Intentó asimisma hacerse un legrado con una espátula arqueada de bambú, cuando ya el feto estaba muy desarrrollado. El arco de la espátula atrapó el notocordio fetal, desgarrando la pared uterina, sobrevino la hemorragia, todo lo cual y el dolor, le impidieron extraer de nuevo hacia fuera del útero la espátula de bambú… Típico! Los parias se rigen por sus propias normas, que suelen ser Insólitas, terribles, impredecibles!...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jefe policial: “... El aborto de neonatos femeninos es aberrante! En Bhali Annandpour, en lugar de sobrar mujeres, hacen falta; por cada cien hombres hay ahí cincuenta mujeres! Ahí son los padres del novio los que pagan dote a los padres de la novia!… Los hombres de Bhali Annandpour deberían buscar esposa a la profundidad de los valles del Indo y el Ganges, donde las mujeres son población excedente…!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Médico: “... Lo que usted propone podría ser posible, en caso que el desequilibrio ocurriese al interior de una sola varna (casta)… La ley es Eterna... Se nace sacerdote, guerrero, comerciante, artesano, o paria intocable para siempre jamás, por los siglos de los siglos!... La copulación entre personas de diferentes varnas, es el más abominable de los anatemas...!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jefe policial: “... Entiendo que las varnas quedaron legalmente disueltas en 1947...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Médico: “... El tiempo es sólo latencia, lo real es la eternidad, no hay otra medida del tiempo más que lo imperecedero, no hay un antes ni un despúes, todo es perdurable...!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jefe policial, con la mirada vaga: “... No hay solución posible...?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Médico, con énfasis: “Lo dicho, dicho está!!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro intentó la réplica de algo. La severa mirada del médico, sin embargo, le hizo recordar, algo esencial que había obviado: la despercudida piel y la profesión de su interlocutor indicaban clara pertenencia a la varna de los brahamanes, los que nacieron de la cabeza y la boca de Brahma; mientras él pertenecía a la varna de los sudra, que nacieron de entre las uñas de los dedos de los pies de Brahma. Entonces calló, y ya no dijo nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-76766556620261632?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/76766556620261632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=76766556620261632&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/76766556620261632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/76766556620261632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/05/las-castas.html' title='Las castas'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rj8tVTtg7cI/AAAAAAAAAD8/1ll3m7Gunzk/s72-c/castas.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7669760750467744217</id><published>2007-05-03T05:49:00.000-07:00</published><updated>2007-05-04T00:37:06.623-07:00</updated><title type='text'>El óvulo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rjnc_Dtg7YI/AAAAAAAAADc/_tphuKR5NHY/s1600-h/namnl%C3%B6s.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rjnc_Dtg7YI/AAAAAAAAADc/_tphuKR5NHY/s320/namnl%C3%B6s.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060318632213540226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hasta el caserío Mizata, levantado con láminas y deshechos industriales a la orilla del mar, llegó el auto que esperaban con algunas personas a bordo. “Aquí le traemos las cenizas de su hijo”, le dijeron a María. Ella hizo un cuenco con las manos para recibirlas, pero no se las depositaron directamente en las manos, las cenizas venían en una cajita de madera. Se reunieron familiares y vecinos alrededor de la cajita y lloraron sobre ella. Era el día trece de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdas Luis Fernando? Eras educado, laborioso, amable, buen hijo, buen hermano, amigo leal… religioso eras; y sin embargo tu país, tal como hace con tus parientes y amigos, a tí también te rechazó, se negó a permitirte la integración social y económica. Te condenó a vivir los veintiún años de tu escasa vida en la pobreza extrema, sin la menor oportunidad de trabajo y salario, justos. A duras penas ganaste el certificado de noveno grado. La causa no era que fueses holgazán, divagado, falto de inteligencia. La causa se llama marginación, o exclusión social&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué día te diste cuenta, Luis Fernando, que eras un extraño en tu propia tierra? El día que te rechazó la mujer que amabas, porque eras pobre? El dia que te cansaste de buscar, infructuosamente un empleo adecuado a tus aspiraciones? El día aquél que a pesar de un mes de ardua labor, tu familia no tenía que comer? O fue el día que sentiste en tus cercanías el acoso pandillero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, Luis Fernando, el mundo de hoy está patas arriba, porque los pobres son rechazados en la propia tierra de sus ancestros; y sin embargo a los señores de la libre empresa y la economía, o a soldados de fortuna, así provengan del norte o de el otro lado del mundo, no hablen nuestra lengua, y ostenten nombres impronunciables, les basta fotografiarse con un sombrero de palma en la cabeza, para adquirir derechos de ciudadanía, y más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te gustaban las palabras, solías jugar con ellas. En la escuela aprendiste a percibir el poder que encierra una simple palabra bien dicha, bien escrita, aunque no el suficiente poder como para  llegar a saciarte el hambre del estómago, darte unos zapatos nuevos, o colocarte un par de dólares en el bolsillo, pero te divertías diciendo, o escribiendo palabras que por el sólo hecho de decirlas o escribirlas, causaban asombro entre la gente. &lt;br /&gt;Siempre te intrigó que una palabra puede ser a quien la escucha o lee, sal en la herida, manjar, o miel, puede ser mano amorosa, o puñal traicionero, puede significar prisión, o libertad, extravío o brújula, oscuridad o luz, pero sólo en muy contados casos las solas palabras te podrían dar los dólares que necesitas para comer. “Seré abogado”, dijiste al comprenderlo, “periodista, o talvez profesor!”. Lo primero que había que hacer era encontrar un empleo que te permitiese estudiar y trabajar. Cúantas veces lo intentaste sin resultado alguno…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa vez que pronunciaste el discurso en memoria del obispo asesinado, tus condiscípulos te aplaudieron emocionados; los profesores te felicitaron, la compañera que tanto te gustaba te miró con ojos arrobados; disfrutaste un breve instante de gloria, pero al salir de la escuela comprobaste no sin cierta amargura que seguías tan pobre como siempre. Y la pobreza de tus hermanos te preocupaba más que la propia pobreza tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar que en cada zambullida hay que jugarse la vida, y la jornada te deja exausto durante varios días, sacar ostras del fondo rocoso del océano, sí que dá de comer, y dá para comprar ropa y zapatos, pero como te gustaban las palabras, tus hermanos te dispensaban de ir con ellos a sacar ostras del fondo del océano. “Es posible que con palabras se pueda construír una escalera que permita alcanzar un título de abogado, periodista o profesor?”,  se preguntaban ellos. –Quizás! –se respondían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ostrero debe retirarse de ese oficio, aún joven, antes que le estallen los pulmones; si tiene suerte no le quedarán secuelas de intensas jornadas que le obligan a los extremos de el esfuerzo muscular y pulmonar. Ese quehacer tampoco le librará de la pobreza que también es extrema, ni de la exclusión social, pero almenos, mientras al ostrero no abandonen las fuerzas, podrá comer, y comprar un poco de ropa con ese oficio, aunque le vaya la vida en cada zambullida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por varios días Luis Fernando se alejó de los amigos, se encerró en sus propios pensamientos, hasta tomar una decisión muy personal.  “Si América es el óvulo, yo seré espermatozoo” , dijo para sí, como quien dice a alguien la más secreta de las confidencias, y el once de diciembre, sin un adiós a nadie, partió con la vista fijada hacia el norte. Sin equipaje, los únicos recursos que contaba eran, la ropa que llevaba puesta, diez dólares en el bolsillo, un libro de psicología, y una información valiosa: ”ya alcanzado el otro lado, evitar todo contacto con la poblacíon fronteriza, porque ahí es santuario de los minuteman o  cazadores de inmigrantes, con sus temibles perros de ataque, y sus fusiles de mira infraroja”. Por eso fue que Luis Fernando se dió a enfrentar el irreconocible territorio del Estado de Texas a campo traviesa, pero el hielo de la noche, el calor del medio día, el hambre, la sed, los límites de la resistencia humana, se confabularon  para truncar la ruta que personalmente había trazado hacia “el sueño americano”, que en sus propios sueños se le aparecía como un enorme óvulo que él iría a preñar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7669760750467744217?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7669760750467744217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7669760750467744217&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7669760750467744217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7669760750467744217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/05/el-vulo.html' title='El óvulo'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rjnc_Dtg7YI/AAAAAAAAADc/_tphuKR5NHY/s72-c/namnl%C3%B6s.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-3326804441123058203</id><published>2007-04-27T01:26:00.000-07:00</published><updated>2011-08-17T05:16:04.736-07:00</updated><title type='text'>Los trabajadores</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjGz_Ttg7XI/AAAAAAAAADU/geFTxhcjyjA/s1600-h/Trabajadores.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjGz_Ttg7XI/AAAAAAAAADU/geFTxhcjyjA/s320/Trabajadores.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058021756718083442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     “Llegará el día que el silencio de nuestras tumbas, será más poderoso que las voces que hoy extinguís”... (August Spies)&lt;br /&gt;     				                           	&lt;br /&gt;El fantasma que planeaba sobre Europa en el siglo XIX pudo haber nacido de entre breves páginas de folletos sindicalistas, o de obras filosóficas monumentales. Cruzó el Atlántico hacia los Estados Unidos, junto a los trabajadores derrotados, perseguidos, agotados por más de cuarenta años de jornadas tras jornadas combativas. En su inmensa mayoría, los obreros llevaban en sus bártulos las enseñanzas de Bakunin, Kropotkin, Malatesta..., porque eran menos complicadas y fáciles de entender para cabezas no hechas para intrincadas filosofías. Pero también habían unos de ellos que portaban consigo “El Manifiesto Comunista”, firmado por Carlos Marx y Federico Engels.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estalló la huelga en los talleres Mc Cormick, Chicago, corazón industrial de los Estados Unidos. Eran jornadas laborales que iban más allá de lo que es capaz un ser humano. No sucedía solo en estos talleres. En la totalidad del territorio estadounidense, en Europa, en todo el mundo se obligaba a laborar a hombres, mujeres y niños, jornadas de doce a quince horas diarias, o más, según el soberano arbitrio del patrón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mc Cormick contrató mercenarios provocadores para que atacaran la huelga. En el zafarrancho que se produjo, intervino la policía cargando sobre los huelguistas. Cuatro trabajadores heridos de bala y los piquetes de la huelga reventados. Reaccionaron las federaciones sindicales convocando a una concentración de solidaridad en la plaza Haymarket, para el tres de mayo. Corría el año de 1886. El método: “la propaganda por la acción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concentración culminaba con toda tranquilidad. La palestra era ocupada por el ardiente orador Samuel Fielden. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se presentó la policía conminando a los manifestantes a suspender el acto y marcharse a sus casas. Habían voluntades enardecidas, ánimos exaltados por la represión días antes en los talleres Mc Cormick; habían también mercenarios provocadores infiltrados entre los obreros, pagados por la patronal. Comenzó el forcejeo. Estalló una bomba, un policía muere y otro resulta herido. Desatado el caos, policías y mercenarios disparaban a mansalva. Los trabajadores respondieron con lo que tenían a mano. Al caer la tarde habían muchos muertos y heridos de ambos bandos sobre el asfalto; siete dirigentes anarquistas capturados por la policía. Acusados fueeron de terrorismo y asesinato de policías; se pedirían penas máximas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frustrado hasta lo indecible, Louis Lingg, ácrata alemán, se suicidó en su celda. Albert Parsons (estadounidense), junto a Spies, Engel, y Fisher, anarquistas alemanes, fueron condenados a la horca. A Fielden, Nebbe y Schaw les fue conmutada la pena de muerte por cadena perpetua.&lt;br /&gt;La bomba contra la policía había sido lanzada por un oscuro personaje de procedencia desconocida, que desapareció de la multitud, y del que nunca más se volvió a saber. El perfecto perfil de un provocador al servicio de la patronal; totalmente contrapuesto a la actitud de Parsons, quien convencido de la inocencia propia y la de sus compañeros, se entregó voluntariamente a la policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de los acontecimientos de Chicago, ya los acuerdos intersindicalistas habían escogido el primero de mayo, para celebrar el “Día de la Solidaridad de la Clase trabajadora”. Y fueron estos hechos, el paso inicial de un prolongado período de luchas obreras que culminaron años más tarde, con el compromiso de los países del mundo a aceptar el máximo de ocho horas, como la normal jornada laboral de todo trabajador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corolario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, advirtamos ahora acerca de lo arriba expuesto: previo a que este texto saliese a la luz, hubo el intento de eludir mencionar el nombre de Carlos Marx, para evitar que los marxistas tildasen al autor de ignorante (Carlos Marx abominó de los marxistas). Asímismo intentó el autor prescindir del adjetivo ”comunista”, para que los comunistas no le acusasen de revisionista. Sin embargo, ambos, sustantivo y adjetivo son inevitables de evocar si nos damos a la tarea de escudriñar el tiempo pasado, en el intento de encontrar el momento preciso en que el hombre se convierte en parásito del hombre, y se  dedica a vivir en adelante a expensas del trabajo de sus semejantes. Es que cuando el hombre era apenas un recién nacido en el mundo, y la malicia no había anidado en su mente, era comunista, o más bien dicho, justo, por la gracia de la naturaleza. Remontaba o bajaba los causes de los ríos, cazando, pescando, recolectando. De su mente y de sus manos surgían los primeros prodigios de lo creado por la acción del trabajo, como reflejo de la necesidad propia y la necesidad colectiva. Acumulaba luego el producto excedente y lo destinaba en precaución a satisfacer las necesidades comunitarias del futuro. La doble valencia de atender lo propio a la vez que lo colectivo, basó no solo en la razón de protegerse ante la escasés de recursos y la hostilidad del medio en que se movía, sino además, en la razón que la solidaridad del hombre es anterior a la corrupción de la política.  &lt;br /&gt;El tiempo en que éramos hermanos, quedó extraviado, olvidado en la maraña de la historia. Esa misma fraternidad que quedó hecha añicos en el instante mismo que el primer político se apropió del excedente acumulado por el trabajo colectivo.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-3326804441123058203?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/3326804441123058203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=3326804441123058203&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3326804441123058203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/3326804441123058203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/04/los-trabajadores.html' title='Los trabajadores'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjGz_Ttg7XI/AAAAAAAAADU/geFTxhcjyjA/s72-c/Trabajadores.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-2156692174661305166</id><published>2007-04-23T04:29:00.000-07:00</published><updated>2011-08-17T04:41:03.834-07:00</updated><title type='text'>El veneno</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiyZEaOYBYI/AAAAAAAAAC8/li_ZBENPz5c/s1600-h/El+veneno.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiyZEaOYBYI/AAAAAAAAAC8/li_ZBENPz5c/s320/El+veneno.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056584782668367234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un médico oncólogo bien hubiera podido interpretar la sintomatología en que se debatía el yaciente, como un cancer generalizado y fulminante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno tras otro, sus órganos vitales se veían invadidos, cayendo en la insuficiencia acelerada de sus funciones. Las alucinaciones que sufría últimamente, mostraban que la afección comenzaba a invadir el cerebro. Cerraba los ojos para descansar, y se veía cantando a dúo con la periodista asesinada, el coro de la canción que folkloristas atribuyen a Gregori Efimovitch. Según ellos, este monje flajelario pretendió, poco antes de la revolución de octubre, elevarla a la condición de Canción Nacional de todas las rusias: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”… Nunca te atrevas a alzarte &lt;br /&gt;contra nuestro padre el Tzar, &lt;br /&gt;porque su mano es magnánima &lt;br /&gt;pero terrible.&lt;br /&gt;Es inutil tratar de escapar&lt;br /&gt;pues al otro lado del mundo &lt;br /&gt;alcanza su brazo temible…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conjetura se basa en la suposición que estos versos acudieron espontáneamente a la cabeza del monje flajelario, el día que atando cabos en su rincón preferido de la biblioteca del palacio de invierno, pudo deducir la fecha exacta en que los descendientes de Oleg anticiparon en mucho la hazaña de Cristóbal Colón, alcanzando Alaska por la ruta de Kamchatka. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos mismos versos vinieron a la mente de su presunto autor cuando era arrastrado hacia los hielos del río Neva, acribillado a balazos. Sus victimarios ignoraban que el místico poseía la facultad de la mitridación, la cual se alcanza ingiriendo cotidianas dosis de veneno. A eso se debió que comió y bebió con fruisión la comida y el vino que le convidó el príncipe Yusupov, a pesar que esas viandas habían sido aderezadas con cianuro suficiente para matar una traila de caballos percherones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la muerte de Gregori Efimovitch, sin embargo, perdió más la aristocracia tzariana, porque en los trances que provocaban en él los ritos flagelarios, le fue revelado el futuro de todas las rusias. Como él mismo sospechaba, la Tzaría no consiste simplemente como muchos piensan, en una forma particular de llamar al rey, o al emperador. No! La Tzaría es una críptica filosofía de Estado y gobierno, cuya eficacia le hace especialmente longeva. Su tiempo no se mide por generaciones dinásticas, sino por edades. Y durante esas edades vienen y van, sistemas económico sociales que pueden ser de signo contrapuesto. Mediante el poder de su videncia, Gregori fue el primero que entendió que un Tzar puede ser aniquilado, y con él hasta el último de sus herederos, pero la Tzaría no necesariamente tendría que desaparecer por ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el propio monje, el futuro no se mostraba muy alagador, pues la llegada de la tercera edad de la Tzaría, habría de ser reconocida por la imposibilidad de los místicos de colocarse fuera de la cólera del Estado por medio de la inmunidad. En las revelaciones percibía claramente que esta tercera edad se caracterizaría porque el Estado tendría la capacidad de poner en escena venenos tan potentes y letales, tal que el don de la mitridación sería reducido a la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo los cimientos del kremlin de Moscú está el cerro Borovitski, y en las entrañas del cerro un inextricable laberinto jurásico de grutas cársticas en donde hasta hoy día yace extraviada, la biblioteca personal de Ivan IV, ”el terrible”. Una versión del hecho alega que la existencia ahí de tres volúmenes fueron la principal motivación de el fundador de la Tzaría, para colocar esa biblioteca fuera del alcance de todo intruso ajeno a su círculo íntimo: ”De la naturaleza de las ponzoñas”, atribuido a Locusta, yerbera al servicio de Agripina, madre de Nerón; ”Vegetales y alimañas de utilidad política”, que es un apunte de notas elaborado por Lucrecia, al dictado de la vieja Eleonora, yerbera al servicio de la familia Borgia. El tercero de esos volúmenes fue agregado a esa biblioteca, posteriormente a la muerte del terrible: ”Sustancias prodigiosas y el poder del Estado”, que es una especie de diario sin firma, atribuido a Catalina de Médecis, reina de Francia. Esta particularidad da lugar a la versión más creible, en que se postula que los volúmenes en cuestión no acompañaron hasta las grutas cársticas a la biblioteca personal de Iván, sino que pasaron a formar parte del archivo estatal, debido a que habían alcanzado la categoría de ”Secreto de Estado”, siendo por ello posible y natural que Catalina ”la grande”, Tzarina de Todas las Rusias, por la Gracia de Dios, y Heredera de Noruega, los convirtiera en sus ”libros de cabecera”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siglo XIX: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficio de María Curié no era yerbera, sino mineróloga; le intrigaban sobremanera las piedras que encierran luz. En 1897, el polvo de berilio le reveló que los rayos escapados de la sal negra que Beckerel llamó Uranio, se debe a que esas sales encierran muchos fuegos a la vez. Con su manos desnudas María los separó, y antes que esos fuegos le robaran la vida en castigo a su osadía, al más poderoso de ellos llamó Polonio, que era su forma de añorar la amada Polonia desde París. La mineróloga llevaba en su ser el gen de Prometeo, y quiso dedicar ese fuego de pábilo mineral, a calentar los hogares de los hombres que tiritaban de frío a la llegada del invierno. Intento vano. La política y la tecnología depararon al plutonio un destino totalmente diferente, al que pensó para él María Curié.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El polonio 210 es cincomil veces más radiactivo que el radio, y un millón de veces más que el uranio. Pronto descubrirían los hombres del Tzar que dando a beber Polonio a los enemigos políticos se fortalecen las estructuras de la seguridad del Estado &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sala de cuidados intensivos del King´s College Hospital de Londres, el médico, totalmente desatendido de la política y del amarillismo noticioso, auscultó al paciente, y tomó entre sus manos la historia clínica, la hojeó detenidamente. No le llamó la atención más de lo necesario el apellido eslavo que encabezaba el historial, pues el ejercicio de su profesión va más allá de apellidos y condiciones sociales. Entendió que el hombre yacía profundamente sedado, y lo estaba; sin embargo éste escuchó perfectamente lo que el médico decía al colega que tenía enfrente: ”según los resultados del análisis de laboratorio hay masivamente la presencia de polonio 210 circulando en la sangre del paciente, en los fluidos y en los tejidos de sus órganos vitales”… Entonces fue que el espía o ex espía agonizante llegó a a la conclusión que la tercera edad de la Tzaría había llegado. Hizo un esfuerzo por abrir los ojos, pero solo se vió de nuevo junto a la periodista asesinada, cantando a dúo la canción que se atribuyó a Gregori Efimovitch, poco antes de la revolución de octubre.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-2156692174661305166?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/2156692174661305166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=2156692174661305166&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2156692174661305166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/2156692174661305166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/04/el-veneno.html' title='El veneno'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiyZEaOYBYI/AAAAAAAAAC8/li_ZBENPz5c/s72-c/El+veneno.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-286021368365194805</id><published>2007-04-16T00:46:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T05:58:04.168-07:00</updated><title type='text'>El violinista</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiMqcBQk0LI/AAAAAAAAAC0/YnocHJG_LS4/s1600-h/Metro.bmp"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiMqcBQk0LI/AAAAAAAAAC0/YnocHJG_LS4/s320/Metro.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053929867702489266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A la hora de mayor afluencia de gente, el mundialmente conocido y joven violinista José Bello, se paró justo a mitad del pasillo de salida oeste de la estación central del metro de la ciudad de Washington, y colocó el estuche con el violín en el suelo. Se preparaba para ejecutar lo mejor de su repertorio. Varias incursiones hubo de hacer antes de ese día por diferentes estaciones del subterráneo, hasta escoger ese lugar que, con ayuda de un sonómetro electrónico encontró con asombro, que la casualidad dotaba a ese sitio de condiciones acústicas no demasiado contrapuestas a las de la sala de conciertos de Salsburgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con dulces aprensiones asentó su madre las bases de su carácter desde la edad de la lactancia. Las tradiciones familiares le habían convencido de la pertenencia a una raza de hombres capaces de convencer al mundo, acerca de los altos designios de la especie humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, él mismo fue el más asombrado por las lágrimas que vertieron los ojos de la élite política, y aún de los jefes del narcotráfico que compartían con esa élite las butacas de la Sala Netzahualtcoyotl de la ciudad de los palacios, a los acordes ejecutados por él, de “Canción Triste”, de Piotr Ilich Tchaikovsky.&lt;br /&gt;Igual que aquella noche memorable (sala de conciertos de Sao Paulo), en que hizo temblar de arrepentimiento a lo más granado de la clase terrateniente brasileña, a la interpretación de “Adagio”, Suite en La menor, de Christian Sindig.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esas azañas eran pequeñísimas, en comparación a lo que había logrado en la última de sus giras que le había llevado, partiendo de la sede de la Orquesta Filarmónica de Berlín, pasando por el palacio Zomeravondconcerten, Holanda, desde donde había volado hasta los conservatorios reales de Birmingham y Manchester, para culminar en apoteosis, en el grandioso marco de la Gran sala de Conciertos de Viena; periplo en el cual, los hombres y mujeres más poderosos del planeta, se habían rendido a sus pies en promesa a la causa del arte y la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo ese poder acumulado, José Bello, y con la plena consciencia de estar parado en el centro de la ciudad, centro neurálgico de la política y la economía del mundo, se propuso ahí, regalar un poco de la inmensa paz de su espíritu, convidar a una porción del pastel de su inmensa gloria, a los transeuntes que van a, y vienen de mover los asuntos decisivos de la política y la economía, que hacen que el planeta en que vivimos ande. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no solo eso, en el fondo pretendía trastocar histórica y superadamente la maldadosa azaña del flautista de Hamelín, y en lugar de atraer al público que le escuchaba al abismo, bajo la fascinación  de acordes musicales perfectamente ejecutados, como hizo una vez el siniestro flautista; por el contrario, deseaba José Bello atraer al público, al mismo objetivo de reconfraternidad que pretendió Edward Hodges, el día que conjugó un poema anónimo y la partitura de la novena sinfonía de Ludwig Van Beethoven, y le tituló: “Himno de la Alegría”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Bello tomó con gran cuidado el violín entre sus manos que estaba envuelto en delicadas franelas. Deben ser franelas de finísima lana afgana las encargadas de proteger adecuadamente un joya Estradivarius, construída en 1713, y valorada en tres millones de dólares. El sonido acústico más sublime de la historia de la música. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acomodó el instrumento sobre el hombro izquierdo, lo sujetó con la barbilla, introduciéndose con toda la maestría que le era posible, a las solemnes notas de  la “Parte Primera” de el “Réquiem” de Mozart. A aquellos presurosos pasajeros subterráneos que no parecen ir en pos de otra cosa que del poder  y el dinero, quiso conminar José Bello a que reflexionaran que la vida no es eterna, a que pensaran también en la muerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inefable acústica que sale de la caja del violín Stradivarius, se debe a tres fenómenos irrepetibles en la historia, que son tres secretos idos a la tumba junto a su descubridor, Antonio Stradivarius de Cremonensis: el tratamiento a base de una mezcla de sales de zinc, cromo y aluminio, de láminas de madera de abetos y arces crecidos durante la edad de hielo menor, mezcla cuya proporción exacta jamás divulgó su descubridor, y el barniz utilizado a base del ámbar producido por árboles crecidos en ese mismo período. Cuando desaparezca el último de los mil violines que manufacturó la familia Stradivarius en el siglo XVIII, desaparecerá para siempre, esa sublime acústic, He aquí los incunables de la música. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La finísima corriente sonora salida del violín que ejecutaba desde el centro del pasillo de la salida oeste, cortaba limpiamente el ruido de los trenes y el bullicio del gentío, y se extendía como hilo de Ariadna hacia los rincones más intrincados del subterráneo de la Estación Central. Entrando de lleno al último movimiento, entregado en cuerpo y alma a la ejecución, José tocaba con los ojos cerrados. Cuando el arco de cerdas hechas de crin de caballos árabes, rasgó el último de los acordes de aquella pieza luctuosa y exelsa, José Bello no se atrevió a abrir los ojos inmediatamente. Quería abrirlos al momento que estallara la ovación del público que presentía a su alrededor. La modestia primero y la impaciencia después, le aconsejaron que los abriera. ¡Nadie se había detenido a escucharle!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No más requiem –pensó para sí-, estas gentes son espíritus atormentados, les ofreceré un poco de paz! Y se introdujo al próximo acto: “Canción de Paz” (Jean Sibelius). Están documentadas las propiedades terapeuticas de esta obra maestra, en casos crónicos de paranoia, por la escuela finlandesa de psiquiatría. Y José Bello no cedió un ápice en la rigurosa metodicidad de su ejecución. Volvió a cerrar los ojos en espera de mejores resultados. Esta vez, al finalizar, escuchó el desgano de unas monedas que caían perezozamente dentro del estuche que permanecía en el suelo, pero solo alcanzó a ver la espalda de una vieja que las había lanzado sin detenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Han perdido la ilusión, necesitan amor! –se dijo, y enseguida arrancó al Stradivarius, “Romance, Opus Cuarenticuatro” de Rubinstein, luego de lo cual, “Serenata” de Franz Schubert.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seguramente la bruma gris de la burocracia los ha cegado, les daré un paisaje azul! –volvió a pensar, e inmediatamente lanzó al aire las primeras notas de “Barcarola”, de los Cuentos de Offman, después de lo cual pasó a “Sonata número doce” de Niccolo Paganini, y luego a “Sonata de Luna Llena” de  Ludwig van Bethoven; al “Minueto” de Johan Sebastian Back, y al “Minueto” de Mozart. El resultado fue el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Son gentes tristes! Necesitan alegría! –pensó y se introdujo al alegretto tres de la “Danza Húngara” de Johannes Brahms, después al “Allegro Spiritoso” de Jean Baptiste, y transidió al “Allegro” de Franz Schubert. &lt;br /&gt;Al ver que el panorama no cambiaba lo mínimo, pasó inmediatamente a algo aún mas alegre: “Habanera” de George Bizet, a la “Sonata doce” de Paganini; continuó con “Tamborín” de Joseph Mondonville…., los transeuntes sin embargo pasaban de largo. Algunos de ellos, a su paso, arrojaban al estuche algunas monedas y billetes de la más baja denominación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de una fugaz reflexión acerca de cierta no infrecuente primitiva religiosidad mostrada por los habitantes de esta ciudad, envuelto de un áurea mística, interpretó como un bendito, el “Ave María” de Schubert, para después de un brevísimo intermesso pasar a “Jesús Júbilo de los Hombres” de Johan Sebastían Back.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había ejecutado más tiempo y más piezas que de ordinario en conciertos profesionalmente organizados. Las yemas de los dedos, el cuello, las articulaciones de los brazos le dolían. Mas de pronto creyó tener al alcance la solución: -un pueblo obligado a la constante guerra, necesita acordes afines a su idiosincracia! Y sin pensarlo dos veces, se entregó a la ejecución de “Marcha de los Soldados” de Robert Schumman, y luego pasó a el “Coro de los Soldados” de Charles Gounod.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un niño trató inutilmente de detenerse ante el violinista. Su madre le obligó a seguir tirándolo de la mano. Una mujer se detuvo ante él un breve instante, le miró, y dijo: -tiene madera! No debería estar aquí! -echó mano al monedero, se dió cuenta que tenía justo lo del autobús, y siguió su camino sin echar nada al estuche del violín que yacía abierto en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían acumulados en el interior del estuche unos cuantos billetes de un dolar, y algunas monedas. Extenuado, José Bello, recogió el dinero, acomodó los utensilios, y se colgó el estuche hombro. Pero antes de marcharse, quiso ir a ver esa aglomeración que se hacía unos quince metros más adelante de donde él se había colocado, porque estaba seguro que esa aglomeración era la que le había robado público. Era un vendedor que ofrecía por tres dólares, dos carteles que se vendían como pan caliente. En uno de ellos aparecían Britney Spears y Madonna, como dos serpientes de armiño liadas apasionadamente en un beso boca a boca. En el otro, Paris Hilton, llegando a una gala de beneficencia, bajándose de una limosina negra, en minifalda, tendía exageradamente la pierna derecha hacia afuera, mientras retenía la izquierda al interior del coche, para que los fotógrafos se dieran cuenta que no vestía bragas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-286021368365194805?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/286021368365194805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=286021368365194805&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/286021368365194805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/286021368365194805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/04/el-violinista.html' title='El violinista'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RiMqcBQk0LI/AAAAAAAAAC0/YnocHJG_LS4/s72-c/Metro.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-1437702936146383958</id><published>2007-04-05T07:43:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T05:50:17.370-07:00</updated><title type='text'>La canícula</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhUMaGY-4YI/AAAAAAAAABU/nMbHa9FuSp0/s1600-h/Granizo.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; FLOAT: right; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5049956199697408386" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhUMaGY-4YI/AAAAAAAAABU/nMbHa9FuSp0/s320/Granizo.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;A Chang Quan siempre le pareció que en la doctrina cristiana había un vacío. En el libro había encontrado innumerables exhortos a la piedad entre los hombres, y no había encontrado una sola referencia a la necesaria piedad que según Buda, el hombre debe a la tierra. El tema le interesaba en su condición de pedagogo de las Ciencias Naturales con sensibilidad religiosa. Y buscaba nuevos argumentos para debatir con su vecino y oponente ideológico Chu Wang, ateo, firme partidario del neoliberalismo económico, y contrario al protocolo de Kioto (*), pero hasta acucioso ante algunas cosas de la naturaleza que le parecían intrigantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían gruesos nubarrones, la mañana estaba gris; sin embargo, Quan vestía ropas de domingo; se disponía a asistir a la ceremonia de los ramos y palmas (**), no porque estuviera convencido de la exactitud doctrinaria que se atribuyen los cristianos, sino porque la catequista Hua, tiene una gracia irresistible para explicar esa doctrina. &lt;br /&gt;Soplaba un viento frío, la neblina estaba cerrada. Tomó su impermeable, saltó a la calle y se encaminó a la parada de buses. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba pensando en las gesticulaciones del rostro de Hua al darle la bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pesado objeto que se estrelló en la vidriera de la tienda de enfrente haciéndola añicos le sacó bruscamente de su ensimismamiento. Quan volteó sorprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; –Quién se atrevía a semejante sabotaje en plena luz del día? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no vio a nadie. No salía aún de su asombro cuando otros dos  objeto tan pesados y de iguales dimensiones que el primero se estrellaron contra el tejado vecino, rompiendo las tejas de terracota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esto parece un ataque! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ataque venía de arriba, pero no habían ni elevaciones del terreno, ni edificios altos en las cercanías! No tuvo tiempo de verificar sus sospechas; inmediatamente se desató un espantoso estruendo jamás antes oído, mientras que una cerrada lluvia de granizos tan grandes como naranjas se estrellaban contra todo tipo de infraestructuras, contra las calles, y los espacios abiertos de la ciudad de Chonggín y sus alrededores. Nada de agua solo hielo; los granizos seguían una dirección oblícua, de modo que para evitar un impacto directo, se pegó Quan, igual que hacía la multitud de transeuntes, a la pared ubicada en dirección contraria, y caminó hasta refugiarse en el dintel de la puerta de una casa, donde se apiñaban otras tres personas: una mujer que miraba pasmada a todos lados, sin poder aceptar lo que miraba, y apretaba una niña contra su pecho; un viejo que sangraba profusamente de la cabeza, y parecía en estado de shock. Quan tomó su teléfono y pidió una ambulancia a Emergencias. Se dio cuenta que el tráfico estaba paralizado, y se formaba una gruesa capa de grandes pedruscos de hielo sobre las calles y el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora duró la inaudita tormenta; en esa media hora el paisaje se había transformado en un extrañamente blanco paisaje polar. Al cesar el meteoro, gentes y tráficos volvieron a activarse, pero no el movimiento usual, sino el típico movimiento de los desastres masivos. Ya aullaban las sirenas por todo rumbo, y las gentes corrían hacia sus casas abriéndose paso entre piedras de hielo, haciendo poco caso de las víctimas que encontraban en el camino. El escenario era como como si de pronto, y sin previo aviso, la ciudad de Chonggín haya sido atacada por la más extraña de las armas aéreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas horas más tarde, del primero de abril del año 2007, la radio lanzaba al aire los reportes preliminares&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se contabilizaban inicialmente trece personas muertas y centenares de heridos. Algunas de las víctimas mortales fueron alcanzadas estando en sus casas, al perforar el granizo los tejados; otras víctimas eran, transeuntes que no pudieron encontrar refugio; otras encontraron la muerte o severos traumatismos incluso al interior de autobuses y automóviles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tambien hubieron víctimas entre el ganado y los perros callejeros. Ochentiunmil trecientas hectáreas de cultivo destruidas, e infraestructuras averilladas, en cinco regiones de la provincia de Fujián y alrededores de la ciudad de Chonggín. El gobierno calcula en unos veinticuatro millones de dólares, las pérdidas económicas causadas por el inusual meteoro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquello de que podría haber un segundo capítulo desistió Quan de asistir a la ceremonia del domingo de Ramos, y regresó a casa. Cuando los noticieros comenzaron a repetir los mismos reportes, le vino a la mente la última controversia sostenida con su amigo y rival ideológico Wang.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cómo explicas tú que el año pasado, los tifones lanzaran algunos granizos tan grandes como huevos? -había preguntado Wang. Esa vez Quan le respondió sin mucho meditarlo, quizá al azar, solo para mostrarse con dominio del tema, pero esa respuesta le quedó dando vueltas en su propia cabeza cada día, mientras Wang la había olvidado casi inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Ultimamente la canícula aparece repentina y repetidamente, incluso en pleno invierno, o pleno otoño. Esto quiere decir que ésta ya no depende de la conjunción del sol con la Constelación del Perro Mayor, sino de los gases del efecto invernadero! –respondió Quan, y siguió-. En cuanto más intensa es la ola de calor, ésta es capaz de empujar más alto y retener por mucho más tiempo las partículas de agua, de modo que éstas alcanzan su punto de congelación en forma masiva hasta conformar verdaderos bloques. Al vencer la fuerza centrífuga que les detiene, se precipitan tales como meteoritos de hielo, cada vez más grandes-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado a este punto, Quan se obligó a callar, porque tal razonamiento le llevaba a concluír que más tarde los granizos tendrían el tamaño de un melón, lo cual a él mismo le aterrorizaba. Wang se limitó a sonreir maliciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada la tormenta y habiendo escuchado atentamente los reportes noticiosos. Quan buscó a su amigo, ingeniero civil y neófito del neoliberalismo, quería atestiguar del terror apocalíptico que seguramente su rostro reflejaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Wang! –le dijo-, es hora de poner freno a esta loca carrera industrial! No te parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te equivocas amigo! –contestó éste-, es hora de pensar en ciudades subterráneas, para dar un nuevo empuje a la industria de la construcción, y protegernos a la vez de la canícula!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*): En el mes de diembre de 1997, las principales potencias industriales, suscribieron en la ciudad japonesa de Kioto, un protocolo destinado a disminuir la emisión de gases que producen el efecto invernadero. Algunos países no se sumaron al consenso. El mayor emisor de estos gases (EEUU), se negó a suscribirlo; China, potencia emergente, firmó, sin adquirir compromisos vinculantes.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(**): … En aquel tiempo, ese día, con ramos de olivo y palmas de datileras, saludaron los jerosolimitanos la llegada del pescador de Galilea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-1437702936146383958?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/1437702936146383958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=1437702936146383958&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1437702936146383958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/1437702936146383958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/04/la-cancula.html' title='La canícula'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhUMaGY-4YI/AAAAAAAAABU/nMbHa9FuSp0/s72-c/Granizo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7643359415406467813</id><published>2007-03-31T05:52:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T05:53:11.829-07:00</updated><title type='text'>Gigantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rg5bpXH6WaI/AAAAAAAAABM/OmPGY8ltHOg/s1600-h/Gigante.bmp"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rg5bpXH6WaI/AAAAAAAAABM/OmPGY8ltHOg/s320/Gigante.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048072998468868514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Barclays de Inglaterra y Amro de Holanda, protagonizan la mayor fusión bancaria de la historia mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En El Pulgarcito de las Américas, ya no existen capitales ni bancos criollos; Citibank, Shangai Corporation, Bancolombia, SkotiaBank, grandes conglomerados financieros del mundo los han comprado todos. Se crea entonces un nuevo concepto de país en donde no existen capitales de arraigo nacional. Se reduce el Estado a la condición de sirviente enano de gigantes extranjeros (la peor tragedia para los desfavorecidos de un país, es ser gobernados indirectamente por extranjeros. Jamás se cruzará por la mente de éstos, un proyecto de carácter nacional). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La macroeconomía es océano poblado de caníbales. El pez grande se harta al chico. Copulan gigantes con el objeto de parir colosos más grandes que sus progenitores; otras veces celebran clandestinos maridajes para acumular mayor poder, mayor beneficio. Es la lujuria de la voracidad. Las normas morales y jurídicas han perdido vigencia para los grandes. No hay piedad, ni salvación alguna; los pececillos dejarán de existir, solo habrá espacio para cíclopes y titanes. Al final se devorarán entre ellos mismos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres -decía el tío Ulogio-, no pocas veces andan como los cangrejos, al revés de lo que es lo conveniente. La conducta de los señores de la economía le cede la razón. El capital, visto desde el ángulo de la utilidad social, debería extender sus beneficios en la misma proporción con que la población del mundo crece, porque para tejer la cobija del capital mundial, es ineludible el sacrificio de la sociedad entera, de la gente toda, que sacrifica para ello, su aire, su suelo, sus bosques, su mar, sus reservas acuíferas… Y sin embargo a medida que la población aumenta, en cada fusión el capital se contrae, se concentra, dejando por fuera, marginando, negándole el necesario abrigo a mucha gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que reniegan la relación que hay entre economía y filosofía, los teóricos de las ciencia económicas se niegan a reconocer la inevitable relación que existe entre el capital y el sacrificio social.  &lt;br /&gt;¿No es la polución provocada por la gran industria, lo que impone prematura muerte a los más pobre de entre los pobres? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es la gran industria la que ha roto la capa de ozono, la que envenena el agua que bebemos, la que transforma el verdor en desierto? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es la gran industria la que mata el mar, los ríos, los mantos acuíferos, y nos conduce a la hecatombe de el cambio climático global? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Porqué entonces la cobija del gran capital que se teje con el sacrificio de todo ser humano, se niega a amparar bajo su abrigo a todos por igual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la primera vez que predominan colosos sobre la tierra, pero la tierra tiene sus límites y el coloso come en grande, tal predominancia siempre desembocará en tragedia. Fueron gigantes la primera simiente fracasada que echaron los dioses en la tierra; nos lo dicen enormes huezos que desentierran hoy los antropólogos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces el hombre intenta convertirse en gigante emprendiendo obras colosales, entonces, las mismas limitantes de la tierra vuelven a condenar tales necedades al fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando a Nemrod se le ocurrió conducir los babilonios a levantar un zigurat tan vasto que fuese capaz de alcanzar el cielo, la locura se apoderó de esos hombres y les dispersó por los cuatro rumbos de la tierra. Quedó la obra a medio hacer, abandonada. Los viajeros la veían a lo lejos como un ciclópeo esqueleto mutilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron olmecas los que intentaron retratar a los gigantes mismos en inmensas moles de granito. En el intento, perdieron el sentido de la proporcionalidad, sólo acertaron esculpir enormes cabezas carentes de cuerpo, luego de lo cual, desaparecieron de la sin dejar rastro alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde jefes toltecas, propusieron imitar la ciudad que habitan los dioses, y cuando creyeron haberla edificado, jaguares remotos, sucesivas catástrofes, obligaron a sus habitantes abandonarla, dejando tras de sí un gigantesco y mudo desierto de cal y canto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de este día, los capitales del mundo habrán obviado otra oportunidad de extender sus utilidades hacia los que yacen a la interperie fuera de su abrigo protector. Esos capitales, habrán dado un paso más a concentrarse, a contraerse en lugar de extenderse; otro pequeño Estado se habrá convertido en servidor de gigantes extranjeros. “No hay de que alarmarse!”, advierten los varones de la economía, “el colapso de la tierra es un riesgo en el negocio”, “excluír a unos para el bienestar de otros, es de la naturaleza humana”. Al momento de colocar el punto final a este texto, otro gigante habrá nacido, otra gran fusión de capitales se habrá finiquitado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7643359415406467813?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7643359415406467813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7643359415406467813&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7643359415406467813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7643359415406467813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/gigantes.html' title='Gigantes'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/Rg5bpXH6WaI/AAAAAAAAABM/OmPGY8ltHOg/s72-c/Gigante.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-8554792967708525068</id><published>2007-03-19T02:00:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T05:47:27.242-07:00</updated><title type='text'>La última de las virginidades</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RgeYdKXTqfI/AAAAAAAAAAk/qw5TKPf6Uys/s1600-h/antartida.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5046169534257670642" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RgeYdKXTqfI/AAAAAAAAAAk/qw5TKPf6Uys/s320/antartida.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;En la fábula del ser humano y el planeta, en uno de los capítulos finales, sin quererlo, la tierra, se ve obligada a descubrir ante su violador la última de sus virginidades, hasta entonces resguardada, por milenios, bajo los hielos de la Antártida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las gélidas entrañas del continente blanco, como un ambar de cristal aprisionando en su interior otro cristal, descubre el hombre, la más límpida y vasta hidrografía, situada más allá de lo que él mismo fue capaz de imaginar. Tan límpido que bien pudiera tratarse del humor acuoso, o el líquido raquídeo de la tierra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lagos innumerables, vistos desde el espacio como líquidos diamantes enhebrados unos a otros por poderosas corrientes, igualmente líquidas y diamantinas. Y en esos anchos ríos, en esos colosales depósitos acuíferos, detenidas en el tiempo, las formas biológicas más primitivas de la historia de la vida: un plancton, por su infinita variedad, inédito en los mares del mundo; vastas poblaciones de esponjas, ascidias, algas, cnidarios, moluscos, celenterados, holoturias, crustáceos, crinoideos, cefalópodos…, interactuando en completa armonía…, y todo transparente, entorno y habitantes, tan transparentes que para observar el trabajo de sus órganos internos, no se necesita del concurso de los rayos equis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre 1985 y el año 2002, el Cambio Climático Global, provocó el colapso del glaciar Larsen, dejando al descubierto este, hasta entonces inexpugnable paraíso acuático de la pureza y la transparencia, que estaba, por miles de años, yaciendo bajo más de dos millas de los hielos superficiales de la Antártida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras publicaciones del acontecimiento no aparecieron en suplementos de economía, sino en suplementos científicos. Estas publicaciones trataron de mantener la atención mundial acerca de la importancia de conservar intacto el nuevo entorno descubierto a fin de buscar ahí las claves que lleven a restaurar la vida marina que agoniza a causa  de la polución en el resto de los ecosistemas acuáticos, y los mares del mundo. Y advierten de la urgencia de acelerar esos intentos por cuanto el entorno de la Antártida, antes el más helado de la tierra, es ahora el que se calienta más aceleradamente en el marco del el Cambio Climático Global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la noticia del hallazgo antártico se publicó en el célebre periódico Wall Street Journal, se analizó que había agua allí, para el consumo humano, de la mejor calidad posible,y tanta que podría satisfacer la sed de la población mundial por mil años, aún llegada la época que por acción del hombre mismo, se haya transformado el mundo en el desierto global. Los cálculos correspondientes arrojaron el resultado que el precioso líquido sería asequible a todas las clases sociales, pues el litro de agua subantártica, por su alto grado de pureza, podría cotizarse a tres dólares en tiempos normales, y a cinco lo más en tiempos de crisis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, y en las paginas de los suplementos económicos del mundo entero, se comenzó a escribir el siguiente, y probablemente el capítulo final de la fábula ”El hombre y el planeta”: después de los descubridores, llegarían los frailes y los obispos a bendecir los nuevos territorios descubiertos, acompañados éstos de innumerables soldados mercenarios para someter a los irredentos y delimitar las fronteras entre las potencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la situación estuviese asegurada, arribarían los grandes empresarios con sus máquinas fantásticas y su innumerable corte de tecnócratas y burócratas, a poner el punto final a esta fantástica historia, que en un primer momento se creyó, era del particular interés de filósofos, científicos, poetas de los hombres de la calle, y los biólogos marinos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Lobo Pardo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-8554792967708525068?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/8554792967708525068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=8554792967708525068&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/8554792967708525068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/8554792967708525068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/la-ltima-de-las-virginidades.html' title='La última de las virginidades'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RgeYdKXTqfI/AAAAAAAAAAk/qw5TKPf6Uys/s72-c/antartida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-7334376480780323257</id><published>2007-03-10T06:43:00.000-08:00</published><updated>2007-04-10T05:26:31.861-07:00</updated><title type='text'>Rufina Amaya ha muerto!  Viva Rufina Amaya!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhuCaRQk0II/AAAAAAAAACc/OBX7yAtOTTY/s1600-h/Rufina.bmp"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhuCaRQk0II/AAAAAAAAACc/OBX7yAtOTTY/s320/Rufina.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051774794847277186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;(elegía)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloré cuando recibí la noticia que Rufina Amaya había dejado este mundo.&lt;br /&gt;Luego comprendí que no lloraba por ella, sino por mí. Ya descansaba en paz; mas bien había que dar a conformidad que dejara atrás y para siempre la ingrata aventura que fue para ella la existencia bajo la fusta de el  Estado salvadoreño. Yo lloraba porque Rufina era para mí el árbol inmenso que protegía a mi pueblo de monstruos sedientos de sangre que actúan en nombre del Estado. Ese árbol ya no está ahí para acogerme entre sus ramas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algún día Rufina se hubiese dejado llevar por la soberbia, con razón hubiese gritado: ”el pueblo soy yó”, a los cuatro vientos, porque ella no era de izquierdas ni derechas, ni de un bando ni de otro. Tan pobre como era, la búsqueda diaria del pan no le concedía tiempo para la reflexión política o filosófica. Como los habitantes del Mozote era ella la inocencia personificada. Por eso, ellos no creyeron cuando los militares les mandaron a decir que llegarían a matarlos a todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”El que nada debe, nada teme”, dijeron, y se confiaron a Dios. ”Cómo va Dios todopoderoso, y justo, a permitir que se mate a más de mil de sus hijos sin que deban nada…?”… ”Acaso los soldados no son soldados de la patria nuestra…? Acaso nosotros no somos hijos de esa misma  patria…?”, volvieron a preguntarse, a darse ellos mismos la respuesta  y se echaron a dormir, confiados, pues ni ellos eran guerrilleros, ni los guerrilleros se dejaban ver entre ellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tomaron en cuenta los habitantes del Mozote que antes de una operación de ese tipo, por consejo de Henry Kyssinger, los jefes endrogan a los soldados, con la misma droga que Adolfo Hitler se endrogaba él y mandaba endrogar a sus huestes; de modo que ante el llanto y las súplicas de compasión de las mujeres y los niños del Mozote, más se enardecían los soldados salvadoreños en su orgía de sangre, y no se detuvieron hasta arrancarles, a machetazos y balazos, la vida a los pobladores de ese cantón del departamento de Morazán, que eran más de mil.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo Rufina pudo escapar, porque, después que la habían separado de sus tres pequeñuelos, cuando los soldados le arrebataron a la crío que aún amamantaba entre su pecho, perdió ella la inocencia, y como los guerrilleros, se camufló entre el follaje, se hizo invisible, alcanzó a saltos, a rastras más allá del cerco, y a pesar del hambre y la sed que le devoraban las entrañas, avanzó con paciencia y decisión hacia su propio objetivo de atestiguar al mundo todo lo que había allí ocurrido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mozote, solo fue uno de los tantos acontecimientos similares, con los que el gobierno pretendió hacer desistir a los pobres, que aspiraran a una más justa distribución de la renta, en el camino hacia terminar con la miseria económica y social que les ahoga.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los soldados que actuaron en el Mozote y llevaron las masacres a lo largo y ancho del país, tuvieron castigo mucho antes que falleciera Rufina Amaya. Se llenaban de temor ante el ayer y les torturaba la idea del mañana; les asustaban las voces de la gente; les angustiaba el sueño, y la vigilia se les hacía insoportable. Ellos perdieron la capacidad de combatir como soldados, les invadía el pánico ante el combate ordinario de la guerra; de ahí en adelante sólo pudieron actuar como asesinos de hombres, mujeres y niños, indefensos. Unos terminaron enclaustrados para siempre en las celdas de los hospitales psiquiátricos, otros envejecen implorando por las calles, una limosna por el amor de Dios. Los jefes de tales soldados, de militares se convirtieron en jefes mafiosos… Ninguno de ellos será capaz de recuperar la paz del espíritu, jamás y para siempre…Tendrá que cumplirse en ellos diariamente la inevitable sentencia: ”el que a hierro mata, a hierro muere”… Y en ellos no es el cuerpo, sino el alma lo que se muere cada día… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que me llegó la noticia de la muerte de Rufina Amaya, un pájaro llegó hasta mi ventana, gorgeó alegremente y voló hacia el azul infinito. Yo lloré por minutos interminables, y al cabo de cierto tiempo me dí cuenta que no lloraba por ella, sino por mí, que me quedaba huérfano una vez más, ante el régimen y sus soldados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rufina Amaya ha muerto! Viva Rufina Amaya!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-7334376480780323257?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/7334376480780323257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=7334376480780323257&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7334376480780323257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/7334376480780323257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/rufina-amaya-ha-muerto-viva-rufina_10.html' title='Rufina Amaya ha muerto!  Viva Rufina Amaya!'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RhuCaRQk0II/AAAAAAAAACc/OBX7yAtOTTY/s72-c/Rufina.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-5381055890443954650</id><published>2007-03-07T18:09:00.000-08:00</published><updated>2007-03-07T18:15:47.682-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gender'/><title type='text'>DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER</title><content type='html'>En el esfuerzo de este blog, hay en su  base el cincuenta porciento de concurso femenino, sin cuya labor, éste no pudiera ser posible. A ella dedicamos esta edición en el Día Internacional de la Mujer.&lt;br /&gt;                                  &lt;br /&gt;                              &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se si a veces es el tiempo el que se ausenta de nosotros, o nosotros los que nos ausentamos del tiempo. Ayer por la tarde un activista llamado Samuel iba diciendo a todos los conocidos que encontraba en su camino: “no te olvides de asistir al acto del día de la mujer”, y fue así que caí en la cuenta que el mes de marzo ya había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se ha ignorado, desde que la rueda de la historia comenzó a rodar, que ésta, inevitablemente debe ser empujada por hombres y mujeres por igual (la rueda de la historia sólo puede ser echada a andar, a base de ”sangre, sudor y lágrimas”). Frecuentemente ellas han empujado esa rueda con más decisión, aínco y honradez de que lo ha hecho la parte masculina de la sociedad; y sin embargo, tuvieron que transcurrir mil novecientos años de nuestra era, para que por fin en 1910, en el seno de la Segunda Internacional, comenzáramos a sospechar la paridad a que tiene derecho la mujer respecto del hombre. Ha transurrido un siglo, y la lucha por esta paridad, aún no ve alguna señal definitoria en el horizonte. Esto podría deberse a que el conocimiento de la mujer avanza en nosotros a paso de tortuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antropología moderna nos da muchas pistas que nos ayudan a conocer más de cerca a la mujer. Y una de esas pistas es que es más que probable que la primera mujer de que hablan los creacionistas no era única, hermosa y magníficamente blanca, como aquella amiga de las serpientes que fue expulsada de un solar por comerse las manzanas del patrón sin su permiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que la naturaleza del hombre es de “ser social”, y no de “ser individual”, es intrascendente hablar de individuos aislados sin vínculos históricos; es más conveniente hablar de las primeras generaciónes de seres humanos, en el marco de las que no hubo ninguna mujer que se llamó Eva, pero sí una que se llamó Lucy, y pertenecía a la familia de los Australopithecus afarensis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nótese la particularidad que, según los portadores de las teorías creacionistas, desde ese entonces Eva estaba dotada de las cualidades necesarias para ganar el título de miss universo, hoy día, o por lo menos de agenciarse un seguro puesto entre las supermodelos de la industria de las pasarelas; y sin embargo Lucy, el día de hoy, solamente es capaz de fascinar a los antropólogos, y a nadie más que a los antropólogos... Pero qué utilidad puede haber en comparar a Eva y Lucy a la luz de sus atributos físicos...? &lt;br /&gt;Si la hay! En el camino que lleva la parte femenina de las sociedad hacia su definitiva emancipación, es necesario entender que el verdadero valor de la mujer no está ni en la exagerada estilización, ni en la comercialización de sus atributos femeninos; y tampoco está su definitivo destino en las pasarelas de las grandes casas de la moda, ni en las páginas de las revistas para adultos, más bien ese destino hay que buscarlo, a la par del hombre, en igualdad de condiciones, echando a andar la rueda de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Lobo Pardo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-5381055890443954650?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/5381055890443954650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=5381055890443954650&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5381055890443954650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/5381055890443954650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/dia-internacional-de-la-mujer.html' title='DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-492652999539210698</id><published>2007-03-07T05:00:00.000-08:00</published><updated>2007-03-07T05:04:39.444-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gender'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poemas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lieratura'/><title type='text'></title><content type='html'>Lobo Pardo y la Mujer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las mujeres del mundo ofrecemos dos poemas de Lobo Pardo, este amante de las letras, aunque no de ellas, conocedor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el día internacional de la mujer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las horas tempranas la noche estaba cerrada…&lt;br /&gt;Duramente invernal era la tarde en que&lt;br /&gt;para el día internacional de la mujer&lt;br /&gt;me pidió palabras Bernarda…&lt;br /&gt;por eso digo ahora:&lt;br /&gt;Todas las mujeres del mundo &lt;br /&gt;pueden ser las mujeres &lt;br /&gt;del día internacional de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos por ejemplo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rigoberta Menchú&lt;br /&gt;mujer maya&lt;br /&gt;que es quetzal y flor, selva y llano&lt;br /&gt;que es sierra y sierva, mar y caracol…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Historia de urbes de piedra es&lt;br /&gt;Rigoberta de luz para un pueblo esclavo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debió haber habido talvez&lt;br /&gt;en las pétreas estelas devoradas por el olvido&lt;br /&gt;la profesía  que después del premio nobel&lt;br /&gt;te volverían la espalda &lt;br /&gt;los antropólogos y las monjas.&lt;br /&gt;Unos porque se autoerigieron&lt;br /&gt;en los  nuevos sacerdotes de la historia;&lt;br /&gt;otras porque se llenan de celos&lt;br /&gt;si hay indicios de santidad en las mujeres de la plebe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no eres tú Rigoberta Menchú&lt;br /&gt;la voz de alerta en el camino de los indios.&lt;br /&gt;Que no son tus hermanos&lt;br /&gt;los que murieron devorados por el imperio&lt;br /&gt;ni los que matan hoy los escuadrones de la muerte&lt;br /&gt;dicen los antropólogos del norte&lt;br /&gt;que no fue tu pueblo sometido a la horca y la hoguera&lt;br /&gt;el que murió de hambre…el que fue encarcelado&lt;br /&gt;el que fué desterrado en su propia tierra&lt;br /&gt;torturado hasta morir y masacrado&lt;br /&gt;que no fue tu pueblo el que fue&lt;br /&gt;dicen las monjas cegadas por la envidia,Rigoberta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas a despecho de vientos perversos&lt;br /&gt;tu historia seguirá escribiéndose&lt;br /&gt;encendida en su propia luz&lt;br /&gt;a salvo de donde necias deidades&lt;br /&gt;puedan osar contra ella&lt;br /&gt;para que quede iluminado para siempre&lt;br /&gt;entre otras cosas&lt;br /&gt;”El día internacional de la mujer”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumen de mujer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma forma en tu gracia&lt;br /&gt;el resumen de todas las mujeres de mi patria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en tí las mujeres de maíz&lt;br /&gt;que amamantaron el árbol de la raza&lt;br /&gt;Sus ramas &lt;br /&gt;Su tronco &lt;br /&gt;Y la misma raíz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la soberanía de las mujeres de cobre&lt;br /&gt;Las que fueron receptáculo&lt;br /&gt;de la sangre y el sudor&lt;br /&gt;y las lágrimas del minero pobre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellas que patria propia levantaron&lt;br /&gt;matriarcal y de extraños quereres&lt;br /&gt;y con su género dieron nombre&lt;br /&gt;a la Isla de Mujeres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están en tí&lt;br /&gt;las amazonas de ojos parcos&lt;br /&gt;que se cercenaban un pecho&lt;br /&gt;para estirar mejor la cuerda de sus arcos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellas otras montañezas &lt;br /&gt;que aguardando al marido&lt;br /&gt;día y noche mantuvieron&lt;br /&gt;el fogón siempre encendido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tí existen&lt;br /&gt;la mujer de plata&lt;br /&gt;la mujer de oro&lt;br /&gt;incendiando las entrañas de la tierra&lt;br /&gt;anunciando su propio tesoro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mujer que por humilde&lt;br /&gt;llamábanle mujerzuela&lt;br /&gt;mas nunca dejó de tener a sus hijos&lt;br /&gt;un caldo tibio en la cazuela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en tí la mujer de agua&lt;br /&gt;la que apaga la sed de mi alma&lt;br /&gt;y que calma y entibia&lt;br /&gt;el fogón de mi propia fragua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres la madre del soldado&lt;br /&gt;muerto en tierra extraña&lt;br /&gt;que nadie sabe donde está enterrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre eres del guerrillero&lt;br /&gt;alzado un junio o un agosto&lt;br /&gt;o un julio o un febrero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermanita eres&lt;br /&gt;con quien paseábamos desnuditos&lt;br /&gt;y tomados de la mano &lt;br /&gt;ajenos a todo y a todos&lt;br /&gt;cuando éramos chiquititos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres mi hija, mi niña&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre&lt;br /&gt;y mi abuela señera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mujer&lt;br /&gt;que ande donde yo ande&lt;br /&gt;me aguarda en fiel espera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un alguien que por conocerte&lt;br /&gt;neciamente interrogó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién es esa mujer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La he querido siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-respondí-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;incluso antes de nacer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una y muchas a la vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o todas juntas en una talvez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es parte, sino el todo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el derecho y el revés&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es el haz y el envés&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quise siempre esa mujer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quiéralo el que lo quiera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o el que no quiera entender&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esperé toda la vida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aunque ella parece no saber&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-492652999539210698?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/492652999539210698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=492652999539210698&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/492652999539210698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/492652999539210698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/lobo-pardo-y-la-mujer-las-mujeres-del.html' title=''/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-4462133598142367470</id><published>2007-03-06T00:26:00.001-08:00</published><updated>2007-03-06T00:29:04.081-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-4462133598142367470?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/4462133598142367470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=4462133598142367470&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4462133598142367470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/4462133598142367470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/blog-post_06.html' title=''/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-551747312522230546</id><published>2007-03-05T23:51:00.000-08:00</published><updated>2007-05-04T05:53:17.263-07:00</updated><title type='text'>COLAPSO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjsnlTtg7ZI/AAAAAAAAADk/kjE4VKe2MJc/s1600-h/Hundimiento.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjsnlTtg7ZI/AAAAAAAAADk/kjE4VKe2MJc/s320/Hundimiento.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060682128180702610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Interesado desde pequeño por la política, Natanael Karkaj, se vio traicionado por  la triple desventaja de ser indio, pobre, y tener dificultad de aprendizaje, herencia de la severa desnutrición que padeció desde la temprana infancia. Esto le condicionó siempre a que lo más cerca que podía mantenerse de la política era vendiendo periódicos, y así  lo hacía, pues aprovechaba de esta manera, y sintonizando su radio de transistores, para mantenerse al corriente de los sucesos, y formarse su propia opinión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana de febrero, se dejó oír gran estruendo en un amplio perímetro de la ciudad capital. El colapso del alcantarillado provocó a su vez el colapso del subsuelo de amplio sector de un vecindario del lado oeste, y un grupo de casas desapareció, con enseres y habitantes, en un profundo cráter que se formó de repente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años enteros los vecinos habían llevado a cabo infructuosa gestión, ante la alcaldía, las autoridades sanitarias, ante el  ministerio de obras públicas y gobernación… Sólo al presidente de la república les faltó recurrir para que el constante escape de aguas hediondas que sucedía en la calle principal fuese reparado. Ninguna instancia administrativa respondió a sus requerimientos. Ahora las autoridades a todos los niveles se mostraban conmovidas ante las cámaras de la prensa y la televisión, pero ya demasiado tarde, el gigantesco socavón subterráneo que se formó en años se lo tragó todo en menos de un minuto.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación general no difiere gran cosa de los países vecinos: bandas armadas al margen de la ley ejercen el control territorial en el campo y los barrios pobres de las ciudades; influyentes jefes policiales no reciben sus tareas del gobierno, sino de grandes jefes clandestinos; de cada cien asesinatos que suceden, apenas dos son investigados suficientemente por el cuerpo policial, y uno de ellos alcanza las instancias judiciales. &lt;br /&gt;Alto porcentaje del cuerpo policial, delinque con sus armas y medios de reglamento. Los funcionarios públicos, desfalcan, estafan o roban los dineros y recursos del Estado, algunos de éstos son sometidos a proceso judicial, pero ninguno pasa a condición de convicto. El flujo de armas y municiones con que se delinque y asesina en gran escala es legalmente promovido y protegido por funcionarios de alto nivel. El poder judicial, referente moral de la nación, es incapaz de desmentir señalamientos de prevaricato y corrupción, hechos por observadores extranjeros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia del vecindario colapsado, fue pronto opacada por la cobertura de una vorágine de acontecimientos que se dieron esa misma semana: tres funcionarios extranjeros fueron asesinados y calcinados en su automóvil por una banda de sicarios que a la vez son policías, uno de ellos oficial de rango medio. Los hechores fueron capturados y en la cárcel, otro grupo de sicarios, con suficiente influencia para moverse a voluntad al interior de los recintos carcelarios, a la vez les asesina a ellos. En pocos días se suceden varios asesinatos más, que por sus características evidencian relación entre sí. La policía no encuentra una sola pista. No son los únicos asesinatos que se dan en el territorio nacional, pero son los únicos que alcanzan cobertura noticiosa. Los funcionarios estatales aparecen ante la opinión pública, como moralmente incapaces de tomar distancia de esos hechos y manejar en buena forma sus obligaciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la semana siguiente, el editorialista del radio noticiero de las cinco de la mañana, repetía insistentemente que ”el Estado había colapsado”,   y que no provenia de él –aclaraba-, ese criterio, sino de el alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos en el país. El comisionado había en realidad utilizado la expresión ”Estado fallido”, pero según el editorialista, era lo mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de salir a repartir periódicos, Natanael Karkaj escuchaba atentamente el noticiero, mientras bebía su desayuno: atol de maíz aderezado con frijoles y chile, y un pan francés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora que la totalidad del Estado está colapsado –razonó Karkaj- la situación debería ser más catastrófica, de que cuando colapsó el vecindario del barrio, pero yo lo veo todo igual..., quizás sea porque cuando se llega al colapso, es igual que como dicen, se llega a la muerte, y el que se muere no se da cuenta que está muerto, sino que sigue viviendo como si nada;  o también puede ser que me esté pasando como le pasa al pez, que como ha nacido y vivido en el agua, ignora el medio en que vive; en otras palabras, nosotros, como siempre hemos vivido colapsados, seguimos viendo todo igual, aún cuando la ONU, un buen día descubre que hemos llegado al colapso…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-551747312522230546?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/551747312522230546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=551747312522230546&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/551747312522230546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/551747312522230546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/colapso_05.html' title='COLAPSO'/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LeDqQYixb8s/RjsnlTtg7ZI/AAAAAAAAADk/kjE4VKe2MJc/s72-c/Hundimiento.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2760344591440151940.post-559178963506484172</id><published>2007-03-05T23:46:00.000-08:00</published><updated>2007-03-05T23:47:09.173-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;http://rpc.technorati.com/rpc/ping&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2760344591440151940-559178963506484172?l=palabras-a-la-deriva.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/feeds/559178963506484172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2760344591440151940&amp;postID=559178963506484172&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/559178963506484172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2760344591440151940/posts/default/559178963506484172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://palabras-a-la-deriva.blogspot.com/2007/03/blog-post.html' title=''/><author><name>Lobo Pardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14262237127892851073</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
